Un par de regalos
Miércoles, Julio 16th, 2008 Pertenece a Mi misma mismidad, Nostalgias | 8 comentarios »- El mismo día, hace un año: Crestas y valles
- El mismo día, hace tres años: Soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo
Esta Semana Negra el bueno de Breich me ha obsequiado con un par de comics (y ya que estamos, aún le debo las birras que se merece; otra vez será). Dos números del Superman de Novaro, la editorial mejicana que tenía en los ‘60 y ‘70 los derechos de la DC y que tenía la curiosa costumbre de traducir al castellano los nombres de los personajes. No sólo de los superhéroes (Superchica por Supergirl o Flecha Verde por Green Arrow, por no mencionar esa Marvila que no se de dónde se sacaron para Wonder Woman) sino de los civiles (así, Bruce Wayne se convertía en Bruno Díaz, Dick Grayson en Ricardo Tapia o el pobre Oliver Queen veía traducido literalmente su nombre y se transformaba en Oliverio Reina).
Esos fueron los tebeos de la DC que leí en mi infancia. En aquel momento yo no era consciente de que se trataba de una traducción latinoamericana, pero en mi fuero interno me sorprendía de la forma peculiar de hablar que tenían los héroes de la DC, frente a los de Marvel.

El primer cómic es de la edición en comic-book, en una época en que Novaro decidió reducir el formato a la mitad y cada número, además de la historia central de Superman, incluía una de complemento, en este caso de Flecha Verde. Por lo que sé, esta serie seguía bastante de cerca lo que se publicaba entonces en la edición original, al menos en las historias centrales.

El segundo es un tomo que recopila unas cuantas historias de los años cuarenta y cincuenta. Como con la traducción, yo entonces no sabía que una edición publicaba material contemporáneo y la otra números antiguos, pero sí que era consciente que la versión en grapa tenía mejores dibujos e historias más interesantes que la otra.
Así, ladrillito a ladrillito, voy completando mi colección de tebeos del Hombre de Acero, que en estos momentos ocupa dos anaqueles y medio de mi librería. Y que seguirá creciendo en el futuro, espero.
