Anecdotario holmesiano

Si de algo está llena la película de Guy Ritchie sobre Sherlock Holmes es de guiños para el aficionado, referencias a momentos del canon o chistes a costa de éste. Aclaro que todo eso está bien metido en la historia, de modo que son un extra para el aficionado pero no suponen un impedimento para el desconocedor del personaje y su entorno.

Anoto aquí algunos de los que recuerdo:

  • Cuando, al inicio del film, Watson está pasando consulta, oye ruido de disparos procedentes de las habitaciones de Holmes. Y es que el detective está escribiendo, a tiros, las iniciales V R (Victoria Regina) en la pared de su habitación.
  • La prometida de Watson es Mary Morstan. Éste es uno de los pocos elementos en los que la película contradice abiertamente el canon holmesiano, ya que se afirma que Sherlock Holmes no la conoce aún. Sin embargo, tal como se cuenta en El signo de los cuatro, Holmes y Watson conocen a la vez a la señorita Morstan, cuando ésta acude a Baker Street para pedirle ayuda al detective.
  • La fotografía de Irene Adler que Holmes conserva en sus habitaciones es, sin duda, la que le pidió como pago al Rey de Bohemia al final del relato “Un escándalo en Bohemia”, donde Holmes y Adler se encuentran por primera vez y donde ella burla al detective. Desde ese momento, para Holmes, Adler es “la mujer”.
  • En cierto momento Watson nos sorprende deduciendo varias cosas del propietario del reloj que Holmes ha recuperado de un cadáver: dice que su propietario era dado a la bebida -deducido a partir de las marcas de arañazos en la cuerda del reloj- y que pasaba por épocas de penuria y recuperación económica -como demuestran los pequeños números grabados con un alfiler en la parte interna de la tapa del reloj-. No es sorprendente que Watson deduzca todo eso: le basta con recordar las deducciones que Holmes le había hecho en su momento examinando el reloj del hermano de Watson, como se cuenta al inicio de El signo de los cuatro.
  • Cuando Holmes y Watson dejan el cementerio donde lord Blackwood parece haber resucitado, el primero dice algo así como “comienza la caza”. No he visto aún la película en el original, pero sin duda la frase en inglés es “the game is afoot”, una de las expresiones favoritas del detective cuando los casos se animan.
  • La experiencia de Holmes como pugilista (y bastante bueno, de hecho) se menciona también en El signo de los cuatro.
  • La habilidad de Holmes para disfrazarse hasta resultar irreconocible se comenta, y se muestra, varias veces a lo largo del canon. En la película lo vemos disfrazado dos veces: tras la primera visita de Irene Adler (en una brillante secuencia donde va improvisando partes de su disfraz sobre la marcha mientras sigue a la mujer por la calle) y cuando el detective visita a Watson en el hospital.
  • El uso del tabaco como “herramienta de trabajo” (en ocasiones Holmes califica la dificultad de los misterios por el número de pipas que le va a llevar desentrañarlos: “este es un problema de tres pipas”, dice alguna vez) se muestra en una breve secuencia donde un Robert Downey Jr. ensimismado fuma su pipa y vemos, a sus espaldas, una pared llena de garabatos que hacen referencia al caso que investiga.
  • El “gobierno en la sombra” que se nos muestra en la película (donde buena parte de los altos funcionarios gubernamentales o los miembros del Parlamento pertenecen a una sociedad secreta que resulta ser una suerte de mezcla entre la Masonería y el Golden Dawn) remite al momento final de Asesinato por decreto, la película donde Christopher Plummer interpretaba a Holmes y James Mason, a Watson. Y remite también a la realidad, claro, pues muchos de los altos funcionarios del gobierno eran masones. Y ya puestos, entronca con la teoría sobre los crímenes del Destripador expuesta por Stephen Knight y utilizada por Alan Moore para su From Hell.
  • Hay una referencia de pasada a Mycroft, el hermano mayor de Sherlock Holmes.
  • Y, por supuesto, cualquier aficionado desentraña sin problemas la identidad del misterioso profesor que contrata a Irene Adler mucho antes de que ésta diga su nombre.

En fin, estoy seguro de que la película tiene bastantes más guiños al aficionado y que un revisionado de la misma me los revelará. Entretanto, estos son los que recuerdo ahora mismo. Seguro que otros espectadores han encontrado más referencias.

Pensando en el asunto, no puedo evitar preguntarme sobre el camino que recorrerá la continuación. Parece claro que Moriarty será el enemigo a batir, y me pregunto si los guionistas optarán por usar “El problema final” (o al menos su trama general y su conclusión) y la siguiente película terminará con un cliffhanger -nunca mejor dicho- en el que se muestre la caída de Moriarty y Holmes en las cataratas de Reichenbach.

Confieso que la idea me gusta bastante. Ya veremos.

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