Algo turbio…
Lunes, Julio 7th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | Sin comentar »- El mismo día, hace un año: AsturCon 2007: Los prolegómenos
- El mismo día, hace dos años: (Micro)crónicas de la AsturCon (1): Prolegómenos
- El mismo día, hace tres años: El pulgar de Miguelito (2)
…tiene que haber, por fuerza, en un negocio que cosecha beneficios record cuando la situación económica es buena y que sigue cosechándolos cuando estamos en crisis (uy, perdón, en desaceleración, qué despiste por mi parte).
Sí, hablo de esos señores encantadores que nos cobran por el privilegio de permitirnos dejarles nuestro dinero para que se enriquezcan especulando con él. O, como alguien los definió una vez, “esos tipos que te prestan su paraguas cuando hace sol y te exigen que se lo devuelvas en cuanto llueve”.
La banca, claro. Esa que gana siempre, como en los casinos.
Habría otro dicho al respecto: “Si ve a un banquero tirarse por una ventana, láncese tras él. Seguro que hay algún beneficio en el asunto”.
© 2008, Rodolfo Martínez
Pavo real… ¡uuu!
Viernes, Julio 4th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | 9 comentarios »- El mismo día, hace un año: No hay tres sin cuatro, dicen
- El mismo día, hace dos años: Oído cocina ,
- El mismo día, hace dos años: El camino al infierno...
Esta mañana, mientras venía a Oviedo a trabajar, vi algo realmente curioso.
El semáforo se pone en rojo. El autobús en el que voy se detiene. Y en ese momento, cuatro pavos reales, cuatro, cruzan el paso de peatones en fila india y, al llegar al otro lado de la calle, se detienen ante el escaparate de una compañía de seguros.
Estoy seguro de que esto tiene que ser una metáfora de algo. Lo que aún no sé es de qué.
© 2008, Rodolfo Martínez
Hemos parado a la Wehrmacht
Lunes, Junio 30th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | Sin comentar »- El mismo día, hace un año: Citas citables: La princesa prometida
- El mismo día, hace dos años: Cada cosa en su sitio, un sitio para cada cosa
Los que me conocen saben que futbolero no es precisamente una de las palabras que me definen.
Y que, por otro lado, toda esa emoción “patriótica” tiene por costumbre atragantárseme.
Pero, qué narices, ha molado. Incluso aunque me fuera enterando de lo que pasaba en el partido mientras esperaba en el aeropuerto mi avión de vuelta a casa.
No nos va a solucionar ninguno de los problemas reales que tenemos, es evidente. Pero si hubiéramos perdido, seguiríamos igual de mal, y además habríamos perdido.
Así que, qué coño, ¡de puta madre!
© 2008, Rodolfo Martínez
Por puro altruismo, claro
Jueves, Junio 19th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | 6 comentarios »- El mismo día, hace tres años: Sí, padre, seré un murciélago
Veo que Rafael Marín ha dedicado un post en su blog a la Semana Negra de Gijón. Y eso me ha traído a la memoria la entrevista que hice hace unos días para uno de esos periódicos gratuitos (la edición asturiana del 20 Minutos, si no recuerdo mal).
En determinado momento, la periodista me preguntó por la Semana Negra y me pidió mi opinión sobre la nueva localización y su posible ubicación en el futuro. Respondí, más o menos, que sacar a la Semana Negra del casco urbano me parecía un error. Era condenarla a languidecer poco a poco. Uno de los motivos por los que el festival gijonés tiene la afluencia de gente que tiene es, precisamente, porque está dentro de la ciudad y se puede llegar caminando. Dando un paseíto desde la playa, por ejemplo. Desde el momento en que tienes que echar mano del coche o del autobús, la cosa cambia mucho. Otra cosa es que sacarla de la ciudad sea la única opción viable, tema en el que no entro. Pero sin duda es un error desde un punto de vista puramente práctico.
La entrevista publicada recogía esa pregunta y esa respuesta. Pero, y me parece curioso, no la siguiente que se me hizo y donde, en un tonillo confidencial, como de “tú y yo sabemos de qué va esto, no nos pueden engañar”, la periodista me venía a decir que todo ese rollo de la cultura y tal en la Semana Negra no era más que una excusa. Y que, de hecho, se notaba en que cada año había menos libros.
Me “hizo gracia” la pregunta y, sobre todo, el tonillo. Porque no es la primera vez que oigo comentarios de ese estilo y realizados en el mismo tono. Y siempre, eso es curioso, procedentes de asturianos o, directamente, de gijoneses. Es decir, del público más cercano al asunto y que mejor debería conocerlo. Y parece que, como de costumbre, cuanto más cerca estás de algo menos lo ves.
Mi respuesta a la pregunta fue bastante clara y directa: no sólo había aumentado el número de librerías y de libros vendidos en los últimos años en la Semana Negra (datos fácilmente accesibles a cualquiera que se tome la molestia de buscarlos), sino que de un tiempo a esta parte librerías procedentes de Madrid o Barcelona, por mencionar sólo dos ciudades, empezaban a plantar sus reales en el festival gijones (datos comprobables con la misma facilidad). Y, le pregunté a la periodista: ¿eso lo hacen por puro altruismo, se vienen para acá y se tirán aquí diez días currando de cinco de la tarde a tres de la mañana porque les va la marcha? ¿No será, a lo mejor, que ganan dinero con ello?
La respuesta fueron unos segundos de silencio para, después, dejar caer un “claro, claro” y rápidamente pasar a otro tema.
Siempre he encontrado curiosas esas reacciones. Ese modo de pasar un velo de olvido sobre lo que acabas de oír (sobre todo cuando te desmonta tu bonita teoría y, encima, te la desmonta con hechos comprobables y no con opiniones) y de autoconvencerte de que no has oído, en realidad, nada.
La Semana Negra no es perfecta, sin duda. Y hay mucho de ella que es criticable (igual que hay mucho que es ensalzable), como en cualquier otra actividad pública. Y la gente tiene derecho a criticarla con toda la dureza que considere necesaria y si a alguien de la organización le escuecen esas críticas, mucho peor para él. “Si no aguantas el calor, sal de la cocina”, como dice el viejo dicho.
Pero, coño, lo menos que se puede pedir cuando criticas algo es que sepas de qué estás hablando y digas cosas que son ciertas. No rumores que no te has molestado en comprobar y que son desmontables con sólo dos palabras. Y, bueno, que alguien cuyo oficio no es el de dar información veraz se deje llevar por la rumorología, quizá no es demasiado grave. Pero cuando eres un periodista, la cosa tiene más delito. O debería tenerlo.
© 2008, Rodolfo Martínez
Visiones parciales
Miércoles, Junio 18th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | 177 comentarios »- El mismo día, hace un año: Los sicarios del cielo
Siempre había pensado que mi imagen de lo que es la sociedad catalana estaba deformada. Al fin y al cabo, lo único que conozco de Cataluña es Barcelona, y no precisamente a fondo. Así que estaba acostumbrado a tomar con muchas pinzas y reparos ese tipo de declaraciones y comentarios donde se hablaba de la persecución que el castellano sufría en Cataluña y demás temas similares. Suponía que no eran más que exageraciones (cuando no tergiversaciones) de la realidad con un propósito político.
Y sí, es cierto, he podido comprobarlo. Mi visón de Cataluña era (y sigue siendo, seguro) parcial y estaba bastante deformada.
Hace unas semanas, por motivos familiares, tuve que desplazarme a Gerona y allí permanecí unos cinco días. En esos cinco días, en que recorrí bastante la ciudad, comprobé con cierto pasmo que no había prácticamente ningún rótulo, cartel, aviso indicativo, póster publicitario… en castellano. Todo estaba en catalán y sólo en catalán. Incluso en dependencias que pertenecen al gobierno central (como puede ser la RENFE) ése era el caso.
De hecho, la única “cartelería” que recuerdo haber visto en varios idiomas era un poste publicitario del hotel donde estaba alojado y en el que se anunciaba el precio de las habitaciones en catalán, francés, inglés y alemán. Y ya está.
No sé si eso es persecución del castellano. Pero, desde luego, es un claro ninguneo. Y, en muchas ocasiones, ninguneo institucional. Recalco además lo de institucional, porque al nivel de la calle no tuve ningún problema con las personas con las que hablé.
Mi visión de Cataluña sigue siendo incompleta, lo sé, y el paisaje dibujado en mi mente sin duda continúa estando deformado. Pero tras ver la total ausencia del uso institucional, público y publicitario del castellano en la capital de una de las cuatro provincias catalanas no puedo evitar preguntarme si la visión de Cataluña que tienen las personas que conozco residentes allí (todas en Barcelona o alrededores) no será tan incompleta y deformada como la mía. Y a lo mejor, cuando hablan de que eso de la persecución del castellano es una tontería que no existe están cometiendo el error de creer que Cataluña es Barcelona y que todo es igual que el lugar en el que viven.
No sé si eso es cierto. Pero no puedo evitar preguntármelo.
© 2008, Rodolfo Martínez
Con intención… ¿de qué?
Martes, Junio 17th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | 6 comentarios »Leído en el Qué! del 17 de junio de 2008, en la sección Con intención:
Cuando los trabajadores de cualquier sector en España se ven perjudicados o tratados de forma injusta, la forma de canalizar sus protestas es manifestarse. Tras una semana de paros en las carreteras, con bloqueos de algunas vías principales, la mayoría de los transportistas ha decidido cambiar de estrategia. De momento convocan una manifestación para el miércoles en Madrid, la misma forma de presión que podemos ejercer todos los demás. Trabajando en esa dirección se pueden encontrar soluciones.
¿Estamos ante una muestra más de la campaña de demonización de un colectivo que, simplemente, está hasta los cojones y ha sido acorralado en los últimos años hasta que no le han dejado más remedio que revolverse cómo y por donde pueden? ¿Otro pasito en una auténtica estrategia de intoxicación informativa donde medias verdades y malabarismos verbales han intentado presentarnos la versión de la realidad que le conviene a un gobierno acojonado ante la inflación que se le avecina por culpa, entre otras cosas, de su propia falta de previsión y su relajación -la suya y la de unos cuantos gobiernos anteriores- ante lo bien que iban las cosas mientras el colectivo de transportistas sobrellevara en sus propias carnes buena parte de las consecuencias del incremento del precio del combustible? ¿Un nuevo ejemplo de manipulación goebelsiana -menudo palabro- para que no veamos lo esencial y nos centremos en lo accesorio?
Porque la alternativa es que la persona que ha escrito eso -la sección no va firmada, por cierto- se crea la sarta de majaderías que ha escrito. Y si es así y con ese grado de cretinez, ¿cómo es que le quedan suficientes neuronas para que sus dedos puedan moverse hacia un teclado?
© 2008, Rodolfo Martínez
Sagacidad periodística
Jueves, Mayo 15th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | 5 comentarios »- El mismo día, hace tres años: ¿Dónde estabas en los malos tiempos? ,
- El mismo día, hace tres años: Más papistas que el papa
Leído en el Qué! del lunes, 12 de mayo de 2008
SUPERMAN MUERE
La publicación del cómic “La muerte de Superman”, que ahora se edita en castellano, sorprende con un inesperado final: el superhéroe por excelencia fallece.
Qué aguilillas, los reporteros del periódico.
Bueno, al menos no han dicho que era una novela gráfica.
© 2008, Rodolfo Martínez
No hay nada nuevo bajo el sol
Miércoles, Mayo 14th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | Sin comentar »- El mismo día, hace un año: ¿Por qué?
- El mismo día, hace tres años: El diccionario del diablo
Ojeando (y también hojeándolo, de paso) el periódico mientras comía, encontré un artículo de opinión donde hablaba de las “bellezas de photoshop” y comentaba el buen aspecto que tienen nuestros políticos en las fotografías, como un reflejo inverso de Dorian Grey, donde la realidad es reformada a gusto y una papada se elimina aquí, una arruga se suaviza allá o unas bolsas bajo los ojos desaparecen acullá.
Hace dos mil años alguien comentaría, seguramente, lo bien que había quedado el emperador en su estatua triunfal después de que, en el bronce o el mármol, se le hubieran quitado unas cuantas verrugas, puesto algo más de pelo y corregido sus piernas torcidas.
Las herramientas cambian y la tecnología avanza. El impulso que hay detrás sigue siendo el mismo.
“He cambiado”, decía Richard Gere en Oficial y caballero. “¿Cambiar?”, le respondía Lou Gosset Jr. “No has cambiado nada. Sólo has pulido un poco tu actitud. Te has limitado a sacarle brillo”.
A veces tengo esa sensación. Bueno, la tengo prácticamente siempre, lo que pasa que unos días es más intensa que otros. No hemos cambiado gran cosa desde la fundación de la primera cultura urbana (quién sabe si desde antes). Hemos ido sacándole brillo al asunto, puliéndolo aquí y alla, pero en el fondo la evolución del espíritu humano ha sido mínima. Han evolucionado (a veces a un ritmo aterrador) las herramientas que usamos, pero el propósito con el que las utilizamos apenas ha variado nada.
Seguimos siendo monos. Tribales, territoriales y llenos de miedo, lo que nos vuelve tremendamente agresivos y nos convierte, posiblemente, en el bicho más peligroso y dañino que hay sobre el planeta.
Y supongo que siempre lo seremos, por mucho photoshop que le apliquemos a las apariencias.
© 2008, Rodolfo Martínez
Churres con merines
Viernes, Mayo 9th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | 45 comentarios »- El mismo día, hace un año: Crónicas del enano cabezón: Cordelia Naismith
¿Es el asturiano una lengua o un dialecto?
Creo que es una lengua… o para ser más exactos, lo fue. Hoy en día, tras siglos de contaminación lingüística (principalmente del castellano, pero sospecho que también del gallego) lo que queda son unos cuantos términos autóctonos (dominantes en la toponimia, que es donde más tiempo aguantan estas cosas, y con una representación respetable en otros ámbitos) y restos de una gramática propia.
Es decir, un vestigio.
Lo que los asturianistas han intentado es tomar ese vestigio y reconstruir a partir de ahí una lengua funcional y viva con personalidad propia.
Nada que objetar a ello.
El problema viene, sin embargo, cuando los criterios para hacer eso dejan de ser estrictamente filológicos y empiezan a ser políticos. Cuando el propósito ya no es tanto hacer las cosas de la forma correcta, sino hacerlas de forma que el resultado pueda ser vendido como un “hecho diferencial indiscutible”.
Empezamos entonces a mezclar churras con merinas y acaba pasando lo que acaba pasando.
Cuando una lengua está tan deteriorada como el asturiano, no se tienen muchas opciones a la hora de “reconstruirla”. Lo más evidente es acudir a préstamos de otras lenguas, en este caso el castellano (algo que han hecho, en mayor o menor grado, el gallego, el vasco y el catalán cuando iniciaron su proceso de normalización lingüística, por otro lado), e intentar “asturianizarlos” en la medida de lo posible. No es la única forma, pero la otra sería reinventarla totalmente partiendo casi de cero y como que no resulta muy viable.
Por ejemplo, en asturiano la terminación para el masculino suele ser en “u” en lugar de “o” (el “o” se reserva para el neutro, si no recuerdo mal). Así, cuando es necesario, se toma la palabra castellana y se la asturianiza aplicándole esa regla.
Pero a veces eso no es suficiente. Porque el resultado no parece lo bastante alejado del castellano. Cambiar pedido por pedidu no suena lo bastante “diferenciador”. Y es entonces cuando la filología deja paso a la voluntad política y se empiezan a hacer las cosas que se hacen. En lugar de acudir a la forma estándar del participio en castellano y asturianizarla, se toma su forma vulgar y se asturianiza. Así, ya no tenemos el incómodo pedidu, que resulta demasiado parecido al castellano, sino el más diferenciador pedíu, que queda como más autóctono y vernáculo.
Buscando (casi diría que desesperadamente) diferenciarse de la lengua dominante que ha contaminado el asturiano todos estos siglos se empiezan a hacer ese tipo de barbaridades: en lugar de acudir a la forma estándar castellana y asturianizarla, se acude a la forma vulgar y se asturianiza. O, directamente, y ya es el colmo, se toma la forma castellana vulgar tal cual y se nos pretende venderla como algo autóctono y diferenciador, propio del asturiano.
Pues va a ser que no, neños.
Decir voy p’allá en lugar de voy para allá o ‘toy en lugar de estoy (en realidad, voi y toi, que lo de usar la grafía para aumentar los “hechos diferenciadores” es algo que no sólo los vascos -perdón, los baskos- saben hacer), no es asturiano. No tiene nada de diferenciador ni de autóctono. Es, simplemente, una forma vulgar de castellano que se usa de aquí a Cádiz por toda España. Pretender vendernos elementos característicos del habla coloquial (la aféresis y el apócope en estos casos) como parte del “hecho diferencial asturianista” es una tomadura de pelo. Y es, también, el motivo por el que a muchos españoles el asturiano les suena, básicamente, como un castellano mal hablado. Porque, en muchos aspectos, lo es.
El problema, como digo, es político y, en buena medida, está motivado por la inseguridad. Por no sentirse seguro de que los rasgos propios del asturiano que han pervivido (la existencia de un género neutro que ya he comentado, el vocabulario que ha sobrevivido, unas cuantas diferencias en la gramática) sean suficientes para que los demás acepten al asturiano como una lengua de “primera división”.
Así nace la voluntad de intentar hacer el asturiano estándar lo más distinto posible del castellano estándar. Y dado que los restos de asturiano que han pervivido no son suficientes para garantizar eso (o para que los demás lo vean como suficientemente distinto) se acude a una solución tan ridícula como utilizar el castellano vulgar en lugar del estándar y usarlo como estándar sobre el que asturianizar.
Una auténtica babayá, vamos.
Pero, claro, ye lo que pasa cuando xuntes churres con merines.
POSTDATA 1: No he usado el término “bable” en esta entrada, como habréis podido ver. Y no es casual. Su origen fue claramente peyorativo y la palabra fue acuñada por una persona que (por mucho que ahora intenten reivindicarla desde ciertos lugares) sentía bastante desprecio por el habla autóctona asturiana.
POSTDATA 2: El verdadero problema de muchos de los asturianistas militantes es, como de costumbre, su escandalosa falta de sentido del humor. Es un problema habitual cuando conviertes esas cosas en una religión y no aceptas el menor asomo de crítica (y no digamos ya algún chascarrillo que otro) hacia tus dogmas fundacionales.
POSTDATA 3: La política lingüística del gobierno autonómico asturiano es, literalmente, demencial y absurda. Una especie de “sí, pero no” o “no, pero sí” que no contenta a nadie y deja las cosas en un terreno indefinido. Mientras, una y otra vez, sigue negándose a incluir la co-oficialidad del asturiano en el estatuto de autonomía, al mismo tiempo emprende una activa campaña para que nombres de calles y topónimos estén en bilingüe o reconoce los derechos de los asturianos a dirigirse a la administración pública en asturiano. La oposición del PP no es que lo haga mucho mejor, convirtiéndose en defensora o detractora del asturiano según parezca putear más o menos al gobierno.
Estaría bien, algún día, tener una política coherente al respecto. La que fuera. Si el asturiano no es oficial, no lo es, con todas sus consecuencias. Y si es oficial, que también lo sea con todas sus consecuencias. O una cosa o la otra, pero ese jugar a nadar y guardar la ropa, la verdad, me infla bastante los adminículos reproductores.
POSTDATA 4: Una cosa de la que algunos de los asturianistas más militantes no son conscientes es de su condición de minoría. Minoría con unos derechos evidentes, claro es. El asturiano (o lo que queda de él) debería ser preservado por la administración pública y protegido en la medida en que eso se pueda hacer. Pero pretender imponerlo a golpe de decreto a una sociedad que, en general, pasa del tema, es absurdo. Porque si mañana se hiciera un referendum sobre la co-oficialidad del asturiano, el resultado mayoritario no sería ni el sí ni el no, sino una abstención aplastante y un desinterés por la cuestión apabullante. Le pese a quien le pese, la realidad es ésa.
POSTDATA 5: Los asturianos que nos consideramos castellanoparlantes no somos menos asturianos que los otros, por cierto. Y ya que estamos, los escritores asturianos que escribimos en castellano somos tan “escritores asturianos” como los que lo hacen en asturiano, le joda a quien le joda.
POSTADATA 6: Y mejor termino.
© 2008, Rodolfo Martínez
La modernización de la empresa española. Apéndice
Sábado, Marzo 1st, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | 2 comentarios »- El mismo día, hace dos años: El cuento de hadas definitivo
Leído no hace mucho en un grupo de chistes sobre el mundo laboral:
Mientras mi jefe siga actuando como si me pagara un buen sueldo, yo seguiré actuando como si hiciera un buen trabajo.
Se puede decir más alto, pero no más claro.
© 2008, Rodolfo Martínez
