La muerte de Superman. El DVD

Como comentaba en la entrada anterior, este sábado me hice con el DVD de La muerte de Superman (Superman Doomsday, según reza el título original), una adaptación bastante libre del cómic que en 1992 intentó sacudir un poco las colecciones del Hombre de Acero y subir  las ventas de sus tebeos. Mediáticamente, la saga fue un éxito: logró que los periódicos generalistas hablaran de la noticia casi como si comentasen la muerte de una persona real y, al menos durante un tiempo, las distintas colecciones dedicadas a Superman revitalizaron sus ventas.

Artísticamente no fue un mal trabajo. Mike Carlin (por aquel entonces editor de los tebeos de Superman) supo coordinar a la perfección un equipo de guionistas y dibujantes comprometidos en dar lo mejor de sí mismos en su trabajo. No es una obra maestra ni de lejos, pero sí que es un cómic de superhéroes bastante satisfactorio y bien narrado (Marvel intentó hacer poco después algo parecido en las colecciones de Spider-man, pero cuanto menos se diga de aquella Saga de los clones, mucho mejor). Durante varios meses se jugó con el misterio de cuál de los cuatro nuevos “supermanes” que surgieron tras la muerte del original sería el definitivo sólo para descubrir (como muchos ya sospechábamos) que ninguno de ellos lo era y el auténtico, el de verdad, estaba por algún lugar, oculto entre bastidores y esperando el momento de volver a la vida, como así fue.

Este largometraje de dibujos animados, como digo, adapta esa saga, con abundantes modificaciones y simplificando bastante la historia. Si bien la primera parte (el enfrentamiento con Juicio Final y la muerte del héroe) sigue bastante de cerca el cómic original, a partir de ahí, la trama de la resurrección y el juego de cuál-es-el-auténtico-superman van más por libre y, como he dicho, de un modo bastante más sencillo que en el cómic original.

Pese a todo, no es un mal largometraje: los mitos del Hombre de Acero y las relaciones de éste con su entorno están bien utilizados y la historia fluye de un modo adecuado. Sin ser una maravilla, se deja ver con agrado y resulta bastante satisfactoria.

Las voces de los personajes son, al menos en el idioma original, un aliciente más. Superman está encarnado por Adam Baldwin, Lois Lane por Anne Heche y Lex Luthor por un James Masters que, sin el impostado acento inglés de su personaje en Buffy, tardó en hacérseme reconocible. Tanto Baldwin como Heche encarcan con convicción sus personajes, pero sin duda el mejor de los tres es Masters, que da voz de un modo totalmente creíble al mayor enemigo de Superman. Destacar, de paso, un brevísimo cameo de Kevin Smith.

No es un hito del cine de animación, pero sí es un buen largometraje sobre el Hombre de Acero, que sabe recoger adecuadamente lo mejor del cómic y, al mismo tiempo, venderlo de un modo que resulte asequible a todos los espectadores, sean fans del tebeo original o no.

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