Festín de cuervos

Pues sí, he tardado un poco en leer la cuarta novela de Canción de hielo y fuego. En parte porque quise esperar a que saliera la edición en tapa dura; y en parte porque decidí releer las tres anteriores antes de ponerme con Festín de cuervos.

¿El resultado?

Pues… incómodo. Durante toda la lectura he tenido la sensación inquietante de que me faltaba media novela. Y, al acabar, esa sensación persistía.

Evidentemente, cuando Martin decidió partir en dos el libro que estaba escribiendo, tenía dos opciones claras: detenerse a la mitad del acontecer cronológico y publicar un libro que terminase con un “continuará” o centrarse sólo en una parte del mundo y contar por completo lo que allí pasaba, dejando para un libro siguiente lo que había sucedido “mientras tanto” en otras partes. El propio autor lo comenta en la nota al final del libro y dice que la primera opción no le parecía correcta.

Lo que me pregunto es si la segunda no sería, en realidad, tan incorrecta como la primera. De hecho, a mí me lo parece; puede que incluso más. Si Martin se hubiera limitado a cortar por la mitad, seguramente al terminar el libro habría gritado algo del estilo de “¡no me puedes dejar así, cabrón!”. Pero sin duda no me habría pasado toda la lectura con esa sensación de insatisfacción.

Habría preferido, sin la menor duda, esperar dos años (o los que hicieran falta) para que la novela estuviera completa y leerla entonces como es debido. Sospecho (y, sí, acepto que esto es pura especulación) que en el fondo Martin también lo habría preferido y que fue la presión de editores (y quizá también de los fans) la que lo llevó a partir en dos lo que había concebido como una unidad. El hecho de que se tome la molestia de explicar lo que ha hecho y por qué (pidiendo, en cierta manera, disculpas por haberlo hecho) me hace sospechar que quizá no estoy muy desencaminado.

Quién sabe. No pierdo la esperanza de que tal vez en algún momento del futuro, Festín de cuervos y Danza de dragones acaben convertidos en un solo libro. Quizá en una edición redux o absolute o como la queráis llamar de toda la saga, una vez que esté completa.

Confieso, por otro lado , que parte de la insatisfacción que me ha proporcionado este libro es haber visto cómo arrancaban de él a mis personajes favoritos (sí, Tyrion, Daenerys y Jon Nieve; no soy nada original en eso, me temo) para sustiuirlos por otros que, por mucha importancia que vayan a tener para la trama -que sin duda la tendrán, eso parece quedar claro-, me interesan más bien poco. Lo cierto es que ni los vikingos -uy, perdón, quería decir los Greyjoy y demás habitantes de las islas de hierro-, ni los dornienses me han vuelto loco de entusiasmo. De hecho, confieso que, cada vez que me tocaba un capítulo suyo, me decía “vaya, estos otra vez” y esperaba con ansia el momento de volver a Jaime, Brienne, Sam o Arya. O incluso Cersei, y eso es decir mucho.

No quiero decir con eso que estemos ante una mala novela, o que no me haya gustado. Evidentemente, no es el caso. Me la he leído en un suspiro; mientras lo hacía, me costaba dejar de hacerlo y al acabar, quería más, como debe ser. Pero, al mismo tiempo, no podía quitarme de encima la sensación de que me estaban escamoteando la mitad de lo que pasaba.

Y, encima, la mitad que más me apetecía leer.

9 comentarios

  1. Una vez más aparece por aquí el cansino que va contracorriente y no ha visto/leído lo mismo que la mayoría.

    ¿Debería de embarcarme en La Canción de Hielo y Fuego? Es que con Geralt de Rivia ya he visto que el público está alterado por dos años de retraso en la publicación del último libro y he decidido esperar a que aparezca para leerlo todo de golpe, y a mí eso de quedarme a medias me toca un poquito las narices…

    Saludos!

  2. Pues… eso depende, como todo.

    Yo lo que hago, normalmente, es releer todo lo anterior cuando aparece el último, y me funciona.

    Si, como dices, quedarte a medias no te mola… pues bueno, la respuesta es obvia.

  3. La verdad es que creo que al releerme mis dedos no han seguido el curso de mi cerebro (algo que me suele pasar).

    Está claro que si el autor no ha escrito nada más, difícil está el tema… pero con los comics ocurre eso mes a mes.

    Y en cuanto a los libros en sí, ¿son realmente tan absorventes como dicen?

    Saludos!

  4. Por lo que yo le había leido al tío George en su blog antes de que este libro apareciera, más que a presión editorial y de los fans, parecía que lo achacaba a la edición en dos tomos de la tercera novela en algunos paises. Teniendo el tomo único bastante avanzado y viendo que le iba a más páginas todavía que el de Tormenta de Espadas, no quiso que se editara en dos volúmenes y se cobrara como dos libros como había pasado con el anterior (aquí en España son dos volúmenes pero los venden como un solo libro, al menos). Así que al optar por partirlo en dos tomos, además aprovechó para poder contar mejor la historia.

    A mi este cuarto libro me ha gustado, pero después del tercero he visto las opiniones de los fans divididas, no voy a dar detalles para no fastidiar el libro a la gente que no lo ha leido, en persona lo podemos discutir más y mejor, pero en este libro me ha parecido que había demasiado relleno. No me molesta que baje la intensidad después del libro anterior, pero este libro no necesitaba ser tan largo.

    A ver si en la espicha le podemos interrogar un poco, después de unas sidras, y nos da más explicaciones.

  5. Los libros son, básicamente, un culebrón de ambientanción medieval con elementos tomados de la Guerra de las Rosas (un montón de ellos, de hecho) y, evidentemente, aspectos fantásticos.

    A mí me engancharon desde el principio, supongo que en buena medida porque me encantan los culebrones bien hechos y éste me parece que está muy bien hecho.

  6. Amen a todo. Pensé lo mismo cuando terminé el libro. Y lo peor no es solo eso, sino que ahora estamos mas jodidos, porque cuando llegue el proximo tomo podremos leer lineas argumentales que deseamos leer (y mucho) pero tambien sabemos que nos han dejado ciertas lineas argumentales colgadas (y muy pero que muy jodidamente colgadas) hasta dentro de DOS TOMOS!!!!!!!

  7. Propongo que en la espicha secuestremos al culpable, lo encerremos en un zulo con un ordenador y le obliguemos a comer una dieta sana y a hacer ejercicio saludable de forma frecuente, eso sí, si no hay un capítulo diario en nuestros correos, nadie le llevará la cena.

  8. Bajo de mi casa tengo un sótano bien aislado del exterior que uso para aparcar el coche; pero vaya, que el coche puedo aparcarlo en la calle, a ver si nos entendemos.

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