Imágenes en acción « Escrito en el agua

Escrito en el agua El blog de Rodolfo Martínez

19Ene/10263/0

Anecdotario holmesiano

Si de algo está llena la película de Guy Ritchie sobre Sherlock Holmes es de guiños para el aficionado, referencias a momentos del canon o chistes a costa de éste. Aclaro que todo eso está bien metido en la historia, de modo que son un extra para el aficionado pero no suponen un impedimento para el desconocedor del personaje y su entorno.

Anoto aquí algunos de los que recuerdo:

  • Cuando, al inicio del film, Watson está pasando consulta, oye ruido de disparos procedentes de las habitaciones de Holmes. Y es que el detective está escribiendo, a tiros, las iniciales V R (Victoria Regina) en la pared de su habitación.
  • La prometida de Watson es Mary Morstan. Éste es uno de los pocos elementos en los que la película contradice abiertamente el canon holmesiano, ya que se afirma que Sherlock Holmes no la conoce aún. Sin embargo, tal como se cuenta en El signo de los cuatro, Holmes y Watson conocen a la vez a la señorita Morstan, cuando ésta acude a Baker Street para pedirle ayuda al detective.
  • La fotografía de Irene Adler que Holmes conserva en sus habitaciones es, sin duda, la que le pidió como pago al Rey de Bohemia al final del relato "Un escándalo en Bohemia", donde Holmes y Adler se encuentran por primera vez y donde ella burla al detective. Desde ese momento, para Holmes, Adler es "la mujer".
  • En cierto momento Watson nos sorprende deduciendo varias cosas del propietario del reloj que Holmes ha recuperado de un cadáver: dice que su propietario era dado a la bebida -deducido a partir de las marcas de arañazos en la cuerda del reloj- y que pasaba por épocas de penuria y recuperación económica -como demuestran los pequeños números grabados con un alfiler en la parte interna de la tapa del reloj-. No es sorprendente que Watson deduzca todo eso: le basta con recordar las deducciones que Holmes le había hecho en su momento examinando el reloj del hermano de Watson, como se cuenta al inicio de El signo de los cuatro.
  • Cuando Holmes y Watson dejan el cementerio donde lord Blackwood parece haber resucitado, el primero dice algo así como "comienza la caza". No he visto aún la película en el original, pero sin duda la frase en inglés es "the game is afoot", una de las expresiones favoritas del detective cuando los casos se animan.
  • La experiencia de Holmes como pugilista (y bastante bueno, de hecho) se menciona también en El signo de los cuatro.
  • La habilidad de Holmes para disfrazarse hasta resultar irreconocible se comenta, y se muestra, varias veces a lo largo del canon. En la película lo vemos disfrazado dos veces: tras la primera visita de Irene Adler (en una brillante secuencia donde va improvisando partes de su disfraz sobre la marcha mientras sigue a la mujer por la calle) y cuando el detective visita a Watson en el hospital.
  • El uso del tabaco como "herramienta de trabajo" (en ocasiones Holmes califica la dificultad de los misterios por el número de pipas que le va a llevar desentrañarlos: "este es un problema de tres pipas", dice alguna vez) se muestra en una breve secuencia donde un Robert Downey Jr. ensimismado fuma su pipa y vemos, a sus espaldas, una pared llena de garabatos que hacen referencia al caso que investiga.
  • El "gobierno en la sombra" que se nos muestra en la película (donde buena parte de los altos funcionarios gubernamentales o los miembros del Parlamento pertenecen a una sociedad secreta que resulta ser una suerte de mezcla entre la Masonería y el Golden Dawn) remite al momento final de Asesinato por decreto, la película donde Christopher Plummer interpretaba a Holmes y James Mason, a Watson. Y remite también a la realidad, claro, pues muchos de los altos funcionarios del gobierno eran masones. Y ya puestos, entronca con la teoría sobre los crímenes del Destripador expuesta por Stephen Knight y utilizada por Alan Moore para su From Hell.
  • Hay una referencia de pasada a Mycroft, el hermano mayor de Sherlock Holmes.
  • Y, por supuesto, cualquier aficionado desentraña sin problemas la identidad del misterioso profesor que contrata a Irene Adler mucho antes de que ésta diga su nombre.

En fin, estoy seguro de que la película tiene bastantes más guiños al aficionado y que un revisionado de la misma me los revelará. Entretanto, estos son los que recuerdo ahora mismo. Seguro que otros espectadores han encontrado más referencias.

Pensando en el asunto, no puedo evitar preguntarme sobre el camino que recorrerá la continuación. Parece claro que Moriarty será el enemigo a batir, y me pregunto si los guionistas optarán por usar "El problema final" (o al menos su trama general y su conclusión) y la siguiente película terminará con un cliffhanger -nunca mejor dicho- en el que se muestre la caída de Moriarty y Holmes en las cataratas de Reichenbach.

Confieso que la idea me gusta bastante. Ya veremos.

© 2010, Rodolfo Martínez
Matar a un hombre es algo muy duro. No sólo le quitas todo lo que tiene. Le quitas todo lo que podría llegar a tener.
Sin perdón

263 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído Sin Comentarios
18Ene/10363/13

Sherlock Holmes, reinventando el icono

De entre los comentarios que he leído estos días sobre la nueva película de Sherlock Holmes protagonizada por Robert Downey Jr. y Jude Law y dirigida por Guy Ritchie, hay uno que he visto repetido con cierta frecuencia y que podría resumirse en: es una buena película de aventuras, pero esos dos personajes no son, para nada, Holmes o Watson.

Estoy bastante en desacuerdo, la verdad.

Cierto que éste no es del todo el Holmes que creó Conan Doyle. Sin embargo, mantiene algunas de sus característica fundamentales, como su capacidad de observación y deducción, su humor socarrón o su altivez y altanería. También potencia otras que Conan Doyle mencionó pero nunca se molestó en desarrollar, como puede ser su fisicidad o su lado más bohemio y desaliñado. Y, sin duda, explora aspectos que pueden ser considerados novedosos o ajenos al personaje original. Es éste un Holmes demasiado emocional, es cierto. Y su ego es de una fragilidad un tanto asombrosa... o quizá no. Al fin y al cabo, el Holmes original no era ajeno a ciertas reacciones infantiles.

En resumen, me parece un personaje que conserva los suficientes elementos del original para ser llamado, sin problemas, Sherlock Holmes. Y, al mismo tiempo, aporta sobre su personalidad una mirada un tanto iconoclasta que no le viene mal.

¿Cuál es el problema entonces, por qué alguna gente es reacia a aceptar que éste puede ser un Sherlock Holmes válido? Bueno, no tanto porque la visión que la película da de él choque contra el personaje creado por Conan Doyle como que lo haga con el icono que lleva viviendo en el imaginario popular unos cuantos años.

Y ése es, tal vez, el quid de la cuestión. Visualmente tendemos a asociar ciertos elementos con Holmes (la gorra de cazador y la pipa serían los más obvios) que aquí están ausentes. Elementos que, sin embargo, no son atribuibles a su creador sino por un lado a Sidney Paget, que ilustró muchos de los relatos de Conan Doyle, y por el otro a William Gillette, que interpretó al detective en el teatro y marcó de un modo prácticamente indeleble cualquier aproximación posterior al personaje. De hecho, las malas lenguas afirman que lo de presentar a Holmes siempre con la pipa en la boca fue un truco del actor para ocultar en lo posible su acento americano.

Por otro lado, las distintas adaptaciones del personaje a los medios audiovisuales se han centrado en unas pocas características de Holmes (su intelecto brillante, su frialdad y altanería) y han obviado otras que estaban presentes en el material original.

De este modo, el icono popular que es ahora mismo Sherlock Holmes no es exactamente el Sherlock Holmes que creó Arthur Conan Doyle (igual que el James Bond que todos conocemos tiene poco que ver con el creado por Ian Fleming). Pero, como sea, es el icono. Es la imagen del personaje (tanto en la apariencia como en las actitudes) que ha pasado al imaginario popular.

La película de Ritchie intenta reinventar ese icono, prescindiendo de algunos elementos de él, potenciando otros que estaban en el personaje original y, en general, reinventándolo para un gusto concreto y una época determinada. Y, por el camino, como ya se ha comentado en otro lugar, no puede evitar la influencia de uno de los "hijos" de Holmes más populares, ese doctor Gregory House que con tanto acierto interpreta Hugh Laurie para la pequeña pantalla. Porque la relación entre Holmes y Watson, y la química entre los actores que los interpretan, debe (y bebe) mucho a la relación entre House y Wilson. Y dado que ésta, en origen, era un homenaje evidente a la relación entre el detective victoriano y su fiel cronista, nos encontramos con una pirueta a priori chocante pero en realidad habitual.

Y es que los iconos no se mantienen inalterables a lo largo del tiempo. No si quieren seguir siendo iconos y, por tanto, funcionando para el espectador. Cambian, se adaptan, dejan hijos, derivaciones y homenajes por el camino y, a menudo, cuando se los reinterpreta, son influidos por ellos. Tal es el caso de este nuevo Sherlock Holmes, al menos tal como yo lo veo.

¿Tendrá éxito este intento de redefinir el icono? No lo sé. A mí me ha convencido. La película es enormemente disfrutable, tanto Robert Downey Jr. como Jude Law (para mí, especialmente este último) están muy bien en la piel de los personajes que interpretan y, en general, me creo la película y me creo sin problemas que esos son Holmes y Watson. Pero, ¿le funcionará esa redefinición a los suficientes espectadores para marcar una nueva imagen de Holmes y volverla dominante? Difícil pregunta. El tiempo lo dirá.

Entretante, he disfrutado de una entretenida historia de mi detective favorito y, sobre todo, de su relación con ese Watson que, a menudo a su pesar, no puede evitar serle fiel contra viento y marea. Y confieso que espero con ganas la continuación donde, parece evidente, el temible profesor Moriarty se convertirá en el villano a enfrentar.

Ya veremos.

© 2010, Rodolfo Martínez
EE.UU. es conocido como una democracia estelar, en realidad es una democracia guiada, como en Irán. En Irán los candidatos son censurados por clérigos del gobierno, en EE.UU. son censurados por las corporaciones, no se puede optar por un cargo público si no se tiene un importante financiamiento del sector privado.
Noam Chomsky

363 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído 13 Comentarios
7Ene/10219/2

Se puede decir más alto pero no más claro (5)

Leído en Blog de cine:

Con el paso de los años, y afortunadamente, Godard y Truffaut se distanciaron enormemente conviertiéndose en enemigos acérrimos. Esa separación no fue sólo a nivel personal. Sus vidas artísticas también siguieron caminos muy, pero que muy diferentes. Mientras uno hacía coñazos insoportables, el otro se dedicó a hacer cine, y del bueno.

Alberto Abuín

Por si no ha quedado claro (que hay mucho cafre suelto), el que hacía cine del bueno no era precisamente Godard.

© 2010, Rodolfo Martínez
Todo físico sabe que la teoría de la mecánica cuántica puede estar profundamente equivocada. Todos están de acuerdo en que puede ser eliminada por un inesperado resultado experimental o por una nueva y profunda idea. Por supuesto, tomará tiempo poner a prueba la nueva idea; sería irracional abandonar una teoría maravillosa tan rápidamente. Pero en principio, podría tomar el mismo camino que tomó la astronomía geocéntrica. ¿Podría algún cristiano, en contraste, abandonar la creencia en la divinidad de Cristo? O, ¿abandonar la creencia de que Cristo murió por nuestros pecados? O, ¿abandonar la creencia de que Dios es el creador de todas las cosas? La diferencia entre un físico y un cura no está en el tema de la materia. Más bien, la diferencia es fundamentalmente esta: Un físico puede abandonar todas las creencias centrales de la física moderna y todavía permanecer siendo un físico. Un cura no puede abandonar ciertas creencias centrales sin renunciar a su vocación.
James Robert Brown

219 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído 2 Comentarios
29Dic/09163/0

Se puede decir más alto pero no más claro (4)

Una vez más, en Blog de cine, hablando del Death Proof del amigo Tarantino:

Ahora bien, si en la película existiese una mínima línea argumental, ésta podría resumirse de la siguiente manera: bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla CATACRASHHHH, bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla BRROOOOMMM BROOOMMM PAF PAF FIN.

Alberto Abuín

© 2009, Rodolfo Martínez
El que come del fruto del árbol del conocimiento, siempre es arrojado de algún paraíso.
William Ralph Inge

163 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído Sin Comentarios
22Dic/09154/0

Se puede decir más alto pero no más claro (3)

Leído, claro, en Blog de cine:

Una de las protestas más habituales va dirigida contra el cine estadounidense. Más o menos llegan a insinuar que esta cinematografía ejerce una competencia desleal con respecto a la nuestra. Pero si el cine es una industria, el que unos estén dispuestos a invertir más que otros, no significa que la competencia sea desleal. Los productores de cine español quieren ahorrarse las enormes cifras que hay que invertir en promocionar una película y el gran trabajo que llevaría hacer una buena campaña y, a pesar de eso, quieren tener la misma repercusión que un film que invierte tanto presupuesto en venderse como en producirse. Si les funcionase, eso sería lo desleal.

Beatriz Maldivia

© 2009, Rodolfo Martínez
La Ciencia en ningún momento está totalmente en lo cierto, pero rara vez está completamente equivocada y tiene en general mayores posibilidades de estar en lo cierto que las teorías no científicas.
Bertrand Russell

154 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído Sin Comentarios
16Dic/09173/0

Se puede decir más alto pero no más claro (2)

Seguimos con perlas encontradas en Blog de cine. En esta ocasión hablando de La sirena del Mississippi, de François Truffaut:

Los Cuatrocientos Golpes (que representó equivocadamente a ese movimiento de culturetas llamada la Nouvelle Vague, del que afortunadamente Truffaut se desenmarcó enseguida, provocando el enfado de su amigo por aquel entonces, el soporífero Godard)

Alberto Abuin

© 2009, Rodolfo Martínez
Los buenos escritores son aquellos que conservan la eficiencia del lenguaje. Es decir, lo mantienen preciso, lo mantienen claro.
Ezra Pound

173 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído Sin Comentarios
15Dic/09189/0

Se puede decir más alto, pero no más claro

Leído en Blog de cine:

La corriente gafapasta, que adora todo lo que hagan los directores Wong Kar-Wai, Lars von Trier, Peter Greenaway, Michelangelo Antonioni o Andrei Tarkovski (por citar algunos), y que no pueden vivir sin decir que Oldboy es una de las mejores películas de la historia...

Luisfer Romero Calero

© 2009, Rodolfo Martínez
La doctrina que, desde el primer origen de los conflictos religiosos, ha sido mantenida por los fanáticos de todas las sectas, condensada en unas pocas palabras y despojada de disfraces retóricos, es simplemente ésta: yo estoy en lo correcto, y tú en lo incorrecto. Cuando tú eres el más fuerte, debes tolerarme, porque es tu deber tolerar la verdad. Pero cuando yo sea el más fuerte, voy a perseguirte, porque es mi deber perseguir el error.
Thomas Macaulay

189 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído Sin Comentarios
26Nov/09216/0

El padrino, un análisis

En Blog de cine están dedicando una serie de especiales a la obra de Francis Ford Coppola. De entre ellos, no puedo por menos que destacar el excelente y detallista análisis de la trilogía que gira alrededor de la familia Corleone (y, en cierta manera, de la de Coppola).

Aquí os dejo los enlaces:

El padrino

El padrino. Parte II

El padrino. Parte III.

© 2009, Rodolfo Martínez
El tema central de la fe religiosa, su fuerza y su gloria más grande, es que no depende de la justificación racional. Del resto de nosotros se espera que defendamos nuestros prejuicios. Pero pídale a una persona religiosa que justifique su fe y uno está violando su "libertad religiosa".
Richard Dawkins

216 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído Sin Comentarios
4Sep/09313/0

Un repaso a la filmografía de Terry Gilliam

En el siempre interesante blog Visiones fugitivas, el Abuelo Igor ha ido repasando cronológicamente la filmografía de Terry Gilliam. Sus artículos, como de costumbre, son enormemente personales y totalmente recomendables:

© 2009, Rodolfo Martínez
Caminar sobre el agua y desarrollar software a partir de unas especificaciones es fácilísimo si ambas están congeladas.
Edward V. Berard

313 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído Sin Comentarios
28Ago/09532/3

So long, Denny Crane

Ya está. Se ha acabado. La mejor serie de televisión de abogados ha llegado a su última temporada (más corta de lo habitual, sólo trece episodios) y ya nunca más veremos a William Shatner diciendo ¡Denny Crane! en el que, sin duda, ha sido el mejor papel de su carrera (vale, eso no es decir mucho de un hombre cuyas máximas cimas interpretativas fueron James Tiberius Kirk y T. J. Hooker).

La verdad es que Boston Legal ha sido un completo soplo de aire fresco. Una serie divertida, cañera en lo ideológico a más no poder, metarreferencial, enloquecida, con un excelente casting, magníficos personajes y situaciones que, a pesar de lo rocambolesco (me niego decir "bizarro", por mucho que el uso haya avalado esa pésima traducción del término) de muchas situaciones, o quizá precisamente por ello, invitaba una y otra vez a la reflexión.

Durante estas cinco temporadas, Alan Short y Denny Crane (James Spader y William Shatner) han sido la columna vertebral de la serie. Pero no los únicos que la han animado ni han hecho de ella algo inolvidable. Ahí están personajes como Jerry Spenson, Shirley Schmidt o Carl Sacks, por centrarnos sólo en las últimas temporadas; y eso sin hablar de la multitud de personajes de un solo capítulo que fueron trayendo sus tribulaciones -y a menudo, sus idas de pinza- a Crane, Poole & Schmidt.

Pero se ha acabado. Supongo que, como siempre, a causa de la audiencia. Sin duda para un sector del público americano (y parte de los anunciantes y a veces pienso que hasta para la misma cadena de televisión que la emitía) era una serie incómoda, que les obligaba a plantearse cosas en las que preferían no pensar y tocaba temas tradicionalmente tabú en la sociedad americana, y lo hacía sin cortarse un pelo. Con la excusa, tal vez, de que aquello no iba en serio, no era real, era una patochada, se atrevieron a bastantes cosas, en la mejor tradición de los bufones, los únicos autorizados a decirle al emperador que, no sólo está desnudo, sino que sus michelines le desbordan y, además, la tiene pequeña.

Al contrario que con otras series, esta última temporada ha sido un estupendo broche a toda la serie. Han sabido cerrarla y rematarla de un modo envidiable y, especialmente, han sabido darle un conclusión -¿pensada ya quizá desde el inicio?, quién sabe- a la historia personal de Denny y Alan, y al destino del primero.

Todo ha acado. O nada, en realidad. Los personajes son demasiado buenos para irse del todo. Y siguen donde deben estar, en nuestra memoria.

Hasta luego, Denny.

© 2009, Rodolfo Martínez
El presidente Lula en Brasil es ahora de alguna manera el favorito de Washington, pero esto es así porque casi toda la región se ha movido tanto a la izquierda que Lula es su única esperanza. Y el de Lula es el tipo de gobierno que EE.UU. habría derrocado hace 40 años.
Noam Chomsky

532 lectura(s) | Archivado en: Imágenes en acción, Visto y oído 3 Comentarios