Victoria por abandono

Así que vas y condesciendes a bajar de tu elevado pedestal y a hablar con los simples mortales como si fueras uno de ellos. Les has lanzado tu brillante idea a la cara y ahora la defiendes ante ellos, demostrando de paso lo enrollado que eres y dejando bien claro que no te importar departir de tú a tú con toda esa gandalla que no te llega a la suela de los zapatos. Tu magnanimidad y bonhomía se desbordan.

Claro que hablar con esos asnos que no saben ver lo evidente por más que tú lleves veinte años tratando de hacérselo ver tiene el pequeño problema de que te te discuten las cosas, no están convencidos de que tengas razón y algunos hasta tienen la osadía de pensar que lo que propones es una trivialidad que no lleva a parte alguna. Cómo se atreven, después de todo lo que estás haciendo por ellos.

Así que te retiras del campo de batalla. Y en una maniobra que los desconcierta por lo brillante, lo haces de tal forma que les robas toda posibilidad de victoria. Has ganado por abandono. Por tu propio abandono y los has dejado con tres palmos de narices preguntándose qué ha pasado.

Y vuelves a tu elevado pedestal a contemplar el mundo desde las alturas. Cómo los compadeces. Aunque eres un optimista y no pierdes la esperanza de que un día, tarde o temprano, vean la verdad evidente e indiscutible que tú intentas hacerles ver.

Entretanto, has ganado una vez más. Y lo has vuelto a hacer, como de costumbre, negándote a luchar.

Eres un genio.

10 comentarios

  1. Despues esta el troll (como yo) que se materializa cual zarza ardiente para tratar un tema que no tiene que ver con lo que se esta hablando y suelta su pullita asnil para despues seguir acechando desde el silencio.

    Al final todos quedamos retratados por lo que escribimos.

  2. Tal vez sea que estoy terminado de leer “Las huellas del Poeta” y estoy algo obsesionado, pero ese comentario me ha parecido digno de Holmes: “-Quizá sí, quizá no. No podía estar seguro de ello, Hudson.”

    O mejor todavía:
    “-¿Qué quiere decir?
    -Tan solo lo que he dicho.
    No hubo manera de sacarle nada más”

  3. Con cosas como esta uno llega a la conclusión de que el desprecio a la sanísima tradición de saldar las cuentas a hostia limpia ha llevado a la civilización occidental a la decadencia absoluta…

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