Spirit. Ay, cómo ha dolido

Estaba advertido. De sobra. Pero tenía que verlo por mí mismo.

Y lo he hecho.

Y, válgame el cielo, ha sido espantoso. Rodada sin gracia, sin ritmo, con interpretaciones que van de lo ridículo a lo estúpido (pasando por lo patético y lo cutre), a la media hora no me podía creer lo que estaba viendo en la pantalla. Algo más tarde intentaba luchar contra los deseos casi irresistibles de darle al STOP y dejar de ver aquello. Y, cuando acabó no sabía si sentirme aliviado o agenciarme un condensador de fluzo para ir al pasado y convencer al padre de Frank Miller de que se hiciera una vasectomía. Por un momento sentí que los buenos comics que Miller había hecho no compensaban la perpetración de semejante despropósito.

De lo peor que he visto en bastantes años. Una película mala sin paliativos en un envoltorio “guapo” y resultón. Lo que podríamos definir como un “Ed Wood con dinero”.

Lo peor (bueno, no sé si lo peor, pero sí que es una de las cosas que duelen) es que, hasta donde recuerdo, la película no es del todo infiel al original; algunas de las claves del Spirit de Eisner están ahí: las mujeres fatales totalmente exageradas, los villanos sin pies ni cabeza,  la trama absurda, los diálogos difícilmente creíbles. Pero lo que en el cómic original funcionaba como una parodia (incluso una deconstrucción, por usar un lenguaje que abomino) de los clichés del género negro, aquí resulta simplemente ramplón, tonto y aburrido.

Es una película que resulta ridícula. Y lo más frustrante es que tienes la sensación de que lo es, no porque haya sido hecha así deliberadamente, sino porque les ha salido de ese modo sin querer.

6 comentarios

  1. Hace un par de semanas vi el DVD de Spirit en mi videoclub. Tendí la mano y a punto estuve de cogerlo, pero el recuerdo de las críticas unánimente negativas me lo impidió. Tu comentario me ha convencido de que hice bien al ahorrarme tres euros y dos horas de bochorno. Con todo, y convencido de Miller perdió su talento hace muchos, muchos años, creo que hay obras imposibles de adaptar al cine. Spirit, puro comic, comic al 100%, es una de ellas.

  2. La peli es mala. Muy mala. No puedo negarlo… Pero… Me reí tanto… Hacía años que no me reía así en un cine. Hasta llegar al lagrimeo. Lo malo es que lo que me producía tanta risa era la cara de espanto que mi compañero de butaca. el incombustibel Juanma Ruíz tenía ante semejante espectáculo. Esta tan, TAN indignado que yo no pude evitar salirme completamente de la película (afortunadamente) y tomarme como algo anecdótico frases como “Mmmmm, Nazi y dental. doblemente malo” o “los váteres son siempre divertidos” (que se ha convertido en una de mis frases preferidas para calificar (clasificar) todo aquello que no merece un adjetivo de los que salen en el diccionario.

    coincido contigo, Rudy. Un desporpósito de película. Miller hace años que no es narrador que era. Además, quéle ha hecho pensar que sentarse junto a Robert rodriguez durante el rodaje de sin City le ha convertido en un director de cine? Y, por qué demonios le han dado dinero para que haga esto?

    Un crítico de cine, Yago García, decía en su crítica sobre la película en la revista Cinemanía que “los golpes más duros los dan los amigo”. El bueno de Eisner debe haber sentido el puñetazo en los intestinos incluso en el otro lado.

  3. César: No comparto del todo esa idea de que hay cosas imposibles de adaptar al cine. Hay cosas más fáciles o más difíciles, pero todo, creo, yo, se puede trasvasar de un medio a otro. El error está, a menudo, en confundir “fidelidad al original” con ver en la pantalla exactamente lo mismo que había en el tebeo. Una adaptación es una lectura, la lectura personal e intransferible que un tipo hace de la obra de otro: tomará de ella lo que considere que la define por encima de cualquier otra cosa, lo que le da su identidad y construirá con eso algo totalmente distinto, con un lenguaje diferente al de la obra original. Dependiendo de su talento, tendrmeos una adaptación más o menos lograda.

    Pero creo que sí, que hasta Spirit se puede adaptar a otros medios.

  4. Quizá tengas razón, pero, sin ánimo de debatir, difiero. Todo se puede adaptar, por supuesto; otra cosa es si funciona o no. Por ejemplo, “El Quijote”: ninguna de sus adaptaciones cinematográficas resulta satisfactoria, porque “El Quijote” es pura verbalidad, mientras que el cine es imagen. En sentido inverso, convendrás conmigo en que “2001. Una odisea del espacio” película es muy superior a la novelización de Clarke. Porque “2001” es pura imagen y casi cero verbalidad. Es decir, hay obras tan imbricadas en su medio de expresión, obras que se basan tanto en los recursos propios de ese medio, que al ser adaptadas pierden su esencia. ¿Te imaginas llevar al cine “Cien años de soledad”, ·”El Ulises” o “Manhattan transfer”? Imposible, no funcionarían, porque son literatura y sólo brillan en un contexto literario. De igual manera, sería absurdo intentar convertir en libro películas como “Play time” de Tati o esa historia tonta, pero fascinante poema visual, que es “Yo caminé con un zombie” de Tourner.

    Igual sucede, en mi opinión, con “Spirit”. De entrada, su poderosa expresividad, mezcla de caricatura y dibujo realista, no puede trasladarse al cine (ya intentó algo parecido Warren Beatty con “Dick Tracy” y le salió fatal). Luego está el uso tan peculiar de los recursos propios del género, los juegos gráficos con el encabezamiento, el manejo de las tipografía, la secuenciación de las viñetas… nada de eso es adaptable. Por no hablar de la composición de personajes, esos caracteres tan extremos, tan caricaturizados: funcionan de maravilla en el comic, pero resultan grotescos llevados a la pantalla por actores. Y la propia extensión de las historias, tan cortas en el comic y necesariamente ampliadas para su versión cinematográfica. ¿90 mintos de Spirit? Me parece que el personaje (que en el fondo no es nadie) no puede aguantarlos.

    Otra cosa es, por supuesto, basarse en una obra para hacer, en otro medio, algo muy diferente. Pero eso no es adaptación, sino inspiración.

    En cualquier caso, opiniones como la mía están para ser refutadas.

  5. Yo estoy de acuerdo con Rudy en que todo es trasladable a otro medio… es tan fácil y tan difícil como encontrar recursos equivalentes en el medio de destino a los empleados en el medio de origen. Repito, recursos EQUIVALENTES, que no es lo mismo que empeñarse en meter con calzador un recurso literario, o comiquero, en una película, o viceversa.

    El problema fundamental de Spirit, de todos modos, es, a mi modo de ver, la indefinición genérica. O haces Dick Tracy o haces Sin City, pero un híbrido entre ambas resultará, por fuerza, aborrecible.

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