Burjassot, doce años después

En poco más de una hora estaré en marcha, camino de Valencia, concretamente de Burjassot, donde este año se celebra la HispaCon (Congreso Español de Fantasía y Ciencia Ficción). Allí, entre otras cosas, presentaré los dos primeros volúmenes del ciclo de Drímar (El carpintero y la lluvia y Cabos sueltos) y me morderé las uñas esperando a ver qué deciden los votantes de los Ignotus de este año respecto a la mejor novela (categoría en la que El adepto de la Reina es candidata).

Aunque las posibilidades de que se cumplan mis deseos en esto último no son muchas (la competencia es reñida y Juan Miguel Aguilera o Eduardo Vaquerizo me lo pondrán difícil, lo sé), eso es lo de menos.

La última HispaCon que se celebró en Burjassot fue en 1998, hace la friolera de doce años. Mucha agua ha pasado por el puente desde entonces, que dicen los anglosajones. Pero, como siempre, la HispaCon serán de nuevo unos días para relajarme, para ver a amigos a los que no veo todo lo que me gustaría y para comprobar lo que se cuece por el mundillo de aficionados a esto de la CF y la fantasía.

Habrá libros de Sportula en la HispaCon, como no podía ser menos. En el stand de la Asociación Española de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror, concretamente. Y un regalo para los que se pasen por allí: los marcapáginas que hemos preparado para esta ocasión.

Para los que vayan a pasarse por allí estos días: nos veremos.

Para los que no: a ver si os animáis.

Y ahora, otro café, un par de cigarrillos más y a ponerme en marcha.

Deja un comentario