Incesto y censura

Quizá notéis que en la barra lateral de este blog no aparece el banner dedicado a los libros que tengo en venta en Amazon. De hecho, si no me equivoco, cuando intentéis comprar un libro mío en Amazon (al menos un libro editado por Sportula, que es sobre los que tengo el control) ya sea en papel o en la tienda Kindle, deberíais encontraros con que no podéis.

No, Amazon no me ha echado.

Pero, de momento, y a la espera de ver en qué acaba las cosas, he “despublicado” todos los títulos de Sportula en Amazon.

¿El motivo?

Bueno, muy sencillo. Podéis encontrar la historia aquí y, en más detalle y en inglés, aquí.

Resumiendo, y para los perezosos, Amazon está empezando a ejercer la censura, retirando de su tienda libros con contenidos que considera “no apropiados”. Básicamente esta cediendo a presiones de grupos para que libros que traten temas como el incesto no se vendan en su tienda. Hablo de novelas, de libros de ficción que no incumplen ley alguna y que, además, han sido etiquetados con toda claridad como de “contenido adulto”. Pero parece que eso no es suficiente para los ciertas mentes puritanas (y podridas, podría añadir).

Eso ya es un problema. Podríamos pensar que Amazon tiene derecho a vender en su tienda lo que le de la real gana… lo cual es verdad hasta cierto punto y es un tema mucho más peliagudo de lo que parece. Pero aceptemos de momento que es así. Lo que no tiene ningún derecho a es a entrar en los Kindle de los lectores y borrar los libros que adquirieron (y que, por tanto son suyos). Y eso han hecho. Y no parece que vayan a cambiar de idea.

Y no, por ahí no. Vale, en tu tienda podrás vender lo que quieras, de acuerdo (aunque sigo diciendo que eso es ultramatizable y más que discutible) pero al libro que es mío y por el que he pagado ni te acerques.

Mientras Amazon siga en esa onda (una onda que, además, ha decidido adoptar por pura comodidad, por pereza moral, por no meterse en líos) los títulos de Sportula no se venderán allí.

No, mi gesto no va a hacer temblar al gigante. Ni lo va a notar, tan siquiera. Pero, cojones, por algún sitio hay que empezar.

Y ya que estamos, y como dice Selena Kitt en el artículo que enlacé en inglés, si Amazon está empezando a retirar libros porque hablan de incesto y de relaciones sexuales “aberrantes” que empiecen por retirar la Biblia.

EDITANDO: He aprovechado para subir una versión en inglés de esta misma entrada a mi página de autor en Amazon. Sí, sé que será un gesto inútil, pero… bueno, son cosas que hay que hacer. Y más inútil es quedarse parado, qué narices.

20 comentarios

  1. Ahora querría escuchar a todos esos gurús que decían que el futuro era el libro electrónico acabaría sustituyendo al de papel, y los que nos aferrábamos al viejo formato éramos unos carcas que no teníamos ni idea de los que era el progreso, y cuando insinuábamos que algo como el ‘borrado digital’ de Amazon podía suceder se reían en nuestra cara… Si Bradbury hubiera escrito ‘Farenheit 451’ en nuestra época Guy Montague no tendría que echar abajo puertas para quemar libros: le bastaría con apretar una tecla.

  2. Me temo, David, que lo ocurrido con Amazon no invalida para nada el hecho ineludible de que el libro electrónico en un máximo de veinte años será la forma dominante de publicación y los libros en papel serán un objeto de colección o de regalo.

    Eso será así, me temo, te pongas como te pongas.

  3. ¿Cuánto tardarán en aparecer esos que dicen “si no estás de acuerdo con la censura de libros que tratan sobre incesto, es que estás de acuerdo con esa práctica”? Por que de que los hay, los hay.

  4. Lo que comentas, Daniel, ya ha pasado, o algo muy parecido. Cuando una usuaria se quejó a Amazon porque le habían borrado un libro, la respuesta de Amazon fue del estilo de “¿qué haces leyendo esas cochinadas?, vergüenza debería darte”. Vamos, que en ello se está.

  5. ¡Vaya tela! (Últimamente es una frase que repito constantemente, se va a a convertir en una coletilla). Y cuando te borran el libro, ¿te devuelven el dinero? Tanto como si sí como si no, que te borren el libro será denunciable, ¿no?

    De momento seguiré mirando de reojo los libros digitales, porque no se han ganado mi confianza y más leyendo cosas como estas.

    Por otro lado te felicito por tu gesto.

  6. Estuve pensando en comprar un Kindle hace tiempo, pero justo en ese momento Amazon inició estas prácticas cuando eliminó una edición de 1984 de muchos de esos lectores, a gente que había comprado el libro en su tienda :

    http://www.libertaddigital.com/internet/amazon-borra-1984-y-rebelion-en-la-granja-de-sus-lectores-electronicos-kindle-1276365399/

    Desde ese momento renuncié a ese lector, ahora tengo un iRiver, no tiene wifi, no tiene DRM y nadie puede entrar a borrar cosas de él sin mi consentimiento a menos que tengan acceso físico.

    Me parece deleznable esta actitud de Amazon, censura pura y dura, fue muy irónico que empezaran a hacerlo con la obra de George Orwell.

  7. Aplaudo el gesto. Ojalá todo el mundo fuera así de coherente. Genial el comentario sobre que retiren la Biblia.

  8. ¿Han vuelto a repetir lo que hicieron con el libro de Orwell?

    Bezos prometió que no lo volverian a hacer.

    Si tal es el caso me temo que sacarse una copia “pirata” de cada e-libro, aunque sea a base de ir tomando imagenes de cada pantalla del Kindle, va a resultar simplemente un derecho, una necesidad.

  9. Podría ser posible que Amazon fuese el equivalente al “mensajero”? Quiero decir, que es posible que lo que Amazon esté haciendo es evitando que determinados grupos de personas con determinadas ideologías puedan meter a Amazon en problemas y pleitos. Y dado que USA es un pais donde los abogados florecen por doquier, podría ser posible que la censura por parte de Amazon se trate de una estrategia de protección de la empresa y no una censura per se por motivos ideológicos/morales? Porque a fin de cuentas Amazon vende desde cine X hasta artilugios sexuales y otras cosas…

  10. Bueno, lo que comentas tendría sentido si se limitaran a dejar de vender los libros en concreto en su web. Pero lo que no puedes hacer es tomar la decisión “retroactivamente” y borrar libros ya comprados del Kindle del cliente: eso ya no está en tu web y ya no es decisión tuya si el cliente lo puede tener o no: lo pilló en su momento de forma totalmente legal, así que mantén tus manos apartadas de ahí.

  11. Entiendo lo que dices, que es tarde para corregir el “error” que hayan cometido. Y desde luego creo que es estúpido andar arrancándole al cliente lo que compró previamente y ahora posee. De todos modos, no creo que en Amazon prime el puritanismo (o el “libertinaje”). Lo que a Amazon le interesa es vender y sacar cuanta más pasta, mejor. No deja de ser como una petrolera. La noticia que Cristóbal cita más arriba lo muestra: se cargan un libro para evitar ir a juicio. Por eso me refería a la autoprotección frente a pleitos y posible mala publicidad… aunque en realidad esta historia pueda resultar al final contraproducente para ellos.

    Pero sí que es cierto que todo esto tiene un tanto de ironía: nadie pone el grito porque en amazon se venda el Mein Kampf, por poner un ejemplo, y mira que el libro no ha inspirado salvajadas innombrables y que aún quedan por desgracia locos que admiran a los nazis.

    Conste que no estoy muy a favor de la censura. Me pareció vergonzoso que hace en 2006 ó 2007 se censurase la revista de “El Jueves” por un chiste que no hacía daño a nadie. De lo poquísimo que censuraría es el cine de horror extremo (dígase películas como “A serbian film”, en donde los autores muestran violencia y horror gratuitos que -a mi parecer- ni son arte ni aporta nada bueno, sino todo lo contrario). En comparación, lo del incesto de los libros a los que te refieres no para tanto.

    En otro orden de cosas, no deja de llamarme la atención el hecho de que estés tan seguro de que los libros en papel se extinguirán dentro de un par de décadas. De verdad crees que la gente va a dejar de comprar libros hechos en papel? Me imagino que en tu casa tendrás un montón de libros, varios cientos, posiblemente. Cambiarías hoy por hoy todos esos libros por versiones electrónicas de los mismos, incluso aunque tengas garantizado que sobrevivirán a censuras, cambios de formatos de soporte, etc, etc? Yo no me desharía de mis libros por nada del mundo… me sentiría vacío en cierto modo. Conste que puedo entender la transformación para los libros técnicos (los que se usan en la universidad, manuales especializados, libros que son como bases de datos, etc… y que ahora se pueden encontrar en PDF por la red), pero una novela, un libro de divulgación científica, una biografía… no lo tengo tan claro.

    Por otra parte, es como si hiciésemos desaparecer las obras de arte de los museos y las sustituyésemos por hologramas o representaciones absolutamente perfectas. Vale, muestran lo que fue la obra con el más mínimo detalle, pero… es lo mismo realmente?

    Cierto es que el mercado puede “presionar” para que la gente compre kindles, pero si el público se siente incómodo por el simple hecho de que no puede pasar las páginas con sus manos, pues a lo mejor las cosas se nueven de otro modo. O puede ser que no gane ninguno, que la jugada quede en tablas.

    En todo caso, es una interesante apuesta.

    PD.- Por si no lo has leído, este comentario es interesante:
    http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_edicion=5927&id_firma=12130

  12. A ver, yo tampoco creo que Amazon haya retirado esos libros por puritanismo, sino más bien por evitarse posibles líos. De hecho, cuando en el post digo ” ha decidido adoptar por pura comodidad, por pereza moral, por no meterse en líos” por ahí van los tiros.

    En cualquier caso, en el fondo, el motivo me da igual. Es censura, por el motivo que sea.

    En cuanto al otro tema, no, no creo que el libro en papel desaparezca por completo. No creo que lo haga nunca. Lo que pienso es que simplemente, la situación comercial dará un vuelco: si ahora el papel es la forma dominante de publicar y el libro electrónico la minoritaria en 20 ó 30 años será justamente al revés. Puedo equivocarme con los plazos (podrá pasar antes de lo que creo, o podrá pasar después) pero de un modo u otro acabará pasando.

    En cuanto a eso de “la incomodidad por no poder pasar páginas”… bueno, ahí creo que no estás teniendo en cuenta que, cada vez más, para las nuevas generaciones leer electrónicamente (en un monitor, en el móvil, en una PDA…) es mucho más natural que para nosotros, que aún seguimos sintiendo el fetichismo del “ritual”, por así decir: que el libro tenga una consistencia, que pese, que podamos pasar las páginas. Sospecho que somos una minoría (y cada vez más minoritaria) los que sentimos ese tipo de cosas.

    Respecto a tu argumento de sustituir un cuadro por un holograma que sea una copia al 100%… no me parece comparable. El cuadro es una obra única e irreproducible. El pintor ha pintado ése y es lo que hay: puedes hacer copias, pero la obra de arte en ese caso es única. La literatura o la música son algo muy distinto, son formas de arte que, por definición, no tienen original. “Cien años de soledad” es la misma novela en cualquier edición, ya sea tapa dura, rústica, bolsillo… o electrónica; el “Guernica”, en cambió, sólo hay el que pinto Picasso, ésa es la obra: puede ser copiada, reproducida o escaneada, pero la obra tal cual es el cuadro que pintó el artista. Vamos, que el símil no me parece que encaje en el asunto, en este caso.

  13. Rodolfo, como bien dices hay que empezar por algún lado y tu postura me parece realmente loable.

    Creo que Amazon se está cubriendo de gloria con su política censora, primero con Farenheit 451 (manda narices la curiosa coincidencia) y ahora con la temática que mencionas. Si entre medias incluimos su posición conservadora en lo que a WikiLeaks se refiere creo que no está cosechando precisamente amigos entre los usuarios de la red.

    De todas formas no es algo que resulte de extrañar. Yo, que soy informático de profesión y durante un tiempo ejercí como profesor, ponía por ejemplo del uso de las cookies (y sus bondades y defectos) a un Amazon incipiente que ya hace unos lustros analizaba los gustos y demandas de sus visitantes para ofertar aquello que podían desear. Algo comprensible, cuando hablamos de una empresa, pero cuestionable hasta cierto punto desde una perspectiva meramente ética.

    El problema en el futuro no estará tanto en que los lectores electrónicos se impongan o no, como parece temer David, sino en cómo de abierta sea la tecnología que usen. Yo soy usuario de Papyre, un clon del Hanlin V3, y hasta la fecha ni he dejado de comprar libros “tradicionales” en papel (posiblemente compre más que antes, y nunca he sido precisamente comedido en este mi único vicio, como le llamo) ni de leer en ambos soportes. Pero aposté por un lector de tecnología abierta, basado en un software de código abierto (cuando no software libre) donde el fabricante o los distribuidores no pueden imponerme su santa voluntad sobre un libro que he adquirido legalmente y que, por tanto, es de mi propiedad.

    Con Amazon (lo mismo que ocurre con Apple en sus dispositivos multimedia y ordenadores, o con sistemas cerrados como los de Microsoft, por citar ejemplos que casi todo el mundo conoce) perdemos parte de nuestra libertad al asumir sus contratos draconianos. Es nuestra decisión, por tanto, la de permitirles controlarnos o no.

    La tuya como autor está clara y, como te decía, la apoyo completamente. Gracias por compartir con nosotros esta reflexión.

    Un saludo.

  14. Y mi pregunta es… ¿entonces Amazon también ha dejado de vender Canción de Hielo y Fuego y borrado los ejemplares ya vendidos de los Kindle? Por coherencia imagino que sí, ¿no? ¿O eso se vende demasiado y sería tocarle mucho las narices a mucha gente?

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