Visiones parciales

Siempre había pensado que mi imagen de lo que es la sociedad catalana estaba deformada. Al fin y al cabo, lo único que conozco de Cataluña es Barcelona, y no precisamente a fondo. Así que estaba acostumbrado a tomar con muchas pinzas y reparos ese tipo de declaraciones y comentarios donde se hablaba de la persecución que el castellano sufría en Cataluña y demás temas similares. Suponía que no eran más que exageraciones (cuando no tergiversaciones) de la realidad con un propósito político.

Y sí, es cierto, he podido comprobarlo. Mi visón de Cataluña era (y sigue siendo, seguro) parcial y estaba bastante deformada.

Hace unas semanas, por motivos familiares, tuve que desplazarme a Gerona y allí permanecí unos cinco días. En esos cinco días, en que recorrí bastante la ciudad, comprobé con cierto pasmo que no había prácticamente ningún rótulo, cartel, aviso indicativo, póster publicitario… en castellano. Todo estaba en catalán y sólo en catalán. Incluso en dependencias que pertenecen al gobierno central (como puede ser la RENFE) ése era el caso.

De hecho, la única “cartelería” que recuerdo haber visto en varios idiomas era un poste publicitario del hotel donde estaba alojado y en el que se anunciaba el precio de las habitaciones en catalán, francés, inglés y alemán. Y ya está.

No sé si eso es persecución del castellano. Pero, desde luego, es un claro ninguneo. Y, en muchas ocasiones, ninguneo institucional. Recalco además lo de institucional, porque al nivel de la calle no tuve ningún problema con las personas con las que hablé.

Mi visión de Cataluña sigue siendo incompleta, lo sé, y el paisaje dibujado en mi mente sin duda continúa estando deformado. Pero tras ver la total ausencia del uso institucional, público y publicitario del castellano en la capital de una de las cuatro provincias catalanas no puedo evitar preguntarme si la visión de Cataluña que tienen las personas que conozco residentes allí (todas en Barcelona o alrededores) no será tan incompleta y deformada como la mía. Y a lo mejor, cuando hablan de que eso de la persecución del castellano es una tontería que no existe están cometiendo el error de creer que Cataluña es Barcelona y que todo es igual que el lugar en el que viven.

No sé si eso es cierto. Pero no puedo evitar preguntármelo.

177 comentarios

  1. Juanmi: yo soy de la opinión de que hay muy pocas comidas (saladas, no dulces) que no mejoren con la adición de tomate o de picante.

    [Vale, no hace falta que me hagáis una lista, a mí también se me ocurren algunas. Unas pocas.]

    [Y si, ya sé que también hay cosas dulces que están buenas y son picantes.]

  2. Lektu, te has hecho acreedor de un genuino no-premio como autor del comentario número 100 de esta entrada.

    Que, por cierto, si no me equivoco, es la primera vez que una entrada de este blog llega a (y rebasa) los cien comentarios.

    Se te hará entrega del no-premio, por supuesto, en la Semana Negra.

  3. Cuando vengas a Valencia y pruebes mi paella con chile ya me dirás. Es verdad que con picante todo está más rico, aunque no llego a los extremos de cierto amigo común que una año iba por Gijón con un tubo de wasabi en el bolsillo, y le añadía wasabi al entrecot, a las fabes, a todo.

  4. Yo creo que la cuestión está en las formas.

    Voy a explicarme con un ejemplo que nos toca muy de cerca a los asturianos, y que desde mi punto de vista expresa perfectamente las diferencias de actitud.

    Me refiero a Galicia. Curiosamente, tanto con el gobierno del PP, como con el del PSOE, Galicia a ha ejecutado una política cultural de recuperación, uso y fomento de la cultura gallega, empezando por el uso del idioma. Tanto unos como otros lo han relanzado, y además han convertido sus connotaciones culturales en un elemento atractivo para el visitante, fomentando algunas cosas quizá de modo artificioso y sencillamente recuperando otras que la “castellanización” (y la Galicia rural e indefensa de los caciques sí que fué duramente atacada por su propia burguesía castellanizada sin que pudieran hacer mucho para defenderse) había arrasado. A veces lo hacen bien y otras lo hacen mal, pero lo hacen.

    Desde el punto de vista asturiano esto tiene numerosas implicaciones. Por tradición, por la dificultad de las comunicaciones, por la falta de carreteras y por razones históricas, a la Asturias Occidental siempre le ha quedado mucho más cerca Galicia que la Asturias Central. Yo mismo recuerdo hasta hace unos años 4 horas de viaje para ir a pescar a Navia. Con comunicaciones aisladas, el centro administrativo y cultural muy lejano y con la poderosa influencia del vecino, la gente del occidente de asturias siempre ha tenido un fuerte acento gallego. En algunas zonas fronterizas esto es casi indistinguible, y la influencia del gallego llega prácticamente hasta Luarca (y si uno mira el mapa de Asturias verá que, geográficamente hablando, es mucha Asturias la influida). Esto se nota en el acento, el vocabulario, la toponimia, las costumbres… ¿Y cual es el resultado de todo esto, siendo como somos algunos antinacionalistas unos imbéciles profundos cuya estulticia no cabe en la cabeza?

    Pues ninguno, la verdad.

    Hace algún tiempo, mientras grabábamos un corto, uno de los actores, que representa a un personaje que se ha hecho bastante famoso en la Televisión del Principado, contaba que a raíz del éxito en la TPA se habían desplazado para grabar en el Occidente, y que una señora de allí había comentado que se iban a hacer “casi tan famosos como los Peloxos”. No sé si lo he escrito bien. Al parecer son personajes famosos de la Televisión Gallega.

    El actor comentaba que en ese momento había comprendido de pronto la necesidad de una televisión autonómica pública, cosa de la que él -y yo también cuando lo comentaba- no estaba muy convencido. Pero lo cierto es que las cadenas privadas autonómicas y locales son negocios que buscan hacer beneficios, y por lo tanto limitan sus coberturas a las zonas donde les es económicamente rentable emitir. El resultado de ello en Asturias es que todas las cadenas locales y autonómicas competían por la zona central, que alberga el 85% de la población, y llegar emitiendo a los extremos les daba igual, de modo que el Occidente había quedado abandonado a su suerte. Y allí se había asentado como alternativa, llenando el hueco y acentuando el fenómeno de la colonización cultural, la televisión gallega.

    No me parece mal. Como dice Alfredo, hay que defenderse de la globalización como sea, y los gallegos lo hacen, y la televisión es un arma poderosa para ello (además de para otras cosas). Y si alguien recuerda mi conferencia de la Barnacón, uno de los principios de la misma es que la desaparición de una lengua, una cultura o una diferencia me parecen pérdidas irreparables. Y sin embargo no hace falta abrumar a los demás para defenderse.

    Galicia tiene una oportunidad de crecimiento como cultura -y como administración política- en el Occidente Asturiano, e intenta aprovecharlo. A veces hay pequeños roces cuando algún chiflado del BNG hace alguna declaración fuera de tono, pero tampoco es algo que en su partido se aliente y no suele tener mayor relevancia. Si la influencia del gallego en el oeste sigue creciendo y sigue mostrándose más eficaz culturalmente que el esfuerzo de Asturias por retener a sus habitantes como asturianos, algún día ocurrirá un cambio político, y me parece lógico que así sea.

    Pero mientras tanto, si uno va a Galicia se encuentra con carteles en gallego y en castellano, y con indicadores en ambos idiomas, y con un cierto equilibrio entre la recuperación del gallego después de siglos de arrinconamiento y la conservación del castellano como lo que es: un lujo de herramienta que ha permitido a los gallegos ir a todas partes.

    ¿Y dónde está la clave? en la formas, desde mi punto de vista. Las formas de nacionalismo gallego no resultan ofensivas ni prepotentes. Puede que por ello, precisamente, sean contempladas con cierto desprecio y aires de superioridad en ciertos círculos catalanes y vascos, donde no se oyen cosas muy amables precisamente, y se les contempla, comparativamente, por encima del hombro, por “poco combativos”.

    Postdata: acabo de ver en televisión a a un político del PNV, mientras desayunaba, decir que los vascos “no son, ni han sido nunca, españoles”.

    Y mientras lo decía he recordado a Don Blas de Lezo y Olvarrieta, natural de Pasajes, el hombre que defendió Cartagena de Indias de la mayor flota de guerra de la historia hasta el desembarco de Normandía, salvando literalmente al imperio español de ultramar en 1741 de los ingleses.

    De Lezo y su sitiador, el Almirante Vernon, cruzaron algunas cartas que se conservan. Y en una de ellas, de Lezo responde a Vernon, cuando éste le recuerda la rendición de la base naval española de Portobelo: “Hubiera estado yo en Portobelo, Señor, y no hubiera Usted insultado impunemente las plazas del Rey mi Señor, porque el ánimo que faltó a los de Portobelo me hubiera sobrado a mí para contener su cobardía…”

    Curiosa forma de no ser, ni de haber sido nunca, españoles.

  5. Juanmi: nuestro “amigo común” tiene el mismo gusto culinario que mi perra Mila (para la cual no existe la discriminación en asuntos de comer).

  6. Tengo muy poquita palabra, así que aquí estoy de nuevo, sorry…

    Y es que veo por tu amable mensaje de despedida, Rudy, que obvié explicar la conexión entre lo que tu decías en la entrada y lo que yo respondí. Y muy mal, porque no me acabé de explicar. Detallo el hilo de conexión:

    Cuando te leí, me quedé pensando en eso de la visión de los barceloneses tan sesgada como la tuya, te decían que el castellano no se ningunea, que eso es una tontería… Eso puede ser por lo que dices, de que no se mueven de la ciudad, habrá de todo. Pero se me ocurría más probable, simplemente, que se trata de que ellos sí lo ven, salen y ven esa rotulación, pero no lo “ven” como tu… Para ellos es normal, es el idioma propio, no es una persecución del castellano. Mientras que tu echas en falta la normativa. Mirada catalana y mirada española. Ellos no te lo pueden contar así, y no es que te estén mintiendo, es que no lo perciben así. Insisto, miradas diferentes.

    ¿Porque?

    Pues yo aventuraba que por lo del “sentimiento” que te contaba, y no hace falta insistir.

    Y ya me repito: creo que esa falta de empatía con el “sentimiento”, es lo que tinta cada uno de tus comentarios acerca de Catalunya, y esa “sorpresa” tuya respecto a muchas cosas que aquí se cuecen. Normal, eh? No digo lo contrario, tu estás condicionado por la información de una parte y yo por la de otra, eso seguro…

    Y me cuadra que le digas a Lektu que lo suyo fue emocional, yo lo llamo sentimiento…

    En fin, que a ver si vienes, que te toca… :-P

    B777

    Yolanda

  7. Me pregunto por qué coño el “sentimiento” parece servir de justificación para tantas cosas. En nombre de los sentimientos se pueden cometer tantos atropellos, injusticias, barbaridades y crímenes que en lugar de su ostentación más bien deberían reprimirse con cierta verguenza. Hecho de menos un cierto pudor victoriano, la verdad.

    “Hizo tal cosa, pero la hizo por amor”. Lo hemos oído tantas veces que casi parece un atenuante convincente. Y yo me pregunto, ¿la víctima de un crimen pasional está menos muerta?. ¿Una situación injusta provocada por amor consuela al perjudicado de alguna manera especial?

    El caso es que los maltratadores normalmente afirman amarlas con locura, lo cual incluso parece dejar en un lugar tibio a los que aman pero no cometen esos excesos, como si lo suyo fuera un sentimiento de segundas. Es evidente que los demás no amamos lo nuestro con la misma intensidad, y por tanto no podemos entender el “sentimiento”.

    Si seguimos así vamos a acabar convirtiendo el siglo XIX y sus excesos románticos en el más abominable de la historia de la cultura occidental. Qué barbaridad.

  8. Absolutamente de acuerdo. Lo de la excusa del sentimiento ya es demasiado. Al parecer Radovan Karadzic escribía unas poesías cojonudas sobre el amor a la patria antes de convertirse en genocida.

  9. Noticia: Un grupo de intelectuales ha presentado un manifiesto a favor de crear un partido no nacionalista que resuelva el “déficit democrático que padece Cataluña”, una plataforma que dice asemejarse a entidades como Basta Ya o el Foro de Ermua, y que ve en ERC a la “extrema derecha catalana”.
    A la presentación en Barcelona de esta nueva plataforma han acudido activamente una quincena de escritores, periodistas, profesores universitarios y artistas, como Albert Boadella, Francesc de Carreras, Arcadi Espada, Félix de Azúa, Ivan Tubau, Carlos Trias, Félix Ovejero o Xavier Pericay.

    Manifiesto de los intelectuales en defensa del castellano como lengua común. Destacan que la política lingüística afecta especialmente a los más desfavorecidos.

    Fernando Sabater: “Los ciudadanos son quienes tienen derechos lingüísticos y no los territorios ni mucho menos las lenguas”

    Reconozco que ignoro el tema, pero ¿queda algún intelectual que esté a favor del nacionalismo? Algún subvencionado, imagino.

  10. Bueno, Juanmi, cada partido político tiene sus propios “intelectuales”, desde el PP o el PSOE a Ciutadans y UPD, y no dudan en agitarlos siempre que pueden para hacer ruido mediático.

  11. Ya lo sé hombre. Së que hay intelectuales nacionalistas. Justo en mi entrada anterior cité a Radovan Karadzic, que era un poeta reconocido antes de decicarse a la limpieza racial.

  12. Voy a contar otra batallita, lo siento, pero yo hablo de todo esto sólo a partir de mis experiencias personales, y viene a cuento con lo del “sentimiento”, y cómo los nobles sentimientos de “amor a la patria” enseguida derivan hacia otras cosas.
    Estaba en San Sebastián, por el estreno de Stranded en el Festival, y nos alojaron en una casa rural preciosa. Una típica casa de madera vasca. El dueño la había construido con sus propias manos, él solo, y me enseñó fotos de todo el proceso para demostrármelo. Luego me llevó a un ala de la casa en la que tenía una colección de objetos de labranza tradicionales vascos. Uno era alucinante, y decía mucho del carácter de esta gente; era una especie de carrito de madera unido a una polea. Como los terrenos de cultivo estaban inclinados en esta zona, la tierra se acababa acumulando en la base del terreno, y con este carrito y la polea enganchada a un árbol, se volvía a subir la tierra, paletada a paletada. Alucinante. Juro por Dios que estaba tan emocionado que se me saltaron las lágrimas. Imaginad la determinación de un agricultor que tiene una tierra tan mala y que es capaz de sacarle partido a fuerza de huevos. Luego entramos dentro de la casa y seguimos hablando, él sabía que yo era escritor y me había visto emocionarme, y tenía ganas de contarme su visión del mundo. Su mujer era mucho más joven que él, nos sirvió café y se sentó al otro lado de la mesa. Y él empezó a hablarme de las profundas raíces de la raza vasca, de que los científicos han demostrado que la raza vasca es algo único y que no tiene mezcla de otras razas. Yo le dije que dudaba mucho de que unos científicos pudieran decir eso, a no ser que fueran científicos de la Alemania nazi. A partir de ahí la conversación se puso un poco más tirante.
    Me dijo: “Sí, ya sé que por Madrid dicen que aquí somos unos fascistas”.
    “Pero yo no soy de Madrid”, le dije. “Soy de Valencia” “Pero te aseguro que eso de las razas es un invento de los racistas, el ser humano es una sola cosa”.
    “¿Entonces qué somos —se rió él—, ciudadanos del mundo?”
    Le dije: “Llámalo como quieras, pero antes me he emocionado con todo lo que me has contado. No necesito ser vasco para que algo así me emocione, me basta con pertenecer a la especie humana.”
    La conversación siguió y se puso cada vez más tirante. Al final cortamos antes de llegar a situaciones peligrosas y nos fuimos cada uno por un lado. Lo curioso es que me encontré con su mujer en la escalera, cuando me iba ya a la habitación. Se me acercó, me cogió por el brazo (algo que me dejó alucinado porque hasta ese momento ni se me había acercado y apenas había abierto la boca para decir hola y adiós), y me dijo en un susurro: “Yo creo que tienes toda la razón”.
    Me fui a la habitación alucinado, y preguntándome que si ella pensaba así, por qué había permanecido tan silenciosa y con los ojos bajos durante la conversación. Imagino que lo de tener a la parienta acojonada también forma parte de esas maravillosas tradiciones ancestrales.

  13. Juanmi, no ser nacionalista sólo te confiere un característica: ser no-nacionalista. Aparte de eso se puede ser cualquier cosa, incluso tan hijodeputa como Karadzic. Ese argumento es una reducción al absurdo: Al carnicero de Milwakee le gustaba mucho Star-Wars y crear esclavos sexuales zombies, además de ser poco patriota. ¿Conclusiones? Ninguna racional.

  14. Ah, se me olvidaba, Karadzic… joer podías haber puesto como ejemplo a Hitler, que pintaba y tal, para poder gritar “¡Ley de Godwin! ¡Ley de Godwin!” :D

  15. (Y pido perdón a Rudy por empastrarle el blog, pero es que no viene nadie al museo y me aburro. Además, me encanta discutir. En realidad no confío en nadie que esté de acuerdo conmigo en todo… si nadie cuestiona tu pensamiento se tiende al estancamiento)

  16. Sí, ser nacionalista sólo te confiere la característica de ser nacionalista. Pero que pena que los nacionalistas tengan que compartir semejantes compañeros de fe. Claro, que por eso se ha inventado ese argumento tan famoso: eso es simplificar las cosas.
    Claro, el racismo y la xenofobia que suelen ir relacionados con el nacionalismo extremo, eso es una de una complejidad que hay que estudiar con mucho detenimiento.
    Me recuerdas a un cura que cuando le pregunté que qué clase de amor por el hombre demuestra Dios en la matanza de los primogénitos, me dijo: “eso muy complejo, muy complejo. Simplificas demasiado las cosas.”
    Pero es que las cosas a veces son muy sencillas. Mal que les pese a algunos.

  17. Y ser religioso, mira que compañeros de viaje llevan algunos y lo que han hecho las religiones a lo largo de la historia. Peor que los nacionalistas, oye. Y como eso, un puñao de cosas, desde el neoconservadurismo a las dictaduras soviéticas, pasando por todos los grandes ejemplos de maldad. En realidad la cosa es más sencilla de lo que dices: El hombre no es un animal, es un mal bicho. Da igual que sea nacionalista o religioso. Siempre tiene que haber un gilipollas.

  18. Yo es que creo que religión y nacionalismo provienen del mismo poso común. Puede que el nacionalismo tomase la forma actual durante la época romántica, como dice Skalagrim, pero su origen es tan antiguo como la humanidad.
    Sola las respuestas humanas al miedo. La religión es la respuesta al miedo a un universo que no entendemos. El nacionalismo proviene del miedo al Otro, al que no es de nuestro grupo. Un poso tan antiguo como la humanidad, que se mantiene más o menos controlado en épocas de bonanza, pero que es capaz de aglutinar alrededor de él los peores sentimientos humanos en épocas de crisis. Entonces, es cuando surgen esos ejemplos de nacionalistas que afean el cuadro de la historia del nacionalismo.
    Y por eso se dice: no es lo mismo, eso es simplificar las cosas.
    Y tienes razón. El huevo de una serpiente no es, ciertamente, una serpiente. Se necesitan unas circunstancias ambientales determinadas para que eclosione.
    Sucedió en Alemania. Sucedió en Yugoslavia. Y sabemos que puede suceder en el país vasco si se dan esas circunstancias especiales.

  19. Más que el miedo al Otro, en realidad es el miedo a que me Quiten Lo que Considero Mio. El sentimiento de propiedad, la propia afirmación del Yo… la ambición personal que busca la manera más fácil de trepar y dominar… hay tantas cosas intrínsecas al ser humano que es fácil verlas en todas partes. Lo mismo que nos hace grandes, nos hace despreciables. Jopé, estoy de un filósofo de salón que espanta. Voy a ver si algún partido político me quiere subvencionar y voy firmando manifiestos de esos, que parece muy descansado :P

  20. Sí, pero fíjate que un Partido Obrero se transforma, al añadírsele el componente nacionalista, en el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores. El NSDAP o partido Nazi.
    Partido Obrero + nacionalismo = Partido Nazi
    El ingrediente nacionalista no es tan inocente.
    No me quites lo que es mío, pero yo diré lo que es mío y lo que me corresponde tomar por derechos históricos.
    Hay una anécdota muy divertida, y muy reveladora, que demuestra la doble moral con la que se dice eso de: “nosotros los nacionalistas no queremos ser más que nadie, sólo defendemos lo nuestro”. A finales de los setenta, en una actuación de Camilo Sexto en Barcelona, el presentador dijo: “Y a continuación actuará nuestro hermano de la Cataluña del Sur.” Camilo dijo: “Encantado de estar con vosotros, hermanos valencianos del Norte”. Y lo intentaron linchar. Tuvo que salir protegido por las fuerzas de seguridad. O sea, que el sentimiento ese de hermandad no es muy equitativo que digamos.
    .

  21. Lo de valencianos del norte es una anécdota muy tipycollesca (en origen creo que es en realidad del genial Tip), me parece que ya transformada en leyenda urbana, lo he escuchado ya aplicado a diversos cantantes, actores o escritores.
    Y lo del partido nazi… a otro perro con ese hueso, no voy a entrar a discutir el nacimiento y auge de los fascismos que ya me tuve que examinar una vez y no me apetece volver a hacerlo. Simplemente te diré que no me parece que la extrapolación tenga sentido. Y no sigamos por ahí, que entonces sí que chillaré ¡Godwin, Godwin! ;)

  22. En realidad no necesito saber que lo del Camilo es verdad para saber que está bien traído. Yo mismo me he encontrado con situaciones similares. En una ocasión, dentro del fandom, un par de colegas catalanes me dijeron: “es estupendo que valencianos y catalanes tengamos esta lengua común para hablar, el catalán, esto nos hace sentirnos más cercanos”. Yo le dije: “Es verdad, pero creo que ya no debemos llamarlo catalán, sino valenciano, porque según los últimos estudios el valenciano es más antiguo y así debería llamarse”. Se quedaron lívidos de rabia. En realidad sólo me estaba descojonando de ellos y su pretendida “hermandad”. Puesto que me he leído la “Cronica” de Ramón Muntaner en catalán medieval, no tengo ninguna duda que el nombre de la lengua es catalán.
    Y respecto al origen nacionalista del nazismo, puedes gritar hasta quedarte afónico y me temo que no podrás cambiar la historia.

  23. (Con esto quería decir que no hay que ponerle la palabra “nacionalista” a un movimiento/partido político para que lo sea. La mayoría, por no decir todos, los partidos (a efectos prácticos) se basan en una implantacióna nivel territorial -nacional- . En la época nazi todos los partidos europeos -menos quizá el comunista y mira lo que hicieron justo con los nazis en Alemania, los muy gilipollas- eran nacionalistas por la propia evolución del XIX). Coges la parte por el todo.

  24. Poozi, aprobé. Y el partido comunista, pese a su intención supranacional, acaba derivando a unos regimenes seudonacionalistas que pa qué te voy a contar.

  25. Tanto el comunismo como el socialismo son internacionalistas. Hablan de la lucha de toda la Humanidad. Cuando a sus propuestas le añades el componente nacionalista, obtienes otra cosa. El Partido Obrero Alemán fue en origen socialista, pero fue refundado en 1919 con un fuerte componente nacionalista (que venía dado por la situación económica del país y el sentimiento de humillación tras la primera guerra mundial), y al poco tiempo se le cambió el nombre por Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores, el partido nazi.

  26. Esto me pasa por micropostear. Cachis los mengues. De todas formas, dado que ya está entrando mucho guiri con resaca y que el nivel de información está subiendo, creo que deberíamos seguir en Gijón, sidriña mediante :D

  27. “el partido comunista, pese a su intención supranacional, acaba derivando a unos regimenes seudonacionalistas que pa qué te voy a contar”

    Eso es verdad, pero sólo demuestra lo que digo, el poso maligno del hombre que está dispuesto a aflorar cuando las condiciones son críticas, se hace difícil la vida, y algunos desaprensivos obtienen beneficios políticos de enarbolar la bandera del patriotismo y mirar con recelo hacia el otro lado de la frontera.

  28. “creo que deberíamos seguir en Gijón, sidriña mediante”

    Vale!!!

    Joder, he perdido toda la mañana, en vez de escribir mi puta novela. Mardita sea mi estampa.

  29. Tras leer el centenar largo de comentarios veo que los primeros 17 comentarios se ciñen más o menos al tema del abuso o menosprecio de una de las lenguas oficiales. Después salta el tema del nacionalismo y ya no para, a pesar de los intentos de Rudy de aclarar que no habla de nacionalismos si no de leguas.

    Tras crear el estado de la autonomías, en cataluña imperaba la impresión de un colonialismo castellanoparlante, y decidieron contratacar con la “discriminación positiva”. Es decir, crear normas para que una de las lenguas, el catalán, se impusiera sobre la otra, el castellano. Será muy postiva pero es discriminación.

    La situación creó un poso de disgusto entre los castellanoparlantes. Ese poso se ha ido espesando y ahora comienzan a saltar y a hacerse notar con medidas como el manifiesto de defensa del castellano. Pues claro que sienten que atacan una de las lenguas, es que es así. Durante la dictadura se ataco el catalán y muchos de los artistas del lugar defendieron como pudieron su lengua.

    Ahora el exceso de medidas ha llevado a que la balanza esté inclinada del lado del catalán y hay personas que se sienten discriminadas y quieren que la balanza vuelva a su equilibrio. Me parece muy normal ese deseo y creo que debería ser atendido. Otra cosa es que a los políticos de turno les interese o no alcanzar un equilibrio, es decir, llegar a una verdadera normalización linguística.

  30. En cuanto a los nacionalismos, jeje, habría mucho que decir. ¿Un votante del CiU es nacionalista? pues sí, dirá la mayoría de la gente. ¿Y uno del PP? pues también, solo cambia el tamaño de la nación.

  31. Un dato interesante sobre el comunismo y el nacionalismo. En realidad el comunismo tal y como lo entendemos hoy es algo muy nuevo. La palabra comunismo se empleaba con frecuencia en el siglo XIX pero sin presentar un programa político o social concreto, y de hecho se asimilaba con el socialismo. En sus obras Marx y Engels apenas hablan del comunismo, citan la palabra y poco más, y su sociedad sin clases se reduce a un par de frases o ocurrencias. Lo mismo sucede con los socialistas utópicos, Proudhon, o los fabianos. Todos hablaban de socialismo.

    El socialismo, al menos el socialismo del XIX ligado a los movimientos obreros, era internacionalista, como el liberalismo, por cierto. De hecho la Segunda Internacional se disolvió como consecuencia de la Primera Guerra Mundial porque los diversos partidos apoyaban a los respectivos intereses coloniales de sus patrias. Hubo excepciones, como la del PSOE de Pablo Iglesias, que tiene mucho que ver con que España fuese neutral. Y muy pocas en los países beligerantes, como los espartaquistas en Alemania y los bolcheviques en Rusia.

    Precisamente la ideología comunista tiene su punto de partida en el pensamiento de Lenin, uno de cuyos caballos de batalla era la crítica el Imperialismo. Al terminar la guerra y tomar el control por fin los bolcheviques de la reción formada URSS son ellos quienes fomentan una escisión en la refundada Segunda Internacional para crear una tercera paralela. Supuestamente se crea para fomentar el verdadero internacionalismo frente al nacionalismo de los partidos de izquierda, que es el argumento básico con que se fundan los partidos comunistas durante los años veinte.

    Todos sabemos que luego no fue así y que esa internacional comunista se dedicó a servir los intereses de un país. Pero es que esto fue un elemento de fricción entre los diferentes partidos comunistas que sólo terminó cuando Stalin consiguío controlar todo el cotarro. De hecho su enfrentamiento con Trotsky provenía, además de las rencillas personales (en las que se menciona muchas veces, precisamente, y mira tú por donde, el antisemistismo de Stalin…), en que el primero defendía el internacionalismo revolucionario frente al “socialismo de un solo país”.

    Por el contrario el NADSP (o sea el partido nazi) tenía un origen claramente nacionalista. Es interesante tener en cuenta por qué se produjo la Noche de los Cuchillos Largos. En el partido nazi había un elemento proletario y que aspiraba a una revolución obrera y socialista, y la mayor parte de los defensores de esta concepción se encontraban entre los tristemente famosos camisas pardas. A pesar del antisemitismo sí tenían puntos en común con el socialismo, por tanto su naturaleza totalitaria va ligada tanto a su socialismo revolucionario como su xenofobia y nacionalismo. Fue ese componente nacionalista el que anuló al otro, y precisamente Hitler, que quería aprovechar el apoyo de las clases medias, el ejército y los junkers, fue el que utilizó en su beneficio para cargarse al ala revolucionaria del partido nazi en favor del ala nacionalista.

    Por tanto, no tiene nada que ver en sus principios el comunismo internacionalista y las ideologías nacionalistas, aunque luego ambas tuviesen dramáticas consecuencias una vez instauradas por la fuerza. Es más, cuando en un país nominalmente comunista, se han provocado genocidios había siempre un componente nacionalista detrás. Gran parte de la política represiva de Stalin se basó en ese nacionalismo, y lo mismo podemos decir de otras dictaduras nominalmente comunistas que lo hicieron. Pero los puntos de partida son muy diferentes.

  32. Personalmente creo que todo nace del miedo, de un pavor atroz a perder la identidad a ser devorado por lo general, a dejar de ser, de algún modo “especial”. Al menos como causa íntima. Como causa práctica, evidentemente, ser una comunidad con un fuerte nacionalismo militante se traduce en dinerito contante y sonante, tributos de un sistema nacional acomplejado que paga y calla igual que los romanos pagaban a Atila.

    Luego esa causa íntima es astutamente aprovechada por los partidos políticos, que son organismos oportunistas, y que huelen el miedo como los osos la miel. Bien utilizados, todo esos sentimientos atávicos son pasto de votos. Al fin y al cabo, PP y PSOE también lo hacen con las Pensiones o el Sistema Sanitario. El miedo funciona. Nosotros dejamos que funcione.

    La globalización, la sensacion de multutid y la repentina proximidad de culturas extrañas y antes distantes también actúan como abono de ese miedo, directamente relacionado a su vez con el miedo al Otro, al Extranjero, al Que Viene a Cambiarte.

    Todos esos temores están en nosotros desde la caverna, desde el paleolítico, y no hemos podido deshacernos de ellos porque se cultivaron durante más de 250.000 años y en cambio sólo llevamos unos escasos 10.000 como civilización urbana y supuestamente cosmopolita. No se nos acaba de quitar el pelo de la dehesa, y de hecho a veces rebrota en forma de boina antornillada y reacción violenta ante el otro.

    Quizá a eso habría que añadir el ansia de población inmigrante en segunda y tercera generación de sentirse aceptada, integrada, lo que hace que probablemente buena parte del voto nacionalista y del nacionalismo activo esté protagonizado por nietos e hijos de aquellos a quienes hubieran negado la entrada, el pan y la sal de haber vivido en aquél tiempo.

    Creo que si uno tiene su identidad clara y sus raices firmes no necesita de semejantes paranoias, y tampoco alberga miedo de conocer a otros, ni de que éstos te cambien. En parte porque tienes lo tuyo muy claro y en parte porque si conoces tu propia historia sabrás que lo que somos lo somos debido precisamente a los cambios. Otra cosa es que no interese saberlo, que se reescriban los libos, que se llame mentirosos a los arqueólogos, que no se subvencionen más que los proyectos de investigación que nos interesan y que se falseen las historias hasta donde haga falta en el sistema educativo. Que los Vascos insistan enque nunca fueron romanizados -a pesar de que Pompaelo es Pamplona y el puerto de Irún desborda de restos romanos-; o más gordo aún, que a una comunidad a orillas del Mediterráneo, con lo que eso supone de pueblos que van y vienen, le haya dado ahora por las esencias.

    De hecho, cada vez que en otoño acudo a una “esfoyaza” o fiesta tradicional de la cosecha en Asturias me parto el culo pensando en los miedos nacionalistas y las supuestas “purezas” de razas y culturas: las castañas y las manzanas que se comen allí las trajeron los romanos, el maíz que cuelga en trenzas de los hórreos y que ya sólo las ancianas saben anudar vino de América en el siglo XV… y los símbolos solares tallados en las vigas de las paneras y jambas de las puertas tienen más de 4.000 años. Y nosotros seguimos aquí, sabemos quienes somos y también que no tendríamos sidra de no ser por los romanos. Y eso, amigos y vecinos, son palabras mayores.

    Lo que nos reconduce, una vez más, a la pregunta eterna: y es que, al fin y al cabo, ¿que les debemos a los romanos?.

  33. ¿Estás escribiendo una novela sobre los etruscos, Juanmi?

    (Dos cosas: la primera, que los etruscos, una mierdecilla comparados con los sumerios; y la segunda, que para tener un peso en la historia ayuda ser capaz de perdurar un cierto tiempo…)

  34. Es una frase de la peli “El milagro de P. Tinto”. En realidad sé muy poco de los etruscos, excepto que los romanos los apiolaron. Seguro que Javi Negrete sabe mogollón de ellos. Yo estoy con una novela de la época de Felipe II.

  35. La frase completa es:
    “Habrás oído decir muchas veces que los romanos inventaron el pan, que los romanos trajeron el agua, que si los romanos esto, que si los romanos lo otro, que vivan los romanos … pues bien, para que te hagas una idea, los romanos … una mieeeerda al lado de los etruscos !!”
    P.Tinto (Luis Ciges)

  36. Ah. Confieso no haberla visto.

    Un hecho curioso sobre los etruscos: la última (y quizá la primera :) gramática etrusca la escribió Claudio (en su época aún quedaban algunos hablantes). Por desgracia, se ha perdido; digo por desgracia porque lo que sabemos del etrusco cabe en un kleenex usado.

    Aunque no se conservan muchas palabras de origen etrusco, una de ellas es “persona”. Y en la Wikipedia mencionan otro detalle interesante: “Roma” es un nombre etrusco, no latino :)

  37. Los romanos es que cuando hacían algo lo hacían a conciencia. Y si alguno se le atravesaba…

    La peli de P. Tinto no es que sea una maravilla, pero tiene algunos momentos buenísimos. Y es CF de “boina y cachaba”.

    Te dejo el trailer por si te animas a verla:

    http://www.youtube.com/watch?v=8CG6CSD-ylk

  38. > Los romanos es que cuando hacían algo lo hacían a conciencia. Y si alguno se le atravesaba…

    Lo sé. He visitado Cartago.

    Por cierto, la página estadounidense ESPN.com tiene una noticia sobre la Copa de Europa, donde se puede leer esto (hablando de España):

    “They have also been perceived as a nation divided by their regions – the lyrics to their national anthem are not used -”

    “Se los considera un país dividido por sus regiones (no cantan la letra de su himno nacional) […]”

    Lo que yo decía: FUD.

  39. Los americanos siempre demostrando sus profundos conocimientos sobre todo lo que hay más allá de sus fronteras. El himno español no tiene letra.
    A mí me encanta la escena de “Misión imposible II” en la que plantan una falla hecha con santos en Sevilla, y las falleras cogidas del brazo de pamplonicas desfilan delante de ella. Y Anthony Hopkins dice muy serio: “Curioso pueblo este, que quema a sus santos”. Es tan bueno que debería ser verdad.

    Por cierto, siempre he pensado que la pintura que mejor resume el caracter español es “Duelo a garrotazos” de Goya.

  40. Alfredo: “deberíamos seguir en Gijón, sidriña mediante”

    Sidriña mediante seguiréis en Galicia, me temo, porque aquí no tenemos de eso. Pero si te vale una sidra, o incluso una sidrina… O hasta diría más, una sidruca…

    Y no os preocupéis por llenarme los comentarios del post. Confieso que siento curiosidad por ver hasta dónde seguís. Así que adelante y hasta la cocina.

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