Copias, mentiras y derechos de autor

Seguro que estoy repitiendo algo que ya se ha dicho en otras partes. Pero creo que es algo que hay que repetir. Una y otra vez, incluso a riesgo de ser machacones y pesados, ya que la otra parte hace lo mismo y va a acabar consiguiendo, por pura sobrecarga, que la gente se lo crea.

La identificación que se hace entre película descargada y entrada de cine no vendida es falsa, mentirosa, manipuladora y casi me atrevería a decir que difamatoria.

Para empezar descargarse una película no implica necesariamente que después no vayas a verla al cine. Y, para terminar, que no tengas la posibilidad de descargártela, ni de lejos va a implicar que vayas al cine a verla.

Tan sencillo como eso.

Así que ya está bien de mentir, narices.

Termino con una reflexión que he leído estos días por ahí: ¿por qué esa obsesión de los grandes estudios de cine para que no haya copias piratas de sus películas circulando por ahí durante el primer fin de semana y sólo durante ése? La respuesta, como casi todo, es obvia: no vaya a ser que la peña la vea antes de su estreno, se den cuenta del bodrio que es y hagan correr la voz. Así que, en lugar de hacer películas que merezcan la pena (y que harían que la gente acudiese al cine aunque las hubieran visto previamente en la pantalla de su ordenador) vamos a impedir que se enteren de lo malas que son y piquen como pardillos, al menos el primer fin de semana.

O, como leí en el mismo sitio, vamos a putear a los clientes en lugar de adaptarnos a ellos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.