Ya nos lo dijo Chris Carter

Sí, Chris Carter lo sabía. Y durante nueve temporadas nos lo mostró una y otra vez. Lo tuvimos siempre ante nuestros ojos.

La verdad. La clave de todo.

El motivo por el que sigue sobreviviendo en la mente humana la veracidad de cosas como el triángulo de las Bermudas, Bigfoot, la metempsicosis, la hipnosis regresiva, la Atlántida, las abduciones extraterrestres, la homeopatía, el yeti, la comunicación con el más allá, las caras misteriosas en las paredes, las conspiraciones de las que nunca existen pruebas y de las que la misma falta de existencia de pruebas es su mejor prueba, la curación por imposición de manos, la adivinación del futuro, la astrología, la acupuntura, las medicinas alternativas, la transmigración de las almas, la propia alma, el Tarot, la quiromancia, las radiaciones nocivas de las antenas de telefonía móvil cuya existencia sigue sin der demostrada, las ruinas de civilizaciones extraterrestres ya sea aquí o en la Luna, las aguas milagrosas, la telepatía, la telekinesis, la ouija, los beneficios para la salud del magnetismo, la curación cuántica mediante taquiones, el chi, los chakras, los viajes astrales, la idea de que sólo usamos un 10% de nuestro cerebro (bueno, algunos ni eso),  la levitación, los círculos de las cosechas, el feng shui,  el oricalcum, el grial, la piedra filosofal, la quiropráctica, el chamanismo, la oneiromancia, las pirámides que afilan cuchillas de afeitar, el origen atlante de las calaveras de cristal, el tercer ojo, las “pistas de aterrizaje” de Nazca, el aura, las capacidades paranormales de las hermanas Fox o madam Blavatsky, las profecías de Nostradamus, el priorato de Sión, la nave extraterrestre de Tunguska, el chupacabras, la urinoterapia, Dios.

Sí, durante nueve años el motivo para pervivencia de todo eso estuvo frente a nuestros ojos. En un póster clavado en la pared del despacho del agente Mulder. Sólo cuatro palabras que desvelaban todos los enigmas:

I want to believe

Y es que nada importa que no haya una sola prueba a favor de algo y montañas de evidencias en contra. Si quieres creer en ello, creerás. El resto es irrelevante.

Curiosa especie, la nuestra.

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