Iron Man

Mi primera reacción cuando se informó de que Marvel, en lugar de franquiciar sus personajes para la gran pantalla, iba a mantener el control creativo de los mismos, fue pensar algo así como “se masca la tragedia”. Si a eso unimos que Iron Man nunca ha sido uno de mis personajes de cómic favoritos (me gustaba como miembro de Los Vengadores, pero sus aventuras en solitario no me decían gran cosa), digamos que iba a ver esta película con bastante desconfianza y esperando tragarme un truño más de tantos, pese al entusiasmo y expectación de algunos amigos, sobre todo Sergio Iglesias.

Así que he salido del cine gratamente sorprendido. Muy gratamente, de hecho. La película me funciona y, lo más importante, me funciona durante todo su metraje: no se viene estrepitosamente abajo en el momento en que Tony Stark se mete en la armadura y los CGIs empiezan a adueñarse de la pantalla, sino que mantiene sin problemas el nivel que iba teniendo hasta entonces.

Ciertamente, buena parte del mérito es de Robert Downey Jr., uno de los mayores aciertos de casting que he visto últimamente en las adaptaciones de cómic de superhéroes a la pantalla. Hay momentos en que la película funciona exclusivamente gracias a él y al aire de “voy de requetesobrao” con el que ha encarado la interpretación de Tony Stark.

En general, la película me ha parecido bastante digna y bien llevada y no me han dolido los seis euros y pico que he tenido que pagar. El intento, por otro lado, de hacer una especie de trasvase de todo el universo Marvel a la gran pantalla, no pasa, de momento, de ser una curiosidad que hará sonreír al fan de los comics pero que, si se mantiene y se agranda de la forma correcta (hasta desembocar, suponemos, en esa adaptación de Los Vengadores de la que se habla últimamente), puede ser un atractivo más de esta nueva tanda de adaptaciones marvelitas.

El personaje está bien actualizado y sus características básicas se han respetado en la adaptación. En lo visual, la armadura funciona sorprendentemente bien (confieso que la idea de ver en pantalla a un tío con una armadura roja y amarilla me ponía los pelos como escarpias) y la historia, pese a su sencillez, o quizá precisamente por eso, fluye de un modo adecuado y desemboca en un final correcto. Tiene un cierto aire de “episodio piloto” que mantienen a menudo las primeras adaptaciones de un superhéroe a la pantalla, pero parece que los responsables de este Iron Man han aprendido la lección de Batman Begins y han sabido convertir el origen del héroe, en lugar de una molesta excrecencia que hay que narrar para que nos enteremos de qué pasa, en algo interesante de por sí.

Vamos, que sí, que me ha gustado. Y, de hecho, me ha pasado algo que no me pasaba últimamente en el cine: salí de la película con ganas de volver a verla.

PSTADATA 1: Sí, el trailer de la nueva de Indy -emitido antes de Iron Man– mola que te cagas y me tuvo babeando de emoción como un crío durante toda su proyección.

POSTADA 2: Me temo, hablando de trailers, que Speed Racer va a ir a verla su padre. Yo no, en todo caso.

5 comentarios

  1. Contando con su beneplácito, vamos a autopublicitarnos un poco.

    Coincido al 100%, como puede comprobar en mi propio blog.

    Saludos!

  2. Ningún problema, autopublicítate cuanto quieras.

    Le he echado un vistazo a tu blog, por cierto, y me ha parecido bastante majete.

    Y encima, eres DCreyente, que creí que en España apenas quedaban. Y de la época de Zinco. (No es tanto como serlo de la de Novaro, pero es un buen comienzo).

  3. Primero que nada, gracias por tu opinión del blog, viniendo de alguien cuyo blog lees regularmente siempre hace ilusión leer una crítica favorable.

    Hombre, lo de DCreyente está cada día más difícil, pues con el tema de Countdown y excesivas series limitadas nos están puteando un poquito. A ver si con la crisis de las narices sientan la cabeza de una vez y dejan que cada serie avance tranquilamente sin necesidad de repercutir en el resto. Una cosa es coherencia y continuidad y otra es cruzar todas las colecciones cada año.

    Ah! y para redondear el tema, y sin ánimo de peloterismo, también he devorado todas tus novelas.

    Saludos!

  4. Confieso que cada vez leo menos tebeos nuevos y cada vez me centro más en ir pillando en ediciones decentes material antiguo. De DC, sin embargo, si que he ido siguiendo todas estas crisis, re-crisis y mega-crisis por las que les ha dado en los últimos tiempos y, aunque me parece que se pasan, en efecto, confieso que al mismo tiempo las disfruto.

    Y espero que mis novelas no te fueran indigestas, haciendo un juego de palabras bastante facilón.

  5. Si se me hubieran atragantado las novelas (continuemos con el juego facilón) no habría buscado información tuya en internet y no visitaría asiduamente Drímar, perdón, Escrito en el agua.

    Saludos!

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