La Muerte es tímida, formal, educada. Algo así como británica, podríamos decir.
Paciente, un tanto a la manera china, no tiene prisa y no le importa volver al día siguiente.
A veces se deja llevar. Se entusiasma como un latino y se le va un poco la mano. Los dinosaurios. Las glaciaciones. La peste. El cambio climático.
Cuando le pasa eso, se siente un poco avergonzada. Aunque todo tiene que pasar por sus manos tarde o temprano, no le gusta el desorden. Prefiere hacer su trabajo con eficacia y precisión. En ese aspecto es un poco alemana, quizá.
