Un par de regalos

Esta Semana Negra el bueno de Breich me ha obsequiado con un par de comics (y ya que estamos, aún le debo las birras que se merece; otra vez será). Dos números del Superman de Novaro, la editorial mejicana que tenía en los ’60 y ’70 los derechos de la DC y que tenía la curiosa costumbre de traducir al castellano los nombres de los personajes. No sólo de los superhéroes (Superchica por Supergirl o Flecha Verde por Green Arrow, por no mencionar esa Marvila que no se de dónde se sacaron para Wonder Woman) sino de los civiles (así, Bruce Wayne se convertía en Bruno Díaz, Dick Grayson en Ricardo Tapia o el pobre Oliver Queen veía traducido literalmente su nombre y se transformaba en Oliverio Reina).

Esos fueron los tebeos de la DC que leí en mi infancia. En aquel momento yo no era consciente de que se trataba de una traducción latinoamericana, pero en mi fuero interno me sorprendía de la forma peculiar de hablar que tenían los héroes de la DC, frente a los de Marvel.

El primer cómic es de la edición en comic-book, en una época en que Novaro decidió reducir el formato a la mitad y cada número, además de la historia central de Superman, incluía una de complemento, en este caso de Flecha Verde. Por lo que sé, esta serie seguía bastante de cerca lo que se publicaba entonces en la edición original, al menos en las historias centrales.

El segundo es un tomo que recopila unas cuantas historias de los años cuarenta y cincuenta. Como con la traducción, yo entonces no sabía que una edición publicaba material contemporáneo y la otra números antiguos, pero sí que era consciente que la versión en grapa tenía mejores dibujos e historias más interesantes que la otra.

Así, ladrillito a ladrillito, voy completando mi colección de tebeos del Hombre de Acero, que en estos momentos ocupa dos anaqueles y medio de mi librería. Y que seguirá creciendo en el futuro, espero.

9 comentarios

  1. Bueno, en realidad me debes 3 cervecitas… :P Una por los cómics, otra por la que nos robaste entera cuando nos echaron de la espicha, y la tercera por escribir mal mi nombre, que soy gallego, no vasco (y lo vi antes de que lo cambiaras, tramposo XD)
    Ná, que disfrutes de los cómics, que para eso son, que recompensa ya tuve bastante en Gijón ;)

  2. Acepto lo de la primera y la tercera cervezas (especialmente la tercera, que debería incluso ir acompañada de una colleja por mi burricie), pero no lo de la segunda.

    En todo caso, ésa se la debería a Thyra. Y tengo mis dudas, al fin y al cabo, fue ella quien dejó la birra voluntariamente en mis manos, sin que yo tuviera que presionarla (aunque reconozco que la posibilidad de quedarse sin transporte si se la terminaba pudo haber influido en su decisión). Y como, por otro lado, ella me debe la historia que empezó a contarme y no terminó… no sé, no sé.

    ;-)

  3. Habida cuenta que en el transporte en cuestión no me dejaban llevarla ¿qué iba a hacer, criatura? De todos modos, piensa que no sólo te llevaste una cerveza gratis, además te ahorré el trabajo de tener que pedirla. Lo menos que debes hacer es pagarme una (en cuanto haya oportunidad).

    Lo de esa historia que te debo… en fin, fuiste tú el que no volvió para que terminara (lo que vulgarmente se conoce como “dejar compuesta y sin novio”). Así que me da que no te debo nada de nada :P

  4. Uy, uy, uy, uy…. estas cacereñas…

    O sea, encima de que me tuve que beber una cerveza para que no se echase a perder, la pobre, me tratas con esa dureza y crueldad.

    Si es que…

  5. Bueh, va, te perdono si me consigues un ejemplar de “Imperio” de O.S.Card (ese que dices que te has comprado y que yo no ví :'( )

    ;)

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