The Dark Spirit Returns… to Sin City

No se puede juzgar una película sin haberla visto, es evidente. O, mejor dicho, no deberíamos poder hacerlo aunque a la hora de la verdad, lo hagamos a menudo.

Así que no puedo decir si el Spirit que ha hecho Frank Miller es una buena o una mala película.

Pero he visto suficiente metraje para sospechar que, independientemente de sus bondades cinematográficas, poco o nada va a tener que ver con el personaje creado por Will Eisner.

Eso, en principio, no importa. Como espectadores, lo único que deberíamos tener en cuenta es si la película funciona o no cinematográficamente: su mayor o menor respeto al original del que parte es, para juzgar sus bondades como filme, totalmente irrelevante.

Sin embargo… lo que no puedes hacer es ir por la vida de “albacea espiritual” de Will Eisner como hace Frank Miller y luego pasarte por el arco de triunfo todo lo que significa el personaje original, hacer lo que te salga de las narices (básicamente un refrito de tu Batman y tu Sin City pero con un tipo con antifaz, gabardina y corbata roja) y luego intentar vender la moto de que sí, de que eso es Spirit y además es totalmente fiel al espíritu con el que Eisner lo creó.

O sea, como poder, puedes hacerlo. Pero, coño, se necesita un morro kilométrico para mantener la cara impasible mientras intentas colarnos esa patraña.

Y vuelvo a aclarar, por si acaso, que eso no tiene nada que ver con lo buena o lo mala que sea la película.

POSTDATA: Gracias a Iván Olmedo por el título del post.

10 comentarios

  1. No podría estar más de acuerdo. Por lo que he visto por los trailers, tiene muy buena pinta pero la estética no es que me parezca muy fiel al original. En fin, ya veremos.

  2. Yo he tenido la suerte de poder ver la peli ya y bueno… La idea de “Frank Miller’s Will Eisner’s Spirit” es bastante acertada. Por ahí he oído cosas como que Frank Miller se esa follando el cadaver de Eisner. Bueno, a parte de reirme con la idea, no me parece para tanto. Coincido con la Crítica que Yago García hace para Cinemanía (a la venta en unos días), en el punto de ” los peores golpes los dan los amigos”. siemrp ehe pensado que el mejor candidato para “readaptar” Spirit al cine (o al cómic) sería Miller, por su estilo narrativo, por su manera de contar historias. He dicho “readaptar” y creo q eso e slo que ha hecho Miller: ha cogido lo que le gustaba de la obra de Eisner y se lo ha llevado a su terreno (a su Sin City, vale). A priori, no me parece mal.

    El problema lo tiene la pel´cila en sí: haber estado sentado al lado de Robert Rodriguez durante el rodaje de Sin city no te convierte en un buen directo automáticamente. Y esa es la lacra de esta peli, una cinta muy personal de alguien que no sabe muy bien lo que está haciendo. Por muy clara que fuera la idea dentro de la cabeza de Miller, no sabe utilizar las herramientas cinematográficas lo suficiente como para hacer una peli que aguante el tirón.

    Sólo puedo decir que la peli es impresionante visualmente y tan exagerada como sólo Miller puede hacerla (Samuel L Jackson no está exagerado, está caricaturizado de sí mismo…), pero eso es parte de su encanto, el problema, es que tanta exageración, cansa, pierde su efecto, la gracia y termina aburriendo.

    En cualquier caso, creo que esta peli hay que tomarla como una revisión muy personal de Miller. Tampoco gustaron al principio las trajes de cuero de la peli de X Men… Y todos sabemos que eso es mejor que la lycra amarilla (o que un traje, un fedora y un antifaz azul).

    Esta peli hay que verla sin prejuicios y disfrutarla por lo que es, no por lo que debería haber sido o nos gustaría que hubiera sido. Esto es el Spirit de Frank Miller. y todos sabemos que Frank está loco y que tiene algunos de ls smejores cómics de la historia (otros no tantos, y otros realmente malos… y os aviso que ya está pensando en un Martha Washington Goes to War en cine…).

  3. Como digo en el post, el problema no es que la película sea mejor o peor. Ni siquiera que sea una personalísima visión del personaje a la que de cien mil vueltas, se quede con lo que le gusta y cambie lo que le apetece.

    El problema es que Miller ha ido todo este tiempo de “salvaguarda espiritual” de la pureza eisneriana. Y si vas de eso no puedes luego hacer según que cosas… salvo que la coherencia personal te importe tres pimientos, claro, que de todo hay en la viña del señor.

  4. Estamos hablando del mismo Frank Miller que tras su aventura cinematográfica con Robocop dijo que no volvería a trabajar en el cine, ¿verdad? O el mismo que dijo que ya había contado todo lo que tenía que decir sobre Batman allá por los primeros noventa (y visto lo visto en all Star Batman, así parece…), ¿cierto?

    Algunos trabajos de Miller me parecen los mejores que se han hecho en el mundo de la viñeta. Pero también tiene algunos que son de lo peor que he leído. La peli de Sin city me gustó muchísimo, 300 también y ésta… Bastante menos.

    Pero es cierto que el siempre se ha considerado el heredero de Eisner (y nadie ha dicho tampoco que no), pero no sé hasta que punto su “salvaguarda espiritual”. Eso sería un tema fantástico para debatir…

  5. Hablando como un “no iniciado” y conocedor muy superficial (aún) de la obra de Eisner, sí comparto lo que comenta Rudy, una vez vistos los trailers de la peli. Recuerda mucho más a “Sin City” que a “Spirit”. Y hombre, resulta un poco paradójico, tratándose de un creador tan exigente con las adaptaciones de su propia obra. ¿O es que sólo le interesa la fidelidad al modelo original cuando es él mismo, el adaptado? Me parece un pelín hipócrita, la verdad. O cuanto menos, incongruente.

  6. Existe una tradición histórica de que, cuando los artistas sacan a pasear la lengua, les salen unas tonterías impresionantes. Mejor juzgarlos por lo que crean y no por la moto que te venden cuando conceden entrevistas.

  7. Bueno, pues copypasteo mi personal opinión de la peli, que por lo visto concuerda bastante con la de Chemari Wan:

    Nada, lo siento pero lo de Frank Miller no es la dirección.

    Su “Spirit” tiene momentos visualmente muy atinados y que (efectivamente) nos retrotraen a las clásicas viñetas de Eisner, pero como narración cinematográfica es de lo más átona, cosa paradójica, teniendo en cuenta el nivel de sofisticación de cada plano.

    La trama tampoco contiene la grandeza de las mejores historias del personaje, pese a que el Octopus que recrea Samuel L. Jackson presente cierto atractivo.

    Aspectos como el ineficaz uso de la banda sonora o un ritmo narrativo que en algunos momentos se detiene de una forma bastante torpe reflejan las carencias del Miller director de cine.

    Con todo, una propuesta simpática. Sin más. Pero por mucho que se haya conseguido captar el “tono” más inmediato y superficial del cómic (con un peculiar sentido del humor que irrumpe de repente, por ejemplo), en ningún caso se ha captado su espíritu. Queda por ver cuál será la adaptación definitiva de la obra de Eisner. Ésta, desde luego, no lo es.

    Nota: 6.

  8. Si es que para salvaguardar “el espíritu de Eisner”, lo que ha hecho Miller es esconderlo donde nadie sea capaz de encontrarlo: envuelto entre capas y capas de “Milleradas”.

    La película, sinceramente, me parece el mayor despropósito que he visto este año. Y mira que he visto hasta cosas como “Crepúsculo” (para poder opinar sobre qué era eso que tanto revuelo despertaba entre adolescentes). Pero es que hasta la de los vampiritos de marras se puede considerar una película (fallida, aburrida, cutre, vale, pero película), mientras que lo de Miller no pasa de ser un fan-made: ni ritmo, ni coherencia narrativa, visual ni tonal, ni un humor salvable…

    Y, sobre todo, parece que Frank Miller no se ha dado cuenta de una cosa: se puede hacer Sin City, se puede hacer La máscara, pero no se pueden mezclar ambas cosas sin que salga un hijo bastardo irreconocible. Creo que el filme se define a sí mismo en la imagen de ese ser de laboratorio compuesto únicamente por un pie y una cabeza: dos cosas que, sencillamente, no pueden ir pegadas “a capón”, porque no casan.

  9. A mi me mereció la pena ir al cine sólo por ver la cara de ofendido que se le quedaba al amigo Juanma Ruíz con mis risotadas ante todos y cada uno de los despropósitos 8que sí, lo son) de la peli. Le doy la razón en lo de que parece un fan-made, ¡pero es que lo es! Miller es un director primerizo que realiza un proyecto audiovisual homenaje a uno de sus cómics preferidos. Lo que pasa es que a este señor le han dado mucho dinero para hacerlo.

    En cualquier caso, no entiendo como nadie se puede tomar en serio esta película cuando uno de sus diálogos más brillantes es “los váteres siempre son divertidos”. Y la verdad, es que yo me reí mucho.

    Como dijo aquel que feneció: WHY SO SERIOUS?

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