Here lies one whose name was writ in water
-Epitafio en la tumba de John Keats

Archivo de Mayo 7th, 2008

Relativismo y democracia

Miércoles, Mayo 7th, 2008 Pertenece a A mi alrededor, Y sobre esta piedra | 12 comentarios »

Me pregunto qué pensaría Einstein del uso que se ha hecho del nombre de su teoría.

Porque, en realidad, la Teoría de la Relatividad no nos dice que todo es relativo (como suele pensar la vox populi, por no mencionar a unos cuantos periodistas y políticos) sino todo lo contrario: que el Universo es igual independientemente del lugar desde el que lo mires.

Pero ese “todo es relativo” (o ya con el doloroso añadido de “como decía Einstein, todo es relativo”) se ha convertido en un mantra que recitamos sin parar, a la mínima de cambio. De hecho, casi podríamos elevarlo a la categoría de meme exitoso.

Y, como todo es relativo, los hechos también pueden serlo.

Pi puede convertirse por decreto en exactamente 3. O la torre de las afueras del pueblo puede ser declarada “auténticamente vikinga” por votación. O doce miembros de un jurado pueden declarar culpable a alguien, pasando como de la mierda de las pruebas, simplemente porque sea antipática (y encima lesbiana, no lo olvidemos). O podemos afirmar que el mundo no tiene más de seis mil años (no olvidemos que fue creado el 26 de octubre del año 4004 a.C. a las 9:00 a.m) y que todas las pruebas que señalan lo contrario han sido puestas allí para despistarnos. O que no hay el menor indicio del cambio climático porque nuestros sicarios pagados disfrazados de científicos han estado los últimos veinte años desviando la vista hacia otro lado cada vez que una prueba salía al paso. O inventar un pasado mejor que el real para que se ajuste a nuestro ideario político y nuestro concepto de nación, raza y pueblo (indómito, por supuesto).

Todo es relativo. Ya lo decía Campoamor: depende del color del cristal con que se mira.

Y, si todo es relativo y la democracia es el bien supremo, decidamos la realidad también por sufragio universal. Democraticemos el cosmos y no dejemos que los hechos nos detengan. Los hechos no son democráticos. Al cuerno con los hechos.

¿Las pruebas? ¿Las evidencias? Zarandajas.

Todo es interpretable. Todo se puede mirar desde el ángulo adecuado para verlo como uno desea. Todo es relativo. Y, como todo es relativo, la única manera de dar con absolutos es decidirlos por votación, por mayoría, por consenso. Democráticamente, que es como debe funcionar el universo, tanto si le gusta como si no.

© 2008, Rodolfo Martínez