Un par de citas
Viernes, Mayo 16th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis | 3 comentarios »- El mismo día, hace un año: ¿Por qué no?
En la edición digital de El País:
En nuestros días y en nuestro entorno, el nacionalismo podrá adoptar todos los colores de la izquierda en todos los ámbitos imaginables, pero, en lo que le es propio y distintivo, es un puro movimiento de derechas, de ruptura de la igualdad, de división de la ciudadanía, de defensa o búsqueda de privilegios para unos (generalmente unos pocos) a costa de otros (generalmente los más). Que los Otegui o los Carod se apunten a todas las causas de izquierda menos a una, la defensa del espacio y la igualdad ciudadana ya conquistados, es de una tremenda inconsistencia moral, pero de una gran sagacidad táctica, tanto para sí mismos como para toda esa cohorte de intelectuales, profesionales y funcionarios que les siguen dispuestos a conquistar el aparato del Estado.
Mariano Fernández Enguita
La primera: la izquierda sólo puede defender ideas nacionalistas instrumentalmente, porque cree que el nacionalismo sirve a otros propósitos emancipadores más básicos. Y sucede que el nacionalismo, por definición, no puede ser instrumental, no busca razones ulteriores, porque entonces deja de ser nacionalismo. Para el nacionalismo los intereses de los míos, simplemente porque son los míos, tienen prioridad sobre cualquier otra consideración, vencen cualquier principio de justicia.
Y la segunda es que todas las razones instrumentales a las que se puede apelar, todos los valores que identifican a la izquierda (la igualdad, el control democrático, la libertad para elegir la propia vida), cuando se miran de cerca, tienen implicaciones antinacionalistas.
(…)
La idea de que hay unos pueblos que han de tener un trato especial no puedo dejar de asociarla a lo que antes te decía del trato con los reyes, a desandar lo recorrido desde la revolución francesa. Pensamiento reaccionario en estado puro.
Félix Ovejero
Recomiendo, ya que estamos, la lectura completa de ambos textos, a los que podéis acceder desde los links que encabezan las citas.
Ministros y ministras
Viernes, Abril 25th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis | 2 comentarios »- El mismo día, hace un año: No iba a escribir sobre 300, pero...
- El mismo día, hace dos años: Alan Moore es un pejigueras
La prueba (si es que hacía falta alguna) de lo mucho que nos queda por recorrer hasta alcanzar una sociedad realmente igualitaria entre sexos no es la cantidad de “babayaes” (por no mencionar las cretineces, las imbecilidades y algún que otro insulto) que han vertido ciertos medios de comunicación estos días ante el anuncio de la composición del nuevo gobierno.
No, la verdadera prueba es que sea noticia el hecho de que haya tantas o cuántas mujeres en el gobierno. Cuando lo normal, lo lógico, lo que es “de cajón” es que fuera irrelevante que todo el gobierno estuviera compuesto por hombres, todo por mujeres o por hombres y mujeres mezclados en las proporciones que fuera. O sea, que haya X mujeres en un gobierno no debería tener más importancia informativa que el que hubiera X personas rubias o X personas de nariz aguileña o X personas bajitas.
Mientras cosas como ésta sigan siendo noticia, me temo que aún nos queda un camino muuuuy largo por recorrer.
Y aprovecho para comentar que ciertas frases, por muy bienintencionadas que sean, me resultan un tanto inquietantes y hacen que se me disparen las alarmas. Me refiero a expresiones que he oído estos días varias veces y que irían todas más o menos por el mismo estilo: ”qué más da que sea una mujer, habrá que juzgarla por su capacidad”.
¿Y por qué veo “algo turbio” -como diría mi amigo Chus Parrado- en ese tipo de comentarios? Por la asimetría de la idea, por el hecho de que carece, por usar terminología física, de antipartícula. Porque nunca he oído decir, de un ministro masculino, “qué más da que sea un hombre, habrá que juzgarlo por su capacidad”. Parecerá una chorrada. Y a lo mejor hasta lo es. Pero no sé…
POSTDATA: Y sigo pensando que los cupos y las leyes de paridad son de lo más estúpido, reaccionario y anti igualitario que se ha inventado. Y que, a largo plazo, terminan siendo más dañinos que otra cosa para el colectivo al que supuestamente se pretende favorecer. Y si no, al tiempo.
© 2008, Rodolfo Martínez
¿Descalabro necesario?
Lunes, Marzo 10th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis | 71 comentarios »Decía un titular de la Sexta algo así como: “Primera víctima de las elecciones: Gaspar Llamazares”.
Y es que se podrán discutir muchas cosas sobre estas elecciones (y sin duda se discutirán, no os quepa duda), pero lo que no se puede negar es que para Izquierda Unida el resultado electoral ha sido una hostia en todos los morros (y perdón por mi francés) por parte de los votantes. Sí, ya sé que ha habido otro golpetazo de órdago: el de Esquerra Republicana, pero no me parece comparable ni en alcance ni en intensidad al de Izquierda Unida (por otro lado, confieso que me interesa lo que le pase a IU y hasta diría que me gustaría que gozara de buena salud, cosa que no me pasa con los encantadores muchachotes de ERC, cuya desaparición del panorama político no sólo no me preocupa, sino que me parecería una buena noticia).
Llamazares, y es de agradecer, ha sido coherente con el resultado y ha dicho que no piensa presentarse a ningún cargo dentro de la coalición ni del partido. Una postura coherente, por otra parte, en medio de una declaración que estaba repleta de incoherencias: porque no es de recibo decir que asumes por completo la responsabilidad de lo que ha pasado para luego, casi sin pararte a respirar, echarle la culpa una y otra vez al “tsunami bipartidista”. En mi pueblo a eso no lo llaman “asumir toda la responsabilidad”, sino echar balones fuera. Y más cuando, en mi opinión, ese “tsunami bipartidista” ha sido favorecido por la actitud de Izquierda Unida.
Que hay interés por parte de los dos grandes partidos nacionales (y sin duda por los medios de comunicación afines) para que el bipartidismo se instale en la mente del electorado como lo normal, lo fetén, lo que debe ser, es indudable. Pero no lo es menos que la actitud de IU en los últimos años ha favorecido todo eso. Que ha sido la falta de una alternativa viable (y sobre todo creíble) al gran partido de centro-izquierda una de las cosas que han favorecido el asunto. (Hay otros factores, claro, como podría ser la incapacidad del PP para librarse de toda esa “derechona” carpetovetónica, meapilas y nostálgica que debería extirpar para poder convertirse en un partido de derechas civilizado, pero ése ya sería otro tema.)
Y es que no te puedes pasar todo este tiempo sin una voz propia y coherente, sin apenas personalidad, apuntándote al carro de cuanta ideología molona y de moda te pase por delante de las narices, venga o no a cuento, sea o no coherente contigo, a ver si arañas unos votos, vagando de un lado a otro sin que nadie, y mucho menos tú, parezca saber hacia dónde vas o si tan siquiera vas hacia algún sitio… no puedes ponerte a hacer eso y esperar que no te pase factura.
Me he pasado los últimos años, cada vez que se acercaban unas elecciones, o los dirigentes de IU hacían éstas o aquellas declaraciones pensando “Carrillo, ¿dónde estás?” o incluso “Anguita, ¿por qué te has ido?”. Izquierda Unida tenía el potencial para convertirse en la tercera fuerza política del país, quizá nunca mayoritaria, pero lo bastante vital e importante para ser, llegado el caso, fundamental para su gobernabilidad. En lugar de eso ha ido languidenciendo en medio de una indefinición ideológica y una falta de impulso y de objetivos que la han llevado al lugar en el que está.
Podríamos hacer el chiste aquel de “Cuando llegó Llamazares, IU estaba al borde del abismo. Con él, ha dado un decidido paso al frente”.
Aunque no, porque ni siquiera ha sido capaz de descalabrarse con decisión. Lo ha hecho con la misma actitud de aguachirle mediatinta, de indefinición, de “no sé de qué voy ni adónde” que se ha convertido en el estigma de Izquierda Unida en estos años.
Espero, pese a todo, que el descalabro sea para bien. Que la crisis que ahora se abre (y que debería haberse abierto hace años) sea lo que IU necesita para convertirse en un partido con energía, con un objetivo claro y una voz propia que pueda llegar al electorado. Y espero, dentro de cuatro años, poder detenerme ante su papeleta y considerar, al menos, la posibilidad de que merezca la pena votar por ellos. Que ya va siendo hora, coño.
© 2008, Rodolfo Martínez
Un voto, un arma
Viernes, Marzo 7th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis | 11 comentarios »- El mismo día, hace un año: El robot
Ayer recibí un par de SMS.
El segundo decía algo como: “A la niña de Rajoy, el domingo la vamos a llamar Victoria. Pásalo”.
El primero era bastante más largo. Venía a decir que el gobierno seguía negociando con ETA. Y que, de hecho, habían pactado un comunicado de la banda para hoy o mañana en que ETA anunciaba que deponía las armas. El mensaje seguía por esos derroteros y, por supuesto, terminaba haciendo un llamamiento para impedir que siguiéramos gobernados por esos tipos que pactan con terroristas y están destrozando España. La última palabra era, una vez más, “pásalo”.
No puedo asegurar la procedencia del SMS. Teniendo en cuenta su redacción y la fuente desde la que me llegó, sospecho que se originó en la sede local del PP. Y, puestos a especular, imagino que ha llegado hasta allí desde la dirección nacional del partido. Esto, repito, es una sospecha, ya que el SMS me llegó a través de una persona privada (con una militancia bastante activa, por otro lado, en las filas del Partido Popular) y, por tanto, no tengo modo alguno de demostrar dónde se ha originado esta especie de campaña viral. Las pruebas circunstanciales, sin embargo, apuntan a donde apuntan y, aunque no puedo estar seguro al 100% de que los dirigentes locales del PP han promovido esto, me quedan pocas dudas al respecto.
En cualquier caso, lo cierto es que esa campaña viral, conmigo, ha tenido resultado. No el que esperaban, supongo. Porque, por primera vez en veinticuatro años voy a ir el domingo a votar lleno de rabia, dispuesto a usar mi voto como un arma, no para que alguien gane, sino para impedir que cierta gentuza llegue al poder. También, por primera vez en todo ese tiempo, voy a votar al PSOE para unas elecciones generales. Y ojalá saque mayoría absoluta. Y ojalá ciertos grandísimos hijos de puta que esperan alcanzar el poder jugando con el miedo y los prejuicios de los ciudadanos sin que les importen las consecuencias para el futuro, se traguen su propia bilis, se envenen con ella y se mueran.
A ser posible en una agonía larga, lenta y dolorosa.
© 2008, Rodolfo Martínez
¿Victoria contraproducente?
Martes, Marzo 4th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis | 8 comentarios »Aún no he visto ninguna de las encuestas sobre el debate de ayer, pero mi impresión personal es que, así como Zapatero ganó por la mínima en el primer encuentro televisivo con Rajoy, esta vez ha sido éste el que se ha llevado el gato al agua. Y, además, con bastante holgura. De hecho, mientras veía el debate, me quedé con la sensación de que Rajoy conseguía acorralar con facilidad al actual presidente del gobierno y que varias veces lo tuvo contra las cuerdas.
Lo que me pregunto ahora es si esa victoria televisiva no presagiará una derrota en las urnas.
Porque, si mi impresión es acertada, quizá tenga como consecuencia que muchos votantes de izquierda, que normalmente no habrían votado o no lo habrían hecho por el PSOE, alarmados por el modo en que Rajoy le dio caña ayer a Zapatero, vayan este domingo a depositar su voto para impedir la victoria del PP.
Es una idea, nada más. Y quizá mi percepción sobre el debate sea equivocada. Pero es algo que se me pasó por la cabeza esta noche anterior.
EDITANDO: Por lo que veo, mi percepción del asunto no era muy correcta: todas las encuestas, incluidas las de los medios afines al PP, dan como vencedor a Zapatero.
Puestos a pensar mal, no puedo evitar preguntarme si, precisamente, las encuestas de medios cercanos al Partido Popular no estarán dando por vencedor al Zapatero en el debate precisamente para no “alarmar” al votante indeciso de izquierdas y mantenerlo tranquilo en casita. Al fin y al cabo, se supone que buena parte de la estrategia electoral del PP se basa en desmotivar a los votantes indecisos del PSOE para que se queden en casa y no vayan a votar.
© 2008, Rodolfo Martínez
Nauseas y preocupación
Miércoles, Febrero 20th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis | 5 comentarios »Esas son las dos sensaciones que me provoca la actual campaña electoral. Los eslóganes de los distintos partidos me revuelven el estómago (van de lo estúpido a lo paternalista, pasando por ñoño) y la dialéctica empleada por las dos principales fuerzas políticas en liza me produce, más que preocupación, auténtico terror.
Esa especie de buenismo simplón de cuento de hadas barato por parte de unos y ese ansia por explotar los miedos y los prejuicios más oscuros del electorado por parte de los otros, me aterroriza. En serio. Me produce pavor.
Quizá, si lo pienso un poco, lo que más miedo me da es no saber cuál de las dos estrategias me horripila más.
© 2008, Rodolfo Martínez
De lo que se desprende que…
Viernes, Febrero 15th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis | 2 comentarios »Los españoles preferimos el sexo a la violencia, ya que la entrevista de Iñaki Gabilondo a Zapatero fue vista por más personas que la que hizo a Rajoy.
© 2008, Rodolfo Martínez
¿Mordazas de papel mojado?
Miércoles, Febrero 13th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis | 6 comentarios »Tras los comentarios dejados por Pascua y unos días de reflexión, veo que me apresuré a dar por bueno lo que decía una parte sin molestarme en contrastar los datos y ver otras versiones del asunto.Así que la supuesta prohibición del anuncio que menciono al principio del post es, como poco, matizable. Pese a eso, creo que las reflexiones que despierta el hecho siguen siendo válidas, aunque haya dejado de serlo, o esté en entredicho, el hecho en sí. Así que me limito a dejar este aviso al inicio del post, en lugar de cambiar el arranque del mismo. Sí, soy un vago, sin duda.27 de febrero de 2008
El otro día, a través de un link que me pasó una amiga, me enteré de que un anuncio de Amnistia Internacional había sido prohibido por el gobierno español, quien ha impedido que se emita por las distintas cadenas de televisión. Me enteré también de los motivos (a cual más peregrino) que aduce el gobierno para prohibir el anuncio y, de paso, también descubrí que en este país la publicidad política es ilegal, salvo aquella realizada por los partidos políticos en campaña.
Supongo que casi todo el mundo sabe ya esto, dado que tiendo a enterarme de las cosas bastante tarde.
El asunto me llevó a pensar sobre unas cuantas cosas. Y, más allá de las reacciones habituales que uno podría tener ante algo así, lo que acabó quedando en mi cabeza fue la idea de que los gobiernos y poderes fácticos deben tenerlo a internet un miedo horrible, verdadero terror, en realidad.
Hace quince años, si se hubiera producido algo así (que seguro que se produjo, y unas cuantas veces y en un buen montón de lugares) ni me habría enterado. Como mucho, habría sabido de la prohibición de un cierto vídeo y poco más. Ahora, no sólo puedo ver el vídeo, en contra de las pretensiones de quien lo prohibió, sino que puedo hacer que otros lo vean.
Y las consecuencias de algo así, a poco que lo pensemos, son acojonantes. Tenemos en nuestras manos un medio para hacer que censuras, prohibiciones, secuestros de publicaciones, intentos de acallar afirmaciones incómodas para el poder (no necesariamente ciertas; al fin y al cabo, al poder no le importa la veracidad o falsedad de algo, sólo el daño que ése algo puede hacerle o lo incómodo que le resulte que se sepa), todo eso, en suma, acabe convertido en papel mojado en menos tiempo del que se tarda en subir ese video y difundirlo, escanerar esa revista y subirla a la red, publicar en un blog esa noticia que no quieren que sepamos…
Cierto que no todo el monte es orégano. Por una parte, la universalidad de internet es aún más un buen deseo que una realidad. Por otra, incluso en los lugares a los que llega, no siempre llega sin distorsiones (recordemos el caso chino, aunque tengo mis dudas de que el filtrado al que el gobierno chino somete los contenidos de internet sea realmente efectivo). Y por otra, a menudo hay tanto ruido que ahoga la información realmente relevante.
Pero con todos sus defectos, la herramienta está ahí, su potencial es enorme y sospecho que cada vez que un gobierno se da cuenta de que existe un método de comunicación prácticamente instantaneo y sin control alguno por su parte tiene que, literalmente, cagarse patas abajo de puro miedo. El poder tiene que sentir un terror casi primigenio ante la existencia de internet y estoy seguro de que, si pudiera, se lo cargaría.
La tecnología no es, desde luego, la panacea que lo resolverá todo. Como todo lo que hemos creado desde que bajamos de los árboles, tiene más de un lado. Seguro que el mono que usó una quijada para procurarse comida y no morir de inanición, no tardó en usar esa misma quijada para romperle la crisma a un congénere; de hecho, es posible que ambas acciones fueran en realidad la misma.
Y quizá el peligro que tienen algunas de estas tecnologías sea, curiosamente, la trivialización que se hace de su importancia (sí, seguro que todos recordamos aquel vídeo de “internet is for porn”). No es que lo trivial, el puro entretenimiento, esté mal, al contrario. En realidad, sospecho que lo trivial no tiene en el fondo nada de trivial, sino que posiblemente sea indispensable para mantener nuestra cordura, nuestra estabilidad mental. Al fin y al cabo, dedicamos una buena parte de nuestra actividad diaria a producir y a consumir entretenimiento (llamadlo arte, si queréis, por mí…) y será por algo.
Pero estoy divagando, me temo.
Internet puede tener, para la mayoría de los usuarios domésticos (no para las empresas, para las que cada vez más es una herramienta de trabajo indispensable), un uso de puro desahogo o entretenimiento. Y, a partir de ahí, quizá resulte fácil vendernos la moto de que es algo trivial y que carece de importancia.
Y no lo es.
Deberíamos recordarlo más a menudo. Quizá su potencial esté infrautilizado, tal vez no llegue a todos los sitios que debería llegar ni del modo en que debería llegar (sin distorsiones ni impedimentos) quizá esté lleno de demasiado ruido e irrelevancias… pero pese a todo, es la más poderosa herramienta de comunicación que ha creado el hombre y permite, con un sólo click, convertir en papel mojado los intentos de los gobiernos de censurar, amordazar o impedir que generemos información o accedamos a ella. Y no deberíamos olvidarlo.
Estoy seguro de que el poder no lo hace.
© 2008, Rodolfo Martínez
¿Es la guerra?
Viernes, Febrero 8th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis, Y sobre esta piedra | 16 comentarios »No sé si lo he dicho alguna vez en público, pero si no es así, ahora es un momento tan bueno como otro cualquiera para comentarlo. Me encanta La fraternidad de Babel, el blog de César Mallorquí. César no sólo tiene ideas interesantes, sino que sabe exponerlas de un modo siempre atrayente y, sobre todo, sabe reflexionar muy bien sobre ellas.
Reconozco que parte de mi querencia por su blog viene de la pura afinidad: a menudo me encuentro reflejado en muchas de las ideas y reflexiones que se vierten en él.
Y en el último post que he leído, plantea un tema que lleva un tiempo dando vueltas en mi cabeza, más o menos desde que la Iglesia española empezó a adoptar una postura combativa, agresiva y, en ocasiones, ferozmente enfrentada a buena parte de las iniciativas sociales del gobierno.
Hace años, leyendo un análisis de la obra de Tolkien recuerdo que el autor comentaba que, en El señor de los anillos, el bien era pasivo (y fundamentalmente reactivo) y el mal era activo y a menudo era quien tomaba la iniciativa, mientras los buenos estaban a verlas venir.
Y esa idea ha venido a mi memoria tras leer el post de César. Mientras el mal se organiza y se lanza a las calles para defender sus intereses (sí, para mí quienes salen a la calle, no a defender su modo de vida sino a intentar cargarse el de los demás -que es lo que pretenden esas manifestaciones “a favor de la familia”, digan lo que digan- representan el mal, por muy buenos padres, maridos, hermanos y amigos que sean en su entorno social) ¿qué está haciendo mientras tanto el otro bando?
Pues poco, o nada, quizá. Y tal vez sea porque no hay ningún “otro bando”. O al menos no lo hay de una forma articulada y organizada. Porque las personas partidarias de una sociedad totalmente laica, donde Iglesia y Estado estén radicalmente separados, las personas que piensan que la religión debería ser un asunto circunscrito al ámbito de lo estrictamente privado, las personas que opinan que cualquier forma de familia que dos o más personas adultas elijan es tan familia como la tradicional, las personas que creen que darles derechos a unos no implica quitárselos a otros… todas esas personas a las que podríamos denominar “laicistas” tienden a ser más bien individualistas, no se organizan en una estructura grupal ni crean colectivos jerarquizados. Una de las cosas que suele tener (y recalco el “suele”) el ser ateo, agnóstico o incluso un creyente que se limita a vivir su fe sin inmiscuirse en la de los demás, es que no están imbuidos del ánimo evangelizador, proselistista, que los llevaría a intentar que el resto del mundo comparta su forma de ver las cosas.
Y eso es bueno. O, dicho de otro modo: de acuerdo a mi sistema moral, es una cualidad positiva.
Pero también es malo, en un aspecto puramente práctico. Y en una situación como la actual, donde la jerarquía eclesiástica se lanza a las calles para demostrar lo que es de verdad (una organización más preocupada por su propia supervivencia y por mantener sus áreas de influencia que por vivir realmente de acuerdo al código ético y moral que dicen representar) todos estos “laicistas” no reaccionan.
O debería decir quizá que no reaccionamos. Dejamos que el enemigo (porque cualquiera que intente el menor paso hacia una sociedad teocrática -y eso es lo que intenta la Iglesia, nos lo vendan como nos lo vendan, desde el momento en que intentan asimilar los conceptos de pecado y delito como si fueran uno solo- es mi enemigo) dé los primeros pasos, se organice, haga ruido y centre en sus actos la mirada de los medios de comunicación.
El problema, como apuntan buena parte de los comentarios en el post de César que mencionaba al principio, es que crear una organización que intente neutralizar con su información el ruido qué está produciendo la otra parte, es difícil. Quizá incluso imposible.
Y no estoy hablando de una liga de ateos, ni siquiera de una plataforma de ateos y agnósticos. He usado el término “laicista” (que no sé si existe, la verdad) un par de veces y lo vuelvo a usar ahora. Se trataría de un grupo que aglutinase a todas aquellas personas que, independientemente de su religión o carencia de ella, estuvieran dispuestos a luchar por una sociedad laica, con todo lo que eso implica. Y estoy seguro de que no sólo ateos y agnósticos estarían por la labor, sino muchos creyentes.
No sé muy bien qué aspecto, qué organización, qué tipo de estructura podría o debería tener un grupo así. Y, como he dicho, no estoy muy seguro de que fuese posible o incluso de que resultase práctico. Pero cuanto más pasa el tiempo, más necesario lo encuentro.
Nunca he sido proselitista con mi ateísmo. En parte por buena educación (siempre me ha parecido de una grosería imperdonable que alguien te insista en soltarte su rollo después de que le hayas dicho veinte veces que no estás interesado en el asunto), en parte porque lo encontraba estúpido y en parte porque nunca he comprendido la necesidad de evangelizar a los demás. Pero a lo mejor está llegando la hora de usar las estrategias del enemigo y empezar a dar caña por todas partes donde sea posible. No sé muy bien cómo ni de qué manera.
Quizá me estoy preocupando por nada. A lo mejor todo esto que ha causado mi alarma no es más que la pataleta final de una organización cada vez más débil que ve cómo el poder e influencia que tenía se le van de las manos. A lo mejor, si nos limitamos a quedarnos cruzados de brazos y esperar un poco, las cosas sucederán por sí mismas.
Pero a lo mejor no. Y confieso que eso me preocupa bastante.
POSTDATA: Entre el momento en que escribí esta entrada y el de su publicación en Escrito en el agua, César ha actualizado su blog con un post titulado Francotiradores, que incide sobre algunos aspectos del mismo tema y que, ciertamente, no tiene desperdicio.
© 2008, Rodolfo Martínez
El giro a la izquierda de la Iglesia española
Sábado, Febrero 2nd, 2008 Pertenece a A mi alrededor, El gobierno de la polis, Y sobre esta piedra | 5 comentarios »- El mismo día, hace un año: La ceremonia de la confusión
La Conferencia Episcopal ha pedido que no se vote a ningún partido que haya negociado con terroristas y, además, afirma defender la familia tradicional.
Lógicamente, eso sólo puede querer decir que están pidiendo el voto para Izquierda Unida y que abogan por la poligamia.
Qué otra cosa.
© 2008, Rodolfo Martínez
