Me tranquilizo. Me aparto de posicionamientos apasionados, ya sea a favor o en contra. Me tomo unos momentos para pensar con calma, con la cabeza despejada y tranquila.

Y absorbo con calma algunos datos. No opiniones. Datos, puros y simples.

¿Es cara la Semana Negra de Gijón? Hablamos de un evento que obtiene el 80% de su financiación de la esponsorización de empresas privadas (como Pepsi o Mahou) y de lo que pagan los bares, reataurantes y atracciones de feria emplazadas dentro de ella. El 20% restante (unos 230.000 euros, según reconoce el propio Ayuntamiento) es una cantidad ridícula para un festival de diez días con más de 140 escritores presentes y una atención mediática prácticamente mundial.

¿Es poco relevante culturalmente? Bueno, es la actividad cultural que lleva poniendo a Gijón en el mapa durante los últimos veinticuatro años como ninguna otra lo ha conseguido. Nos podrá gustar más o menos, pero es así.

¿No cuenta con el apoyo de los habitantes de Gijón? En fin, paséate un día cualquiera por el recinto de la Semana Negra y verás que los gijoneses la apoyan de la forma más clara y contundente posible: yendo.

Dicho esto, ¿qué otro acontecimiento cultural tenemos en nuestra ciudad que pueda comparársele, en importancia, en duración, en atención de los medios de comunicación? ¿Qué otro acontecimiento tenemos -cultural o de cualquier clase- que haga una publicidad de ese calibre a Gijón?

Con todos sus defectos, con todos sus errores pero también con todas sus virtudes y todos sus aciertos, la Semana Negra de Gijón es, en estos momentos, el acto cultural por excelencia de Gijón. Una de sus principales señas de identidad.

Un ayuntamiento, un equipo municipal que gobierne de verdad para sus ciudadanos, que sea capaz de pensar con calma y serenidad más allá de sus orejeras ideológicas debería ver todo esto. Tendría que serle obvio a los cinco minutos de pensar en el asunto.

Y, aunque sé que en esto mi opinión es totalmente minoritaria, aún creo que el actual gobierno municipal de Gijón puede ser capaz de ver lo obvio a tiempo.

Veremos.

6 thoughts on “¿Continuidad de la Semana Negra?

  1. Estando de acuerdo con todo lo que escribes, creo que te has dejado de lado una actividad cultural (quizás no tan larga, pero que pone a Gijón en el mapa de las actividades culturales de la ciudad) es el Festival de Cine.

    Yo soy de fuera y llevo viviendo en Gijón desde hace unos pocos años (5), pero tanto la Semana Negra como el Festival de Cine eran conocidos por mi, aunque hasta que no he venido a vivir aqui no he participado.

    Esto era por decir algo.

  2. Es cierto. No tengo claro cual de las dos, si la SN o el Festival de Cine, es más relevante de cara a “publicidad cultural para la ciudad” y sería ocioso ponernos a desgranar ahora el tema. Pero casi se podría hablar de un trono compartido, en cualquier caso.

  3. Como se dice vulgarmente, blanco y en botella Rodolfo. El problema son esas orejeras ideológicas de las que hablas…

  4. Digo yo, no sería mejor que se hiciesen las cosas limpiamente, o sea que:

    – Hubiese un referendum en Gijón al respecto? No creo que saliese un “no” y los detractores tendrían que aceptarlo.

    Pero dado que un referendum cuesta dinero y no siempre satisface a todos, pactar:

    – Satisfacer las demandas de quienes critican la Semana Negra: que el nivel de ruidos baje, que se cuiden los aspectos de limpieza, que no se permita la venta ilegal de diferentes productos y que al final de cada Semana Negra se presenten las cuentas muy claras que muestren qué se invierte, quién lo invierte y qué se lleva cada uno.

    – Satisfacer las demandas de la Semana Negra: encontrar un sitio ideal para emplazar la Semana Negra que evite boicots y “operaciones de descrédito”, ayudar en su mantenimiento, etc.

    Leches, que no creo que sea tan complicado….

  5. Por cierto, cuándo se va a saber si habrá otra Semana Negra en 2012. Creo que Taibo dijo que el domingo, pero no estoy seguro…

  6. Sospecho (y esto es, meramente, una impresión personal, más una intuición que otra cosa) que las intenciones del Ayuntamiento, en general, más que cargarse la Semana Negra van hacia lo que apunta Diego: controlar ciertos aspectos “infraestructurales” de la misma. Cosa que, en principio, no me parece mal siempre y cuando se respete el modelo de Festival establecido por la organización, esa especie de trípode compuesto de actividades literarias, atracciones de feria y sitios donde comer. Es esa extraña combinación lo que hace que la SN funcione y atraiga al público. Y cargarse eso sería un enorme error.

    En cuanto a su destino para 2012, en efecto, mañana Taibo en la clausura hablará de ello. Veremos qué dice.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.