«Cuando tienes la razón de tu parte, el uso de la violencia te deslegitima».  «Condenamos la violencia en cualquier circunstancia». «El uso de la violencia nunca está justificado». Ese tipo de pensamiento, junto con la vieja frase de Asimov («La violencia es el último recurso del incompetente») han estado en boca de muchas personas estos días, tanto entre los que apoyan el movimiento 15M como aquellos que están contra él.

Desde luego, en las presentes circunstancias, soy partidario de que el 15M huya de cualquier manifestación violenta, sin la menor duda. Pero lo soy, simplemente, por una cuestión práctica, casi podríamos decir que estratégica. En estos momentos, conviene presentar una imagen muy precisa, muy clara y muy concreta; conviene dejar claro que el movimiento tiene un impulso de protesta pacífica y hacer ver a la opinión pública que, cuando se ejerce la violencia, es el poder quien la está ejerciendo sobre el movimiento y nunca al revés. Repito, es una simple cuestión práctica. Casi podríamos decir que de puro marketing.

Pero, al menos desde mi punto de vista, no ideológica, no ética. La violencia como concepto en sí mismo, digámoslo claro, no tiene nada de malo. Sin violencia no existiría una declaración universal de derechos humanos. Sin violencia, algunos de los derechos de que gozamos hoy (y que nos están quitando día a día) como una sanidad gratuita, como las vacaciones pagadas, como la jubilación, como el derecho de libre reunión y la huelga… sin violencia todas esas cosas no existirían. Porque hubo que arrancárselas con sangre a quien no quería darlas.

Presentemos, por ejemplo, un hipotético escenario futuro donde la inmensa mayoría de la población sale a la calle y manifiesta sus deseos de un modo claro y preciso y donde el poder hace caso omiso de ese clamor popular. Una vez llegados a ese punto, una vez alcanzado el momento en el que queda clara la voluntad de los ciudadanos y queda aún más clara la voluntad de los gobernantes de no hacerles caso… ¿qué te queda? ¿Qué puedes hacer? ¿Seguir saliendo a la calle mientras el poder mira hacia otro lado y sigue adelante con su desmantelamiento de los derechos de los ciudadanos? ¿Qué conseguiremos con eso?

Llegará un momento, me temo, en que habrá que obligar a los que tienen el poder a que lo suelten. Tan sencillo como eso. Y, pensadlo bien, ¿de verdad creéis que quienes gozan ahora mismo de todos esos privilegios injustos van a soltarlos como si tal cosa? ¿Va a renunciar la banca de buen grado a seguir engrosando sus arcas y aumentando sus beneficios a costa del dinero público (es decir, el de todos)? ¿Van a renunciar las multinacionales de buen grado a que se siga legislando a su gusto en busca de una mano de obra barata y sin derechos? ¿Va a renunciar la clase política de buen grado a los privilegios de casta que ha adquirido, al «puestín» que se ha montado a lo largo de todos estos años y que financiamos los ciudadanos?

Ojalá me equivoque. Pero sospecho que no. Que llegará un momento en que, para obtener lo que es nuestro, lo que nos pertenece por derecho, tendremos que ir más allá de las palabras. Y, tarde o temprano, en el horizonte de las protestas (a medida que aumente el clamor y el poder siga haciendo su política y no la nuestra), aparecerá esa temida palabra: la violencia.

Y, tenedlo en cuenta, usarla no nos quitará la razón, no nos deslegitimará. Porque no nos habrán dejado otra salida. Y porque, además, nos guste o no, la violencia no es más que otra herramienta y sólo es buena o mala en función de la utilidad que tiene en un momento concreto. Y, a veces, seamos sinceros, es la única herramienta que tienes a tu alcance, que te han dejado. Porque, cuando te acaban de despedir, te  están desahuciando y, al mismo tiempo, los servicios sociales esperan tras la puerta para arrebatarte tus hijos… ¿no ha llegado el momento de que recurras a la violencia, de que les demuestres que destruir una vida no quedará sin consecuencias para ellos? ¿En qué te deslegitima eso? Y, sobre todo, en la situación en la que estás, ¿qué coño te importa que te deslegitime o no? Has llegado al punto en el que no tienes nada que perder. Como decían los viejos tebeos de Daredevil: «porque un hombre sin esperanza es un hombre sin miedo».

Quizá estoy siendo demasiado pesimista. Ojalá. Es posible que las cosas no lleguen a esos extremos y que haya un modo pacífico de reconducir todo esto. Espero que sí (más que nada porque los baños de sangre, se sabe cuándo empiezan, pero no cuándo terminan ni cómo), aunque tema que no.

Pero si no ocurre, si siguen haciendo oídos sordos, si continúan gobernando para un mercado voraz, si siguen rebajando tus derechos mientras aumentan sus privilegios… que no te tiemble la mano a la hora de usar la violencia. Ellos, con su proceder, la habrán vuelto legítima.

La habrán hecho inevitable.

 

7 thoughts on “¿El último recurso del incompetente?

  1. En cuanto a la violencia, me quedo con las palabras que le dijo Anguita al Follonero, si no lo viste busca el vídeo en youtube. Vamos, no puedo estar más de acuerdo, aunque creo que si de momento no se usa es que no debería hacer falta.

    También en este sentido muchos se equivocan al recurrir a Gandhi como modelo, ya que si bien su protesta era pacífica, tenía un reflejo que no lo era en absoluto en la sociedad.

  2. Sí, yo también pienso que en estos momentos, no sólo no es necesario usar la violencia sino que sería contraproducente. Pero de ahí a tener reparos éticos a usarla si es necesaria, sentirte mal por ello… bueno, es otra cuestión.

  3. No me gusta, Rudy, ni un pelo. Si Gandhi pudo, nosotros también. Puedes ayudar escribiendo textos que inciten a mantener la calma ante las provocaciones, por ejemplo, o escribir lo que ahora. Me entristece ver lo rápidamente (no es la primera vez que te leo algo así, ya te protesté) que piensas en que se irá a parar a la violencia, por mucho que aclares que no es tu deseo, preferiría tenerte en el bando de los “idealistas”, los que han puesto su fe en una revolución pacífica y difunden esa “doctrina”.

  4. Lo siento, Yolanda: “Si Gandhi pudo, nosotros también”, no es un argumento. Ni la situación política ni social ni geográfica era la misma. Puede que nos salgamos de esto sin violencia… pero lo dudo.

    ¿Idealista? Digamos que prefiero esperar lo mejor pero prepararme para lo peor. Y, desde luego, lo que intento no hacer jamás es cerrar los ojos a las distintas posibilidades, por chungas que sean. Cosa que sí hacen a menudo los idealistas, me temo,

  5. No creo que sea necesaria la violencia. Pero el movimiento 15M (o como lo quieran llamar) deberia responder claramente a una serie de cuestiones:

    1) Consideran que los motivos del derrumbe economico de nuestro pais se deben por igual a todos los partidos politicos? Todos tienen la misma culpa? Hubo algun aviso/alerta del problema que se acercaba cuando la economia iba a buen ritmo? Alguien dijo algo al respecto en tiempos de bonanza?

    2) Creen que ellos mismos -los manifestantes- son tambien la causa de la situacion actual? Hay algun “mea culpa” que considerar? A quienes votaron los manifestantes en las pasadas elecciones generales de 2008? Hicieron lo correcto?

    3) Ha habido elecciones democraticas hace un mes, en medio de un ambiente de protesta. Consideran que los resultados electorales son legitimos? Dado que se han celebrado elecciones tan recientemente y estando las siguientes elecciones generales previstas (como maximo) para primavera de 2012, tiene sentido protestar cuando en pocos meses los ciudadanos van a ir a las urnas? Dado que existen los mecanismos necesarios para ello y que hay tiempo suficiente, no es mejor pasar a la accion y crear un partido politico que pueda realmente cambiar la direccion del pais?

    4) Creen que es justo asediar determinadas sedes de partidos, ayuntamientos o incluso domicilios particulares? Creen que eso sirve realmente para algo o va a contribuir a mejorar las cosas?

    5) Creen que los sindicatos deberian tomar partido en estas manifestaciones o bien son tambien parte del problema actual? Han hecho los sindicatos el trabajo adecuado durante la actual legislatura?

    6) Si en efecto hay un descontento con el gobierno actual o con la clase politica general, creen que manifestarse es la mejor solucion? No es mejor exigir una serie de reivindicaciones, dar un plazo determinado a la clase politica y de no cumplirse ese plazo organizar una huelga general indefinida?

  6. Creo que las respuestas a las preguntas de “ElPreguntón” serían más interesantes. Posiblemente el hecho de que la plataforma 15M no pueda cristalizar en un partido político responsable es porque son -entre otras- esas preguntas concretas las que inhiben su formación.

    Quiero decir, si rascamos un poco y vemos lo que subyece tras las protestas, descubriremos que se puede aplicar ese dicho de “Cuando señalas a alguien con el dedo, hay otros cuatro dedos de tu mano que te señalan a tí”.

    Comentarios:

    1) Cualquiera que tenga un mínimo de memoria sabe que el PP alertó de la crisis al final de la legislatura anterior. Hubo un debate de un tal Solbes y otro tal Pizarro. Se dijo que este último perdió. Visto ahora está claro que tenía toda la razón. Curiosamente, de todos los políticos que estaban equivocados, nadie ha pagado realmente por su error.

    2) Lo más decepcionante ha sido el comportamiento de los sindicatos. Nunca me imaginé que llegasen a lo que han llegado: se han convertido en perros falderos que venderían a su madre por un plato de estiercol. Nunca los trabajadores estuvieron tan solos y sin protección. Los sindicatos (UGT y CCOO) han dado la peor imagen de toda su historia. Se han comportado como mafias siniestras durante la pasada huelga general. Me da verguenza que parte del dinero que pago con mis impuestos vaya a esta gente y también para “partidos” como Bildu. Hago notar que meto a los dos deliberadamente en el mismo saco. La mayor tragedia de la última legislatura ha sido ver como UGT y CCOO han sido unos verdaderos lameculos del poder.

    3) Manisfestarse contra todos los partidos (eso sí, Bildu -que ya sabemos lo que son- ni existe para los manifestantes) es absurdo. Lo entendería si viviésemos en una dictadura sin poder elegir representantes políticos. Por qué, por esa regla de tres, no nos manifestamos en contra de todos los que permitieron que esos partidos llegasen al poder?

    Del mismo modo que un político tiene su responsabilidad, el ciudadano también. Los ciudadanos eligen a los políticos: si eligen mal, qué se esperan? Y si -como dicen muchos- no hay dónde elegir, por qué no te presentas tú para proponer algo mejor?

    Sólamente una vez he escuchado algo como esto de una persona: “Esta vez no voy a votar, porque no he tenido tiempo de leer los programas de todos los partidos, valorar los candidatos y elegir quién me parece el más capacitado”.

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