Pavo real… ¡uuu!

Esta mañana, mientras venía a Oviedo a trabajar, vi algo realmente curioso.

El semáforo se pone en rojo. El autobús en el que voy se detiene. Y en ese momento, cuatro pavos reales, cuatro, cruzan el paso de peatones en fila india y, al llegar al otro lado de la calle, se detienen ante el escaparate de una compañía de seguros.

Estoy seguro de que esto tiene que ser una metáfora de algo. Lo que aún no sé es de qué.

9 comentarios

  1. A mí lo que me deja a cuadros es que los pavos reales estuvieran paraditos en la acera esperando que el semáforo se pusiera en rojo, como si ya supieran que en unos segundos más o menos iba a pasar. Es decir, que eran pavos reales con experiencia en semáforos.

  2. Puro darwininsmo. Los pavos reales que no adquieren rápidamente conocimientos sobre el funcionamiento de los semáforos y el significado de las luces de colores, no pasan sus genes a la siguiente generación.

  3. Debe ser más o menos lo que dice Juanmi.

    En Oviedo, en el Parque de San Francisco (al lado mismo de la calle que cruzaron) hay pavos reales sueltos a su libre albedrío desde hace bastante tiempo. A estas alturas deberían haber aprendido o bien a no salir del parque, o a salir cómo y cuándo deben.

  4. Dado que no existe provincia alguna que se llame Oviedo, al menos en España, creo que no hace falta añadir más.

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