Hulk… como que no

Quizá tenía puestas mis expectativas demasiado altas. Al fin y al cabo, la versión que Ang Lee había hecho de Hulk me había gustado mucho. Y, por otro lado, tras haber visto hace unas semanas la primera muestra de esta nueva hornada de adaptaciones de Marvel,  Iron Man, confieso que esperaba otra cosa.

¿El resultado?

Este nuevo Hulk me ha resultado aburrido. Me he pasado buena parte de la película preguntándome cuánto más iba a durar aquello y mirando continuamente el reloj. Las partes en que no había acción me apestaban a telefilm cutre (de hecho, pensaba una y otra vez en la serie de TV de Hulk, que siempre me pareció bastante infecta) y las partes en que sí la había eran quizá más insufribles aún: apenas se veía nada y te enterabas de lo que pasaba con dificultad.

Vamos, la película fue, para mí, una continua invitación al bostezo. Tanto, que casi aplaudo en esos escasos segundos en que Tony Stark entra por la puerta y dice que está buscando peña para hacer un grupo.

Me gustó el montaje (ágil y comprensible) del origen del personaje, que tiene lugar durante los títulos de crédito. Y la parte brasileña de la película me resultó llevadera. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo. 

No sé cuáles eran las pretensiones de los responsables del producto. Se ha dicho por ahí que se trataba de alejarse lo más posible de la versión de Ang Lee y dar a los fans lo que estos reclamaron en su día y no obtuvieron. Bueno, sin duda se aparta bastante del Hulk de Eric Bana: donde ésta nos presentaba unos personajes interesantes con unos conflictos que hacían avanzar la historia, aquí tenemos psicología ramplona de serie de TV de los 70, y un ritmo similar. En cuanto a lo que reclamaban los fans… sí, vale, este Hulk es más grande y más bestia que el anterior, así que supongo que estarán contentos.

Lo peor es ver a un puñado de buenos actores al servicio de una cosa tan cutrilla como ésta. Bueno, no, qué demonios, lo peor es ver demasiado en algunos momentos y no ver casi nada en otros. O, directamente, lo peor es la película en sí.

2 comentarios

  1. Pues fíjese que a mí me ha gustado mucho, porque obedece a mi visión ideal del personaje: un pobre, errante desgraciado en lucha continua con el aparato militar-industrial que lo ha creado. Y si en una película de Hulk no hay unas hostias auténticamente como panes algo falla.

  2. No niego que la película sea más fiel al cómic original que la versión anterior. Su problema no es, en realidad, lo que cuenta, sino que la forma en que lo cuenta me resulta tirando a aburrida, como en un mal telefilme (de hecho, como ya dije, me recordó en muchos momentos la serie de TV, que nunca fue de mi agrado).

    Sin duda Edward Norton es un gran acierto para encarnar al “debilucho” Banner, eso es cierto.

    En cuanto a las hostias: no es que se den pocas. Es que, tal y como están filmadas, yo al menos no conseguía ver cómo se las daban. Algo habitual, me temo, y cada vez más, en el cine de acción actual.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.