Oportunismo editorial

Hace unos meses, en mi librería de comics habitual, me encontré con algo que me devolvió inmediatamente a la infancia. Un tomo enorme en tapa dura que, bajo el título de Trueno Color, agrupaba varias historias del Capitán Trueno.

Me hice con él tras hojearlo un poco. La edición se lo merecía. Jugaba de un modo evidente con la nostalgia de los que, como yo, empezaron a leer las aventuras del Capitán Trueno en quellos Trueno Color que publicó Editorial Bruguera  en los años setenta y donde se agrupaban, coloreados y con rotulación mecánica, varios cuadernillos de la edición original en blanco y negro. Esa edición de Bruguera era, por decirlo suavemente, bastante cutre. La rotulación era mecánica, como he dicho, y el coloreado más bien ramplón. Por no mencionar que el cambio de formato (de cuadernillo apaisado a tomo) obligaba al remontaje de viñetas e incluso a que se perdiese alguna. Si a eso añadimos que la censura hizo de las suyas (flechas o puñales que desaparecían, expresiones que se suavizaban…) no era precisamente una edición para tirar cohetes. Al niño que era yo, por supuesto, eso le importaba lo más mínimo. De hecho, ni lo sabía.

Este nuevo Trueno Color juega con la nostalgia de aquella edición, al menos en el formato y las ilustraciones de cubierta. El interior es otro asunto: en cada página se incluyen dos páginas completas del cuadernillo original, sin retoques ni remontajes. La rotulación es la original y el color digital creado exprofeso para el tomo es excelente. Se recuperan, además, no sólo las ilustraciones para la cubiertas de la edición de los años setenta, sino también las de las portadas de los cuadernillos originales. Lo mejor de dos mundos, en cierto modo.

Hace unos días vuelvo por la librería y me encuentro con algo que parece lo mismo pero con otro personaje: Jabato Color. No dudo en pillármelo. Llego a casa, lo abro, lo hojeo… ¿y qué me encuentro? Si el Trueno Color usaba la nostalgia de los que leímos las aventuras del Capitán Trueno en los años 70, pero con una edición cuidada y digna, el Jabato Color se limita a recuperar la antigua edición de Bruguera tal cual: con el color plano y ramplón y la rotulación mecánica.

¿Cómo es posible?, me pregunté. ¿Cómo después de habérselo currado a fondo con el Capitán Trueno, van estos tíos y me hacen esto con El Jabato?

Bueno, no tardé en dar con la explicación. Y si me hubiera fijado un poco, habría dado con ella antes.

Trueno Color está publicado por Ediciones B. Jabato Color, sin embargo, ha sido editado por Planeta. Sumemos dos y dos. A una edición cuidada y bien hecha que juega con la nostalgia de los setenta, le sigue la maniobra oportunista de otro editor, que se sube al mismo carro y trata de aprovecharse. Nada que objetar como estrategia comercial. Mucho, en cuanto a la forma de hacer las cosas.

El trabajo de Ediciones B con el Capitán Trueno ha sido excelente y loable, como he dicho. Lo que ha hecho Planeta con El Jabato es, básicamente, una chapuza oportunista. Así de sencillo.

Que funcionará comercialmente, no lo dudo.

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