Libertad de culto

El Tribunal Europeo de Derechos humanos ha fallado que el crucifijo en las aulas es una violación de la libertad.

Por supuesto, fuentes cercanas al Vaticano ya han dicho que esa sentencia atenta contra la libertad religiosa. Expresión que, supongo, ellos definen como “toda aquella manifestación religiosa que a nosotros nos parezca adecuada”.

El Observatorio para la Libertad Religiosa ha afirmado, curiosamente, que la decisión del tribunal «supone una imposición de una minoría a una mayoría».

Más bien, creo yo, supone la afirmación de un derecho, el derecho que tiene esa minoría existente en Europa de creyentes en otras fes y de no creyentes en ninguna a que no les sean impuestos los símbolos de una religión concreta por muy mayoritaria que sea.

No habrá verdadera libertad religiosa mientras no tengamos un estado totalmente laico y desprovisto de cualquier vínculo con la religión. Eso es así. Y es algo que la Iglesia Católica se niega una y otra vez a ver.

Bueno, más bien no le interesa verlo. Al fin y al cabo, no quieren la libertad religiosa. No la han querido en dos mil años, ¿por qué iban a cambiar de idea ahora?

5 comentarios

  1. Y, para rematar la faena, leo esta mañana que la Iglesia se opone a las cremaciones porque, y cito, “cree en la resurrección de la carne”.

    ¿Se puede vivir más fuera de la realidad? Seguro, pero me cuesta trabajo imaginar cómo.

  2. Yo sigo optando por la supresión de la asignatura de Religión en los institutos. El que quiera catequesis, por las tardes, que gente con muy buena voluntad (mi madre mismo, sin ir más lejos y si viven ustedes en mi pueblo) les enseñará todo lo que necesiten.

    Y la historia de las religiones occidentales, que la den los de Historia, que para eso están.

    Además, así no tendré que completar horario con el coñazo ese de la alternativa. Qué sopor, rayos…

  3. De todas formas, seguimos celebrando las fiestas religiosas: Navidad, Semana Santa, las distintas virgenes y santos que caen durante el año…

  4. No soy católico y no celebro las fiestas religiosas correspondientes, incluyendo navidades o semana santa. Y en consecuencia esos días trabajo, bien en el puesto de trabajo o en casa.

    Lo que no comprendo y me parece bastante cínico es que quienes reniegan o no creen en determinada religión (algo que me parece bien) se tomen días de fiesta marcados por calendarios religiosos. Del mismo modo que no soy musulman y no celebro el Ramadán, por qué si no soy católico voy a celebrar la navidad?

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