Nuestra tendencia natural, en una disputa, es ponernos de parte del débil. Y tiene sentido, al fin y al cabo; es de cajón que intentemos impedir que el más fuerte en un conflicto abuse de su poder y que nos sintamos inclinados a proteger a la parte que se está llevando lo peor.
Todo eso, como digo, es natural.
Sin embargo, no deberíamos perder de vista el hecho (evidente, pero que a menudo se obvia) de que ser la parte más débil en un conflicto no implica necesariamente tener la razón de tu lado.

Yap. Siento lo mismo.
Y es que para mi, “Triple”, de Ken Follet, es una obra maestra. No de la literatura, claro, del espionaje… :-)
P.D.: Supongo que hablamos de lo mismo…
Es muy posible. O de algo muy parecido, en todo caso.