Han pasado casi veinticinco años desde que, llevado por un rapto febril me senté a escribir una novelita en la que Sherlock Holmes, un año después de su reaparición tras el Gran Hiato, intentaba impedir que un pariente de H. P. Lovecraft robase la copia del Necronomicon en poder de Amanecer Dorado.

Se publicó por primera vez en 1996 con el título de La sabiduría de los muertos, tras haber ganado el año anterior el Premio Asturias de novela. Y, con el tiempo, se ha convertido en mi novela más reeditada: cinco ediciones distintas, contando la de la Fundación Dolores Medio, la de Bibliópolis, la de Alamut y las dos de Sportula, la primera como libro independiente y la segunda como parte del omnibus Los archivos perdidos de Sherlock Holmes.

También es, de todos mis trabajos literarios el que ha sido traducido a más idiomas: polaco, turco, portugués y francés. Quedaría pendiente una traducción al inglés, no solo por el carácter de lenguaje dominante de este, sino porque, al fin y al cabo, es el idioma de origen del detective de Baker Street. Es algo que estoy en proceso de solucionar y ya veremos si la cosa llega o no a buen puerto.

Entretanto, La sabiduría de los muertos da el salto a un nuevo país, aunque no a un nuevo idioma, ya que el país en cuestión es Brasil y ya había una traducción portuguesa de la novela. También da, por primera vez, un salto de Continente, pues cruza el charco y se va, como decían nuestros bisabuelos, «a hacer las Américas».

Será publicada en 2018 por la editorial AVEC bajo el título de Os Arquivos Perdidos de Sherlock Holmes: A Sabedoria dos Mortos. Artur Vecchi, director de la editorial, está decidido a apostar fuerte por la novela y su intención es, si las ventas y los lectores acompañan, publicar completa mi saga holmesiana.

Lo cierto es que Artur llegó a contemplar la idea de publicar íntegro el omnibus en un solo volumen, pero no tardó en descartarlo, cosa comprensible: salir a la calle con un volumen de 1200 páginas de un autor totalmente desconocido en Brasil no era moco de pavo y la prudencia aconsejaba otras estrategias editoriales.

Una vez se decidió ser prudente e ir presentando la saga libro a libro, se barajó cuál era el mejor modo de hacerlo. Por una parte, se podían recuperar los cuatro libros originales en español, tal como fueron publicados por Bibliópolis/Alamut y luego reeditados por Sportula. Pero me parecía más lógico seguir lo establecido para el omnibus, donde las historias se partían de otro modo y se ordenaban de acuerdo a la cronología interna de la serie.

Lo lógico habría sido, por tanto, comenzar por El aprendiz de detective. Pero Artur, con muy buen criterio, decidió que La sabiduría de los muertos era mucho más adecuada como primer punto de contacto del público brasileño con mi Holmes. Además, por temática tenía todo el sentido del mundo. El aprendiz de detective y El heredero de Nadie están íntimamente relacionadas y comparten, además de una evidente relación argumental, temas y topos similares, más cercanos al relato de aventuras y distintos al del resto de las novelas, que se van más a explorar elementos relacionados con el ocultismo y las creaciones de Lovecraft.

Así, la edición brasileña, ha optado por presentar primero los «archivos lovecraftianos» y este primer volumen, aunque se titulará A Sabedoria dos Mortos, en realidad incluye La sabiduría de los muertos y La boca del infierno (que, en origen, era el tercio inicial del libro del mismo título). Al unir estas dos novelas, más bien breves, en un solo volumen más largo se deja claro en el público la idea de que hay una saga en marcha. Pero es que, además, ambas historias se complementan y comparten numerosos detalles de tema, personajes e intenciones.

Como sea, ahí está mi Sherlock Holmes, preparándose para cruzar el charco y cambiar de idioma, una vez más, en el proceso. Tras hablar con los traductores, Enéias Tavaress y Emanuele Coimbra, tengo la confianza de que harán un estupendo trabajo y, desde luego, me consta de que lo harán con ganas y cariño. Quedan aún varios cabos sueltos, como la fecha definitiva de salida, el diseño e ilustración de portada… Pero poco a poco vamos cerrando detalles y, como de costumbre, os mantendré puntualmente informados sobre ellos.

Desconozco completamente el mercado del libro brasileño o el tipo de lectores que puedo encontrarme allí. Artur me asegura que hay un notable interés por lo holmesiano, así que espero que esta primera entrega de Os Arquivos Perdidos de Sherlock Holmes, despierte las expectativas de los lectores brasileños… y, sobre todo, que no las defraude.

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