Revisitando el Whedonverso

Recientemente me he puesto de nuevo a ver Buffy. Y, claro, al llegar la cuarta temporada surgió la disyuntiva: ¿Qué hacemos con Angel? ¿Esperamos a terminar la serie principal y luego le damos caña al spin-off? ¿Las vamos alternando? Y, de ser así, ¿cómo?

Ver primero una temporada completa de Buffy y luego otra de Angel no nos parecía buena idea. Ir alternando un capítulo de una con otro de la otra, aunque parecía lo ideal, implicaba cambiar el disco en el reproductor con cada capítulo, a menos que tuviéramos dos DVDs, que no era el caso. Así que al final tiramos por la calle de enmedio: un disco de Buffy y otro de Angel. Y así hasta el final.

Ver así las dos series ha servido para darme cuenta de que están más relacionadas de lo que creía y que la memoria me había jugado una mala pasada, pues me había quedado con la idea de que las conexiones entre las dos eran escasas y sin demasiada importantacia.

El ejemplo perfecto puede ser el capítulo de la quinta temporada de Buffy donde Spike le cuenta cómo mató a su primera Cazadora en China, durante la revuelta de los boxers. Ahora bien, eso sucede en 1900, cuando Ángel ya había recuperado el alma y era, por tanto, un vampiro “bueno”. Sin embargo, vemos al cuarteto completo (Darla, Drusila, Ángel y Spike) paseando como predadores satisfechos en medio de las revueltas.

Luego, llega al episodio correspondiente de Angel y enseguida me doy cuenta de lo que ha pasado: en efecto, el personaje ya tiene alma y si aparece en China es en un intento desesperado de volver a ser el que era. Trata de engañar a Darla (y sobre todo a sí mismo) y convencerla de que puede volver a ser el de antes, tenga alma o no. Fracasa, evidentemente.

Y, mientras van pasando los episodios y los personajes y su entorno se van volviendo más complejos y más interesante, voy dándome cuenta de unas cuantas cosas que, en realidad ya sabía, pero en las que no me había parado a pensar últimamente.

Como el hecho de que aunque me gusta Buffy, la serie, encuentro a Buffy, el personaje, completamente odioso y, a menudo, hostiable por muchas de sus reacciones (su comportamiento con Ángel cuando éste intenta salvar a Faith de sí misma podría ser un ejemplo perfecto de lo niña estúpida, mimada y malcriada que es a menudo la Cazavampiros). Así que tiene su mérito que Whedon haya sido capaz de hacer una serie que me gusta y me engancha (y me gusta y me engancha cada vez más a medida que se va volviendo más compleja y va profundizando más en el alma de los personajes) a pesar de que no soporto a su protagonista.

Con Angel me pasa algo parecido, si bien en un grado bastante menor. Su pose de “alma atormentada” (ese resabio de vampiro sensible a lo Anne Rice que, lo reconozco, me repatea profundamente; cuánto daño ha hecho esa señora al mito vampírico) resulta irritante, cierto, pero el hecho de que todos los personajes de la serie -empezando por el propio Ángel- ironicen continuamente con ello y se lo tomen de vez en cuando a cachondeo, lo hace más soportable.

La segunda cosa que se me hace evidente en este segundo visionado de ambas series, es el modo magistral en que Joss Whedon maneja los clichés y los estereotipos. Jugando continuamente con ellos, dándoles las vueltas, buscándoles las esquinas y consiguiendo sacar algo nuevo y fresco de situaciones y personajes que no pueden ser más tópicos en muchas ocasiones. Whedon es un maestro del cliché y, sobre todo, es un maestro en el difícil arte de conseguir que los clichés parezcan novedodos y originales.

Y por último (no lo es, pero tampoco me voy a tirar el día entero hablando del asunto) he confirmado que el personaje más conseguido y con más potencial de ambas series -y hay personajes estupendos, sobre todo entre los distintos grupos de sidekicks que rodean a los héroes- es, sin la menor duda, Spike. De lejos. Y además, demuestra que toda esa cháchara de que cuando te transformas en vampiro pierdes el alma y tu yo es sustituido por un demonio con tus recuerdos, es una soberana chorrada. Si algo demuestra Spike a medida que la serie va avanzando (y su reacción ante la muerte de la madre de Buffy es un ejemplo clarísimo) es que tiene alma -léase “conciencia”, para aquellos a los que el palabro les de unas connotaciones demasiado religiosas- mucho antes de que se ponga a intentar recuperarla. En realidad, hasta podríamos decir que el mismo hecho de que intente recuperarla implica que ya la tiene.

Lo más curioso es que el personaje haya tenido que esperar para desarrollar del todo su verdadero potencial hasta el final de su participación en las dos series. Porque es en la séptima temporada de Buffy y en la quinta de Angel donde Spike se desarrolla por completo y consigue, en más de una ocasión, robarles las series a sus dos protagonistas.

No quiero decir que antes no fuera un buen personaje: su potencial está claro desde su primera aparición en Buffy cuando, tras meses de generar expectativas en torno a la temible amenaza que va a representar el Ungido, llega Spike y se deshace de él en menos tiempo del que tarda en pestañear (capítulo , por cierto, que es un ejemplo perfecto de la mala idea que destila Whedon y una muestra de lo mucho que le gusta jugar a cargarse las expectativas y a desorientar al espectador). Spike es un personaje que va creciendo poco a poco: desde sus primeras apariciones, donde es poco más que una fuerza destructiva y malévola, se va volviendo cada vez más complejo hasta el extremo de acabar aceptando (a regañadientes y echando pestes a cada paso del camino; al fin y al cabo es Spike) el incómodo papel de héroe a su pesar que parece haberle asignado el destino. Es en ese momento cuando alcanza su verdadera estatura y, como decía antes, casi les roba ambas series a sus protagonistas.

Por supuesto, no hace falta mencionar que lo que he confirmado con este nuevo visionado es lo condenadamente buenas que son las dos series y lo condenadamente bueno que es Whedon.

¿Y ahora? ¿Tal vez una nueva revisión de Firefly seguida del visionado de Serenity? Quién sabe.

22 comentarios

  1. ¿Qué tiene Buffy que arrastra a legiones de seguidores y a mí, en cambio, se me antoja insufrible e insoportable? ¿Puede ser porque no haya llegado nunca a ver un capítulo entero y siempre la he pillado haciendo zaping y con el episodio empezado?¿De verdad merece tanto la pena?¿Debería auto-obligarme a comenzar a ver la serie?

    Saludos!

  2. EinnDc: yo abominaba de Buffy. Sí conocía algún episodio, llegué a ver varios seguidos en el canal+, y me parecía insufrible y ridícula, con todos esos vampiros karatekas y la petarda de las estacas que no la aguantaba ni su madre. Pero me convencieron para ver la primera temporada (coño, que me la regalaron :P) y me empezó a hacer gracia, sin estridencias, hasta que vi cierto episodio en que unos alumnos se comen al director: soberbio. Vale la pena darle esa oportunidad.

  3. Gorin querido, si dice “Se me antoja insufrible e insoportable” está haciendo un juicio de valor. De buen rollito y todo eso, cojones ya.

  4. Qué quieres que te diga; me he encontrado a los suficientes que han visto lo mismo que dice haber visto él y que salen con un tajante e innegociable “es mala”, como para apreciar a alguien que, tras decir que lo que ha visto no le ha gustado, pide argumentos por si acaso le interesa cambiar de opinión.

    Que con los años te estás volviendo cascarrabias, cojones ya. :P

  5. No, es más bien que acostumbro a resultar irritante cuando tengo razón, pero es la cruz que me ha tocado, qué le vamos a hacer. Podré vivir con ello… :P

  6. Yo me acuerdo de cómo le insistíamos a Rudy: Que tienes que verla, que te gustará!
    Y él: Que no, joder!
    Y al final creo que se convenció con el personaje de Spike.

    En mi caso fue el capítulo en el que hay una realidad alternativa y el super-heroe es Jonatahn, el capullo de la clase (yo no empecé por la primera temporada). Y hasta los títulos de crédito son diferentes en ese capítulo, pues el cazavampiros, en plan James Bond, es Jonatahn.

    También es bueno el capítulo en el que a Spike le ponen un chip para que no pueda morder, entra en el dormitorio de Willow e intenta clavarle los colmillos en el cuello… y en el plano siguiente están los dos sentados en la cama y él dice: “Te aseguro que nunca me había pasado esto antes” (la típica excusa del gatillazo).

  7. Ya estoy por aquí.

    Vamos a ver RM, lo que pretendía decir es que mi impresión inicial no es buena. Si algo no me ha entrado por los ojos a la primera (ni a la segunda, ni a la tercera…) puedo permitirme decir que se me antoja insufrible e insoportable. Y digo bien claro que no he visto un capítulo entero, pero sí varios fragmentos de capítulos.

    Me parecía lo mismo que a V. Vampiros karatecas y adolescentes haciendo el gamba. Y si para que una serie te guste te has de tragar varios capítulos en lugar de cautivarte desde el princio, muy buena no debe de ser.

    Seguro que la serie de la Obregón de Ellas y el Sexo era buenísima pero como la gente no vio la primera temporada en DVD completa para hacerse una idea la pobre Anita se quedó sin serie… ;D

    Si quieren que sigas una serie deben de engancharte en cuanto le echas el ojo, como me pasó con Dexter, Prison Break, CSI, Perdidos, Galactica, etc. Conmigo Buffy no lo ha logrado.

    De todas formas insisto en mi intención de enmendarme y pregunto qué tiene de especial para que invierta mi escaso tiempo libre en elegir a la cazavampiros en lugar de a Grissom o a Scofield.

    Perdón por el rollete.

    Saludos!

  8. Pues a mí me deja bastante frío el whedonverso. Ni me parece tan malo o detestable como se dice a veces pero tampoco me seduce o atrae. No me llama, y tampoco conecté en diferentes temporadas de Buffy, veía episodios sueltos y no me atraía nada. No puedo decir lo mismo de Angel, ya que apenas se emitió la primera temporada en televisión en abierto, o al menos que yo sepa. Pero tampoco me atraía mucho más allá de tener a una protagonista que estaba muy buena ;) .

  9. Como ha dicho Juanmi, me resistí durante años. Había visto episodios sueltos y la serie no me enganchaba, aunque empecé a sospechar que la cosa podía tener interés cuando vi un capítulo en el que el pobre Xander tiene que salvar él solito el mundo (se supone que es lo más pringao de lo pringao) mientras todos los demás están ocupados haciendo otras cosas. Al ver ese capítulo, me dije “hmmm, hay algo. No sé, una forma de darle la vuelta a los tópicos que mola”.

    Luego, tras ver el episodio musical supe que, tarde o temprano, vería la serie y me engancharía.

    Y, claro, fue cuestión de tiempo.

    Es cierto que no es una serie “adictiva al primer vistazo”, como son otras que se han mencionado por aquí. Te va pillando poco a poco, hasta que llega un momento en que te das cuenta de que sí, has caído y ya no puedes escapar.

  10. ¿Cuantos episodios debería de ver entonces? Lo digo por hacer el pedido y esperar a que me lo traigan en mula y verlos todos de golpe cuando los reciba…

  11. Yo aprovecharía que la 1ª temporada es más corta (12 episodios, creo) y la daría una oportunidad (teniendo en cuenta que es la peor temporada de las siete y que todo lo que mola de Buffy, ahí está en embrión: lo ves asomar, pero no alcanza su verdadero potencial). Si tras esos doce episodios, la cosa no funciona… será que no estás hecho para Buffy, qué le vamos a hacer.

  12. EinnDC: con Buffy nos ha pasado a todos más o menos lo mismo. Durante años no vi más que fragmentos de la serie, escenas dispersas, esa niña mona que se pegaba contra un vampiro calvo copiado de Nosferatu. No me llamó la atención. Como a ti. Como a Rudy.

    Una tarde estaba solo en casa. Casualmente pasaron ese mismo episodio que cuenta Rudy, “El Zeppo”, o cómo el tonto de los Scoobys salva el mundo mientras los demás luchan en off contra no sé qué amenaza sin que nadie se entere, y sin que lo reconozca él mismo. Me dejó alucinado: un bobo solemne que pierde la virginidad, se entrega a unos macarras matones zombis que lo obligan a llevarlos de acá para allá en el coche y salva el mundo, todo en una sola noche.

    Al día siguiente vi el siguiente episodio. Y al siguiente. Y de pronto empiezas a atar cabos y te das cuenta de que estás viendo Spiderman pero puesto al día, con chica cazavampiros y una tía May creíble en forma de madre.

    Y de pronto te encuentras con el episodio que cuenta Juanmi, cómo en un mundo alternativo es el pringado de la clase quien es el centro de la serie. Uau.

    La temporada terminó, yo me quedé enganchado, y pedí la siguiente temporada en DVD a Inglaterra. Uau. Uau. Uau.

    Luego fui hacia trás. Temporada uno: bien. Graciosa. Con un par de momentos geniales: los alumnos que se comen al director del colegio. Joder. La traca final. Hostia tú.

    Y la segunda temporada, donde Buffy y el sosainas de Angel, su novio vampiro de buen corazón hacen guarrerías californianas (¡eh, es televisión, es una niña de 17 años!) y de pronto Angel se convierte en el vampiro más hijo de puta a este lado de Spike…. y ya no puedes parar.

    Y luego, claro, llega Spike, con su pelo oxigenado y su acento inglés fingido y su actitud de punki inmortal. Y ya caes rendido y no quieres que la serie se acabe nunca.

    Por mucho que siga uno sin caerle demasiado bien Buffy.

    Te diría que en mi blog tienes un montón de artículos y análisis sobre la serie, pero lo mismo Gorin se molesta también. Manías de viejo cascarrabias él también :)

  13. Yo soy de las adictas a buffy.

    Comprendo que para algunos , si ven capitulos sueltos, la encuentren ridicula o adolecente, pero traten de verla bien, quizas la primera temporada no es muy recomendable para engancharse con la serie, pero a partir de la segunda puede que si les haga peso.

    La serie a medida que abanza se vuelve cada vez mas oscura, y el guion se vuelve cada vez mas espectacular (lejos el mejor guion, para mi, de la series de tv gringas)

    Y lo que opinan de Spike, es verdad, es lejos el mejor personaje de la serie, el mas completo e inclusive, el mas humano.

    A proposito de buffy hace poco hicimos un foro de la serie http://buffylatino.mforos.com/

  14. Como dice Rafa, Buffy es una puesta al día de Spiderman de los primeros tiempos. Tiene los mismos elementos que hicieron que el personaje se hiciese tan popular entonces. AL principio es una historia tontorrona de instituto, pero conforme pasan las temporadas los personajes se van volviendo más adultos, complejos, y un poco más amargados. Tienen que buscarse a vida, porque exterminar vampiros no da de comer, y Buffy aaba trabajando en una pizzería. Las últimas temporadas son bastante oscuras. Vemos como Willow, que al principio es un personaje adorable, es capaz de hacer atrocidades tales como arrancarle la piel a un enemigo y luego prenderle fuego. Al final un superpoder no es sólo una gran responsabilidad, sino también una putada. Está aquello que dijo Nietzsche, que no se puede luchar contra los monstruos sin convertirse en un monstruo, y Buffy acaba enredándose sentimentalmente con los mismos demonios que se supone que tiene que exterminar. Personajes trágicos como Faith, que han sido corrompidos por ese gran poder.

  15. Pretendo escribir un libro. Pero primero me lo tengo que ver todo (Buffy y Angel), y ando siempre tan liado con mil cosas…

  16. Es para escribir un libro, gracias, Rafa, si lo haces…

    A mi me costó lo indecible, me obligué hasta casi el final de la segunda temporada. La del director no me dice demasiado, ahí no me entró todavía; me costó mucho que me enganchara, pero sabía que me lo había dicho demasiada gente afín y con demasiado entusiasmo como para desistir… Cuando me pilló me convirtió en una adicta integral. Flipo con el Whedon, en como me engancha con sus vueltas de tuerca y su imaginario particular… Qué personajes, que “falta de respeto” por todo, empezando por él mismo y su creación…

    No puedo decir más, te la recomiendo fervientemente EinnDc. :-)

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