Michael Crichton (1942-2008)

No soy muy dado a las necrológicas, pero acabo de enterarme de la muerte de Michael Crichton. Parece ser, por lo que he podido leer, que ha sido a causa de un cáncer.

Denostado a menudo por los aficionados a la ciencia ficción (que, supongo, nunca le perdonaron que los “traicionara” y tuviera éxito comercial) es sin embargo, un autor clave en el género. No sólo por La amenaza de Andromeda (la novela, y la película que posteriormente dirigiría Robert Wise basada en ella) o Parque Jurásico, sino por Almas de metal, donde el escritor se puso tras las cámaras (no sería la única vez) para contarnos la historia de un parque temático ultratecnológico que se va de madre.

De todas sus novelas, confieso que mis favoritas son las primeras. La ya mencionada La amenaza de Andromeda, El primer gran asalto al tren (él mismo dirigiría su adaptación al cine) y, por supuesto, Los devoradores de cadáveres, posiblemente una de las mejores versiones del Beowulf (quizá la mejor) que jamás se han hecho.

Crichton, además de ser un narrador eficaz tenía un indudable olfato comercial y supo aunar ambas características en una carrera orientada fundamentalmente al best-seller de calidad. Confieso que sus últimas obras no me resultaron del todo satisfactorias, pero tiene al menos media docena de novelas nada desdeñables.

Rey del tecno-thriller fue, seguramente sin pretenderlo, uno de los pioneros en la normalización de la ciencia ficción: buena parte de sus libros lo eran, al fin y al cabo, y se vendieron masivamente sin etiqueta alguna de género, ni falta que les hacía.

No pasará a la historia como un gran escritor. Pero fue, como he dicho, un narrador eficaz, con buen olfato para encontrar temas populares y buen tino comercial. Como director de cine, su carrera fue breve, pero nos ha dejado películas que, como mínimo, eran interesantes.

Tenía sólo sesenta y seis años.

23 comentarios

  1. Una lástima. Una pena, de veras. En mi juventud fue durante unos años el autor cuyas novedades más esperaba.
    Es cierto que no es un gran estilista, pero ha sido el gran precursor de tantas cosas que sólo por ello ya debería permanecer en la memoria futura. En fin.

  2. No era refinado estilista, cierto, pero era un autor mas que solvente y aportaba muchas ideas, muchos temas que valía la pena explorar. Se nos va otro de los grandes, y no parece que surjan otros nuevos, snif…
    Hablando de grandes que caen ¿es cierto que Bibliopolis esta caput por las deudas?

  3. Bueno, en eso del refinado estilismo no estaría yo tan seguro. Para rellenar 400 páginas de tecnojerga y que no sólo haya acción y personajes creíbles, sino que sea entretenido y la suspensión de la incredulidad no sufra en ningún momento, hace falta tener estilo.

  4. Coincido con Gorin (qué sorpresa).

    En cuanto a lo de Bibliópolis… primeras noticias que tengo del tema. Alamut, desde luego sigue sacando libros (El robot completo de Asimov y la reedición del quinto de Geralt de Rivia son los últimos que he visto) que es cuanto puedo decirte.

  5. Bueno, Gorin, lo que pasa es que en muchas de sus novelas, tanto lo de “entretenido” como la suspensión de la incredulidad fallan estrepitosamente (estoy pensando en “El hombre terminal”, “Congo” y sobre todo “Esfera”)…

  6. Lektu: No voy a negar que tiene algunos títulos menos afortunados (raro sería lo contrario), pero eso no quita ningún mérito a los demás. Pocos autores se libran de fabricar algún churro en una hora baja, salvo los que escriben un par de cosas buenas y lo dejan o se mueren antes de que les haya dado tiempo a meter la pata.

  7. No he leído el libro, así que tal vez existan diferencias, pero cada vez que se cita a “Esfera” me viene sospechosamente el enorme parecido de esta con la de “Stalker”, la novela.

  8. Gorin: lo último que leí de Crichton fue “Parque Jurásico” (que me gustó sin exageraciones), así que no puedo juzgarlo. El hecho es que solo leer la contraportada de sus siguientes libros ya ha sido suficiente para echarme para atrás. No voy a discutir si techno-thriller es una buena o mala etiqueta, porque creo que desde determinado momento, la única que se le puede aplicar es la de bestseller (hablo de la intención a la hora de escribir, no de los resultados comerciales), con lo bueno y lo malo que ello conlleva.

    Instan: No se me habría ocurrido nunca la comparación. En todo caso, son bastante diferentes; aparte de que “Stalker” es un libro increíble (y una película igual de increíble), mientras que “Esfera” no se sostiene por ningún lado.

  9. “Stalker” es un libro increíble (y una película igual de increíble),

    Como sea igual de increíble (la película, digo) que Solaris, en efecto, lo es. Más que nada porque con ésta no me podía creer el muermo infecto que estaba viendo (y hablo, evidentemente, de la versión de Tarkoski, claro).

  10. Por supuesto no hay comparación, en cuanto a calidad. Lo digo porque en la novela el protagonista busca una bola con propiedades mágicas. En la película es una habitación. Pero lo que se supone que hacen es lo mismo que en la película de Esfera.

  11. Como sea igual de increíble (la película, digo) que Solaris, en efecto, lo es. Más que nada porque con ésta no me podía creer el muermo infecto que estaba viendo (y hablo, evidentemente, de la versión de Tarkoski, claro).

    Tiene usted suerte de que no se puede lanzar el guante a través de la red…

  12. Yo el guante no te voy a lanzar porque me quedas lejos, pero ten cuidado con lo que recibas por correo…

    La versión moderna de Solaris es un pestiño, pero la de Tarkovski es alucinante (en todos los sentidos de la palabra). Y Stalker igual de flipante.

  13. Las partes de Solaris en las que conseguí mantenerme despierto también me parecieron increíbles. Aunque ahora mismo no estoy seguro de si esas partes las soñé o las vi en la pantalla. ¿Hay una escena de ingravidez en la que lo único que flota es la pareja protagonista y un libro del Quijote?
    De todos modos, como dice Rafa en su blog, “Esfera” tiene más que ver con “Planeta prohibido” que con “Stalker”.

  14. Solaris es un buen ejemplo de lo que ha ocurrido con el arte en los últimos dos mil quinientos años. Si Homero hubiera intentado endilgarles a los señores de la guerra aqueos para los que cantaba un coñazo semejante, éstos le hubieran sacudido tal paliza que se le hubieran quitado para siempre las ganas de ir agobiando con sus comidas de tarro al resto de la humanidad.

    Además, son cosas rusas. Nadie debería intentar afrontarlas sobrio. Los propios rusos nunca lo hacen…

  15. Podría haber sido peor. Podría haberles cantado la Eneida. Entre el coñazo que es y entre que estaba en latín, se lo habrían pasado de puta madre, los griegos.

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