Citas citables: Casablanca

Casablanca. Esa película, dicen, hecha a trompicones, improvisando el guión a medida que se escribía y sin que nadie tuviera muy claro cómo iba a acabar la cosa. Se comenta, de hecho, que cuando Ingrid Bergman le preguntó Michael Curtiz, el director, de quién estaba enamorado su personaje, éste le respondió: “No lo sé, haz como si lo estuvieras de los dos”.

La película está llena de momentos memorables y de frases no menos memorables que no sólo han pasado a la historia del cine y a la memoria popular, sino que han acabado teniendo descendencia, en cierto modo.

Ese “Play it, Sam” que, merced a Woody Allen acabó siendo conocido en todo el mundo como “Play it again, Sam”. Ese “De todos los bares del mundo, ¿por qué tenía que venir precisamente al mío?” que David Hasselhoff, con dos cojones, transformó en: “De todas las playas del mundo, ¿por qué tenía que venir a la mía?”. Ese “Detenga a los sospechosos habituales” que acabó dándo título a una película de Brian Singer.

Y mucho más. Pero hay un par de momentos que están entre mis favoritos. El primero son un par de réplicas breves y contundentes de Bogart (o quizá debería decir de Rick Blaine) que definen perfectamente el lado más cínico de su personaje:

-¿Qué hiciste la noche pasada?
-Hace tanto tiempo… Ya no me acuerdo.
-¿Qué vas a hacer esta noche?
-Nunca hago planes con tanta antelación.

Julius J. Epstein, Philip G. Epstein, Howard Koch & Casey Robinson: Casablanca

Sin embargo, no es Rick Blaine mi personaje favorito, sino el comisario de policía Louis Renault, convincentemente encarnado por Claude Rains. Suya es esa frase, cuando Blaine le apuesta 20000 francos de “Dejémoslo en 10000. Al fin y al cabo, soy un oficial corrupto, pero pobre”. Renault es, para mí, el mejor personaje de la película y es su relación con Blaine lo que hace que el film realmente funcione. No, no voy a entrar en posibles subtextos homosexuales. Los haya o no, me parece irrelevante. Como sea, el cínico Renault, que acaba comprometido a su pesar con la Resistencia, es el contrapunto perfecto al no menos cínico Blaine.

Mi momento favorito de Renault en la pantalla es cuando le pregunta a Blaine por qué ha dejado su país. Cuando este da una respuesta evasida, Renault dice:

¿Quizá se fugó con los fondos de una iglesia? ¿O se lió con la mujer de un senador? Aunque me gustaría creer que mató a un hombre. En el fondo, soy un romántico.

Julius J. Epstein, Philip G. Epstein, Howard Koch & Casey Robinson: Casablanca

© 2007, Rodolfo Martínez

Deja un comentario