Mi información está desactualizada en más de veinte años, así que es posible que esté meando fuera del tiesto. Sospecho, sin embargo, que no es así.

Veréis, cuando estudiaba BUP (como diría William Goldman, eso fue antes del primer gobierno socialista, pero después de que el fresco procedente de Galicia dejase de imperar en toda la península) Muñoz Seca era un autor que no tenía la menor consideración crítica. Su oba más popular, La venganza de don Mendo, era tenida por poco más que un cúmulo de chascarrillos, chistes fáciles y juegos de palabras baratos, sin el menor valor literario. Y la valoración del resto de sus “astracanadas”, que así se las llamaba, iba por los mismos derroteros.

Es posible que en todo este tiempo las cosas hayan cambiado, aunque como he dicho, sospecho que no, y que en los ambientes académicos Muñoz Seca sigue sin ser valorado como un autor que merezca la pena (si además tenemos en cuenta que cojeaba más bien hacia la derecha, peor lo ponemos) y que se sigue considerando su obra como algo sin valor literario.

Y yo me pregunto ¿es que acaso el hecho de que casi noventa años después de su estreno siga pareciéndonos delirantemente divertida no tiene valor alguno? Y el que su humor, pese a todo el tiempo transcurrido, aún funcione ¿no tiene ningún mérito?

Supongo que no, que para la crítica académica todo eso no es bastante. Lo que, ya que estamos, pone a la crítica académica en un lugar en el que, francamente, no me gustaría estar.

POSTDATA: Este post está dedicado a Gorinkai, por supuesto. Fue la entrada en su blog dedicada a La venganza de don Mendo la que lo desencadenó, al fin y al cabo.

POSTDATA 2: Para todos aquellos bellacos y malandrines que aún no la hayan leído, aquí la tienen completa, tal como la Junta de Andalucia la ha editado en PDF.

16 thoughts on “Puñal de bruñido acero

  1. Pero bueno, ¿es que vosotros no representáis parte de la obra una vez al año por lo menos? ¡Bárbaros del norte! :D

  2. En realidad, representamos parte de la obra todas las semanas. Incluso podríamos decir que nuestra vida diaria incluye a menudo parte de la obra.

    Es lo que tiene ser un actor del método… sea el método que sea.

    En cuanto a tu pueril provocación ni siquiera me molestaré en afirmar que es mil veces mejor ser un bárbaro del norte que un mediterraneo con sangre de horchata y mar sin mareas. Magnánimo que soy. ;-)

  3. Pues las cosas no han cambiado mucho, me parece. Yo diría que se le tiene consideración (mucha) en su pueblo y poco más. En mi libro de texto de BUP aún se le mencionaba, pero es posible que fuésemos de las últimas hornadas que aún lo vieron en el plan de estudios…

    (Esto último, per se, tampoco quiere decir mucho exactamente, tal como son los planes de estudios de ahora.)

    En el mismo sitio donde encontré el pdf con el texto del Don Mendo hay una biografía bastante completa, con algún análisis de su obra y un par de datos de lo más interesantes. Enlace:
    http://www.juntadeandalucia.es/averroes/~11004416/pms3.htm

  4. Alfredo: No nos engañas. He visto los youtubes y lo de representar la obra no es más que una excusa para poneros ciegos de cerveza y tirar gente a la piscina.

    (Lo cual no tiene nada de malo, añado.)

  5. Pues yo hace poco leí por algún lado una reivindicación de Muñoz Seca como autor, y precisamente criticaba que la intelectualidad progre lo había dejado de lado por escorarse hacia el lado equivocado.
    Desde luego que los entiendo, cuando uno sabe que tiene la verdad absoluta, tiende a denostar a los pobres mortales que se yerran en su ideología.

  6. De hecho, esta tarde toca representación. A partir de las 20:00 o así en el Trisquel, con el batiburrillo habitual de intérpretes, todos pisándose las frases unos a otros… y abucheándose mutuamente, también.

  7. Venga, hombre, lo dices como si nunca hubieras intervenido en el… ¿cómo lo llamó el del zocofán?… ah, sí, “batiburrillo habitual de intérpretes”.

    Lo que no recuerdo haber visto nunca es al burro de Batman, pero como soy muy despistado, es posible que alguna vez haya estado. Aunque, eso sí, tanto como para llamarlo “habitual”…

  8. Lo mismo pasa con el grandísimo Jardiel Poncela. En España no puedes tener éxito popular y una idelogía pública sin que la crítica te machaque y la posteridad te olvide (excepciones haylas, conste, pero son las menos).
    Así nos va.

  9. Cierto. De hecho, comenté algo parecido en el post donde hablaba del Holmes de Jardiel Poncela.

    Qué grande ese hombre. Y qué cañera La tourné de Dios.

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