Terror en el supermercado

No, no me ha dado por ponerme a escuchar los grandes éxitos de la movida madrileña. Lo que pasa es que este fin de semana vi La niebla, adaptación que Frank Darabont ha hecho de la novela corta de Stephen King.

¿El resultado? Una estupenda traslación a la pantalla del mejor King. Y, por si fuera poco, Darabont se permite el lujo de corregir el habitual punto débil del escritor de Maine: sus finales. Porque el final de la versión cinematográfica de La niebla no sólo mejora sensiblemente el original, sino que es de los finales más fuertes y desgarradores que he visto en bastante tiempo en la pantalla.

Por lo demás, como he dicho, la adaptación es impecable, y el estudio que el director realiza de un grupo de personas atrapadas en un espacio reducido y sometidas a presión es brillante y, en muchos momentos, desasosegante. Toda la trama que gira alrededor de la fanática religiosa y el modo en que va ganando adeptos e influencia a medida que la situación se vuelve más desesperada, me puso los pelos de punta y me mantuvo en tensión durante casi todo el metraje. Hasta el punto en que, cuando la situación se resuelve como se resuelve (y no añadiré más) grité literalmente de alivio y entusiasmo y solté todo el vapor que llevaba acumulado durante casi una hora.

Una estupenda película, como he dicho. Basada además, en una de las más brillantes historias de Stephen King.

POSTADATA: También tuve oportunidad de ver Speed Racer. Sólo puedo decir una cosa: Dios misericordioso, qué puta mierda. No me podía creer el despropósito que estaba viendo. Pero era real, por desgracia.

34 comentarios

  1. Coincido plenamente con sus críticas, Sr. Martínez. Me gustó la niebla. Me gustó mucho mucho mucho. Y gustó por los motivos que usted dice. Y por algunos más, por ejemplo, ese tufillo de precuela/spin-off de la Torre Ocura (que seguro que el Sr, Juanma Ruíz, seguidor incondicional de este blog, podrá dar más y mejores detalles sobre este apunte). A mí no me molan las pelis de miedito. Y esta me encantó.

    Sobre Speed Racer, sólo uedo decir que me mareé.

  2. Lo de spin-off de la Torre Oscura… bueno, cualquier obra de Stephen King es un spin-off de la Torre Oscura, me temo, tal y como acaba encaminando la serie. De hecho, se supone que en la torre oscura está…. todo.

    De todas formas, el único detalle en la película que recuerdo que pueda parecer una conexión con el metauniverso de la Torre Oscura es ésa portada que prepara en protagonista en la que, sí, quizá podríamos decir que se ve a Rolando de Gilead con la Torre Oscura al fondo.

  3. Sí, de hecho es un cartel de Drew Struzan (casi su último trabajo, me temo) para una ficticia adaptación de La Torre Oscura. Aparecen Roland, la Torre y la rosa. Pero además, la explicación que dan acerca de la niebla y las criaturas (ese portal a un mundo paralelo) y el diseño de los bichejos en sí son casi referencias explícitas a la Torre.

    Y lo interesante es que, mientras es cierto que toda obra de King es un spin-off de la Torre Oscura, en las adaptaciones fílmicas hasta ahora lo habían obviado (en Corazones en la Atlántida el gran William Goldman cambió detalles adrede para eliminar la referencia a la Torre).

    Aunque, tal y como están las cosas, hoy (y a mitad de la segunda temporada aún) tengo la sensación de que incluso Perdidos es un spin-off de la Torre Oscura.

  4. No dudes que Perdidos es un spin-off de la Torre Oscura. Y lo dudarás menos cuando llegues a la cuarta temporada, diría.

    En cuanto al diseño de criaturas… bueno, si pienso en las langostruisidades (¿pika-chika, daka-chuka?), sí que son compatibles con algunos de los bichos chungos que salen en La niebla. Y sin duda lo del portal también, claro.

  5. Y más sabiendo que JJ Abrams llevará a la gran pantalla La Torre Oscura. O por lo menos, eso quiere.

  6. ¿Y qué me dicen ustedes de Monstruoso? qué sí, que parece que fueron las pruebas científicas de los japoneses sobre algún tipo de criatura… Y… No, eso era Godzilla. Porque Mostruoso tiene tanto de bicho de la Torre Ocura como de primigenio Lovecrafniano. ¡Y nos encanta!… Y con eso quiero decir que a mí me encantó, claro.

    J.J. Abrams o la mayor campaña viral de la historia… TODO es la Torre.

    P.D: Y que se me olvide el rostro de mi padre si en esa nueva peli de Star Treck el enterprise no entra por una radura y viaja a algún tipo de plano (o de espacios entre espacios) donde el mundo se ha movido y los agentes de la Federación de Planetas en lugar de tásers usan revólveres con culatas de sándalo.

    P.P.D: Me encnata hacerme terapia en este blog.

  7. Chemari-Wan, a ti no se te puede olvidar el rostro de tu padre, porque es el tuyo pero sin pelo.

    Rudy (si me permite el tuteo y el diminutivo), y además de las langostruosidades, las ilustraciones de Ned Dameron para el tercer volumen tienen algun bichejo con sospechoso parecido a los de Darabont.

    Por lo demás, alguien definió la adaptación de La niebla como “cine de terror de arte y ensayo”. Y casi que sí.

  8. Tendré que repasar el tercer volumen (bueno, qué narices, hace tiempo que tengo pendiente repasármelos todos del principio al final), porque no recuerdo las ilustraciones que comentas.

    Y, evidentemente, no sólo puedes tutearme. Te conmino a que lo hagas. Cada vez que oígo hablar del señor Martínez me pregunto qué hará mi padre por aquí y cómo ha podido colarse en mi blog.

  9. Juas. Yo también la vi este fin de semana. Mi única pega es que no me gusta la interpretación del protagonista, quitando la escena final, se entiende. Por el resto si que me ha gustado la peli.

  10. Yo la interpretación del prota (tipo que, por cierto, me suena y no sé de qué) la encontré correcta en general. Me pareció adecuada.

    Por cierto, y puestos a sacarle spin-offs a todos, podríamos incluso relacionar La Niebla con X-Files. Al fin y al cabo, allí estaba Marita Kovarruvias en el supermercado.

  11. Sí, hombre, ¿no hizo de Frank Castle en la última del Castigador? Cuando vi la peli dije, mira, el Castle; se van a enterar los bichos esos…

  12. No creo que me suene de eso, más que nada porque no vi la peli de Paco Castillo (bueno, sí, vi la versión antigua, aquella de Dolph Lungren, pero no la nueva).

  13. También era el tipo que hacía de prota (digo “Hacía de” no que fuera) en los Simios de Burton, y claro… También es el doble oficial de Matt Damon.

  14. A no! No… Me he cofundido con el de THE HAPPENING… qu eya que estoy, aprobecho mi error para recomendarla… aunque os gusta´ra mens que la Niebla, pero sí ese tipo era el Castigador. Sorry pro mi error.

  15. Coñe!!! Marita Covarrubias!! De eso me sonaba… Tenía olvidado a tan siniestro personaje. Que por cierto, a ver si me termino ya la serie, que llevo años a falta de diez o doce episodios…

  16. Casi que ni te merece la pena. Yo empecé a ver la última temporada y tuve que dejarla de mala que era.

    La señorita Covarrubias tiene también un papelito en la adaptación al cine de Silent Hill. Es la policía.

  17. El tipo puede que te suene de “Deep Blue Sea”, por ejemplo, además de por el bodriodaptación del pobrecito Punisher y de alguna película de esas de coches y tías buenas de cuyo nombre no quiero acordarme.

    Por lo demás, coincido plenamente contigo en todo: todavía hoy recuerdo el final de la peli y se me ponen los pelos como escarpias.

  18. El prota participó en otra adaptación de una novela de King, la de los cuatro amigos que se enfrentan a una invasión de extraterrestres que utilizan nuestros cuerpos como maceteros.

    Coincido en que es una peli de serie B bástante notable. Incluso los tentáculos del primer bicho tienen un aroma a B que me divirtió. Pero donde mi poinión difiere es en lo del final. Es impactante, de acuerdo, pero creo que demasiado efectista. De hecho, casi me parece un chiste (…y va el tío y lo hace, y justo después se despeja la niebla y aparece el Séptimo de caballería). También me chirría la rendición, después que hayan aguantado momentos peores y hayan demostrado un instinto de supervivencia a prueba de bomas.

  19. Dreamcatcher creo que es la peli que dices.

    En cuanto a lo del final, es efectista, sin duda. Pero eso no lo veo como un defecto. A mí me funciona, al menos. Y me deja bastante hecho polvo.

    De hecho, es curioso que, para mí, el final resulta ser anticlimático (y no lo digo como un defecto). Para mí el clímax de la película está en el momento en que resuelven el asunto de la fanática religiosa. Llevaba en tensión un buen rato, tanto que creía que no podría aguantar más y, de pronto, zas, pasa lo que pasa y la sensación de alivio que experimenté fue totalmente salvaje. A partir de ahí, el resto de la película se convierte en una especie de coda que se va deslizando poco a poco hacia la desesperación total. Lo que, de nuevo aclaro, no me parece un defecto.

  20. Dreamcatcher, es verdad, El cazador de sueños. No recordaba el título.

    Sí, el verdadero clímax es la salida del supermercado y el final de la fanática religiosa.

    Hay un momento que me gustó especialmente, en el que no pasa realmente nada: sienten temblar el coche, oyen algo que se aproxima, y a continuación se ve a un megabicho aparecer un momento entre la niebla y volver a perderse. Me pareció un momento mágico, cómo los protagonistas, callados, son conscientes de lo dispares que son los seres que habitan esos los universos que por accidente se cruzan.

  21. Cierto, un gran momento.

    Casi… “religioso”, se podría decir: la aparición de algo incomprensible y más allá de lo que tu mente racional es capaz de asimilar, que aparece de repente, te deja sin aliento (lleno de “reverente temor”, en cierto modo) y se pierde de nuevo entre la niebla.

  22. SPOILER.

    De acuerdo con Gandalf en que el final es un chiste de humor negro. La película me estaba encantando, pero si hubiera terminado justo cuando aparece la bestia gigantesca cruzando la carretera, el espectador hubiera completado el resto, y lo que imaginas que va a pasar a partir de ahí es mucho más terrible aún: No hay salida, la Tierra se ha convertido en otra cosa y no hay vuelta atrás.
    En cambio, este final feliz de que la Niebla se desvanece y los militares norteamericanos solucionan la situación con unos cuantos lanzallamas, está más cogido por los pelos que el final de “The Bloob”.
    El detalle del protagonista al final de la película es para que alguien en el cine le gritara:¡Gilipoyas!
    En mi modesta opinión, claro.

  23. En cuanto a lo de que el prota es para llamarle gilipollas… no puedo estar más en desacuerdo, me temo. Me pregunto qué harías tú en una situación similar, totalmente desesperada, en la que ves que no hay salida y que lo único que puedes hacer es matar a tu hijo (y a otras tres personas, pero sobre todo a tu hijo) para que no lo pille una muerte peor y luego apechugar con las consecuencias porque ya no quedan balas para ti. No lo veo actuando como un gilipollas, lo veo haciendo lo único que puede.

    Luego, cuando comprende que si hubiera esperado unos minutos no habría necesitado hacer lo que hizo… en todo caso lo compadezco por el infierno en el que se ha metido haciendo además, eso es lo irónico, lo único que podía hacer con la información que tenía a su alcance. Ni de lejos lo llamaría gilipollas, al pobre hombre.

  24. Pero no es dramático, sólo absurdo. La vida está llena de ese tipo de muertes absurdas que en pantalla no quedarían bien. ¿Qué pretende decir el director? Que lo mejor es permanecer quieto y no luchar, y esperar a que venga a rescatarte el séptimo de caballería?
    Sería mucho más dramático el final de la bestia gigantesca, y dejarle al espectador completar una historia en la que en ningún caso va a haber una liberación milagrosa con los marines americanos solucionándolo todo.
    Que, por cierto, creo que ese el el final del libro, lo comprobaré cuando llegue a casa.

  25. ¿Qué hubiera hecho yo? Saldría y metería una goma desde el tubo de escape al interior del coche. Una muerte más dulce para todos, y que daría tiempo para que los marines los salvasen in extremis.

  26. ¿Qué hubiera hecho yo?

    Creo que ése es el mismo tipo de trampa que hacemos cuando vemos los concursos de televisión, cuando decimos, “pero ¿cómo no va a saber la respuesta si es facilísima?”. Es facilísima cuando estás en casa, tranquilo y sin nervios.

    La respuesta más lógica es fácil de aplicar cuando estás fuera de la situación. Cuando estás implicado en ella es mucho más difícil pensar racionalmente y sopesar todas las posibilidades. Y, sobre todo, en una situación en la que, literalmente, te has dejado ganar por la desesperación, ser frío y racional y dar con la solución más lógica, o incluso la más evidente, a veces simplemente es imposible.

  27. Pero una novela o una película no es la vida, y no puede pretender serlo. Para empezar siempre es una estilización de la realidad, pues ni el escritor más minucioso, puede describir la realidad. El azar no existe en una historia de ficción porque siempre hay un tío detrás escribiendo lo que está sucediendo. Puede que Dios no exista en el mundo real, pero no hay ninguna duda de que el escritor (o el guionista) existe.
    Me encanta la frase: “En la vida real todos los finales felices son historias inacabadas”, porque es la pura y triste verdad. Por ejemplo, en esta historia el tío podría estar a punto de matar a su hijo, cuando aparecen los soldados con los lanzallamas. Final feliz, pero la historia sigue y, un mes después, el niño muere al cruzar la calle. O el padre se muere de viejo, con locura senil. Así que una de las decisiones más importantes del autor es decidir en qué punto corta la historia, porque este detalle nunca es casual, siempre hay una intencionalidad en él.
    ¿Qué quiere decirme por lo tanto el guionista con ese final? ¿Qué los fanáticos religiosos tienen razón y que lo mejor es quedarse quieto y rezar para que Dios (y los marines norteamericanos) solucione la papeleta? Dios tenía un plan para salvar el Mundo, y el protagonista la caga por no tener fe. Si es esto lo que quiere decir este final (y repito que no puedo creer en la no intencionalidad en una historia escrita), no me gusta y me estropea un película con la que estaba disfrutando.
    He releído el final de la novela y estaba equivocado. No termina cuando aparece el monstruo gigante cruzando la carretera (ese hubiera sido el final genial de la película), sino que continúa un poco más, y llegar a un parador vacío, deja el manuscrito sobre una mesa del restaurante (la historia es en primera persona). Un detalle más, sugiere exactamente lo que pasa en la película “seguiremos hasta que se nos acabe la gasolina, y luego qué? Pero escucha la radio del hostal sin oír nada más que estática, y cree (aunque no está seguro) oír una sola palabra: “esperanza”. Nada más, no hay militares salvadores ni nada, sólo una palabra que no está seguro de haber oído, y la posibilidad de que suceda lo que pasa al final en la película. Pero al no mostrarlo, y, sobre todo, al no mostrar la salvación milagrosa de toda la humanidad por el ejército norteamericano, te deja un desasosiego mucho más profundo.

  28. Por partes. En lo que dices sobre que, evidentemente, la ficción y la vida son cosas distintas (una tiene un autor y unas reglas, y la otra no, para empezar) te doy toda la razón.

    En cuanto a tu argumentación sobre por qué prefieres el final de la novela al de la película… pues la comprendo y me parece una argumentación válida. Pero no la comparto: básicamente porque, como espectador, me funciona mejor el final de la película, me deja en un estado mucho más cerca de la desesperación, entendiendo que es ficción, evidentemente, pero consigue transmitirme esa idea. El final de la novela, por el contrario me transmite una vaga sensación de esperanza. Hay una posibilidad de solucionar las cosas, quién sabe. El de la película me deja en plan “me da igual que los marines solucionen el tema: yo he jodido mi vida para siempre”. Me parece mucho más duro: porque al final no importa que el mundo se arregle o no, lo que importa, a un nivel estrictamente individual, es que yo estoy jodido, vivo en el infierno y viviré en él para siempre. O hasta que me muera, lo que pase antes.

    Por, como dices, el ejército americano salva milagrosamente a toda la humanidad, pero no consigue llegar a tiempo para salvarme a mí (el prota de la historia) de mi infierno personal. Y eso me parece mucho más desesperante que el final, vago y quizá hasta esperanzador de la novela.

    Éste es un “quién sabe”. El otro es un “estoy jodido. Para siempre. Por lo que he hecho. Y, encima, para joderme más, el mundo se ha salvado. El único que está jodido soy yo”.

  29. me gusto mucho esta peli, nada que ver con ese bodrio del remake de “the fog” tambíen de la novela de stephen king y con superboy de actor secundario. Espero y hagan una adaptacion del libro “CELL” esa si es una historia que aguanta.

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