Y otra vez la maldita novela gráfica

Leído en la solapa del último libro de cuentos de Neil Gaiman

Gaiman es conocido sobre todo por su serie de novelas gráficas Sandman.

Que no. Que Sandman no es una novela, ni gráfica ni de ningún otro tipo, ni lo ha sido nunca. Es un cómic, un tebeo. Fue publicado como un tebeo, por una editorial que publica tebeos y, se pongan como se pongan, siempre será un tebeo. Y una “novela gráfica” no es ningún género literario ni una forma de expresión artística (por más que les pese a toda esa panda de pedantes imbuidos de su propia ignorancia y avergonzados de que los pillen leyendo tebeos), no es más que una forma entre muchas otras de editar un tebeo.

Creo que lo he comentado una vez, pero lo repito: graphic novel no es otra cosa que el término que la industria editorial americana inventó cuando empezó a publicar los tebeos en un formato similar al álbum europeo. Vamos, es la versión americana de los tomitos de toda la vida de Asterix o Tintín.

Claro que no me extrañaría que llegase el día en que me hablasen de las “novelas gráficas” de Asterix. O que en la próxima adaptación al cine de Mortadelo y Filemón digan que está basada en la obra del “novelista gráfico” Ibáñez.

Y es que la intelectualidad pija en este país (y en otros, pero sospecho que más en éste) no conoce límites en su estupidez.

POSTDATA: En efecto, no los conoce. Me voy esta mañana a la Fnac, me compro el DVD de La muerte de Superman y ¿con qué me encuentro? Con esto:

Inspirada en la novela gráfica best-seller más vendida de todos los tiempos.

Así que ya lo sabéis. Ni siquiera Superman es un tebeo. Es una novela gráfica. Así. Con un par.

27 comentarios

  1. Tienes razón, claro, pero yo no me lo tomaría tan a pecho. Sabes que tú y yo siempre hemos defendido la dignidad de la palabra “ciencia-ficción”, frente a otras palabras que son un puro artificio comercial, como “Thriller Científico”. Pero me he dado cuenta de que es una batalla perdida. En nuestro mundo actual, de noticias aceleradas y consignas políticas en vez de ideas, las cosas no son lo que realmente son, sino lo que la inmensa mayoría opina que son.
    Mi socio Paco Roca acaba de ganar dos de los premios más importantes del Salón del Cómic de Barcelona con su obra “Arrugas” (mejor obra y mejor guión). Por su temática, “Arrugas” ha despertado un gran interés en los medios de comunicación “serios”, que la han reseñado y alabado como una magnífica “novela gráfica” española. Cuando hablo con Paco de cómic, los dos decimos “tebeo” o cómic, pero eso de “novela gráfica”, aunque es ciertamente una chorrada, puede ser el azúcar para hacerle tragar un tebeo a un público mayor. Si para ellos la ciencia ficción son novelitas de marcianos y guerras espaciales; los tebeos son el Pumby y el Mortadelo y Filemón, y el cómic es de super héroes o manga, ¿qué son historias como “Maus” “Persépolis”, o “Arrugas”? Pues eso, “novelas gráficas”. Pero que las compren. Es más fácil admitir eso que pasarse la vida dando mil explicaciones.

  2. No, lo siento, Juanmi, pero no.

    Me niego a rendirme ante el papanatismo. Y especialmente ante el papanatismo revestido de intelectualidad.

    Tendré la batalla perdida, si quieres, pero no me da la gana rendirme.

  3. Ya, pero como yo no soy un dios (sólo un “endiosado” – o un demiurgo, según otras versiones-) tampoco me quita el sueño.

  4. Yo estoy con Juanmi, aunque creo que no es tanto una cuestión de tratar de acercar el cómic al género adulto que no lo lee, sino la necesidad que siente determinado lector adulto avergonzado por no haber dejado de leer tebeos toda la vida (lo mismo sucede con la novela de género, que se inventan nombres eufónicos para referirse a una space opera de las de toda la vida, o con el aficionado a las bandas sonoras). A mí tanto me da: casi no leo ya cómic nuevo de supes americano aunque sí los releo y sigo llamando tebeo o cómic a todo lo que pasa por mis manos, pero si el personal prefiere denominarlos novelas gráficas, Asterix, Mortadelo y hasta el Makinavaja incluidos, pues vale.

  5. “sino la necesidad que siente determinado lector adulto avergonzado por no haber dejado de leer tebeos toda la vida”

    Bueno, su vergüenza es su problema, no el mío. Que se vaya a ver a un psicólogo, pero que haga el favor de no proyectar sus problemas cabezológicos a los demás.

    Que sí, que tenéis razón y es una tendencia que seguramente sea inevitable. Pero creo al mismo tiempo que es una tendencia contra la que habría que luchar.

    Creo que ese tipo de “intelectuales” (por llamarlos de algún modo y no decir lo que pienso de ellos realmente) avergonzados de disfrutar de la literatura de género (o en este caso del cómic) y obsesionados por cubrirlo por una pátina de respetabilidad que pueda hacer “vendible” la cosa… a la larga hacen más daño que bien a todo el asunto.

    En el fondo, creo que son una lacra. Inevitable, y a lo mejor hasta son lo que gana, en última instancia. Pero desde luego no voy a comulgar con sus ruedas de molino. Aunque no sirva para nada.

  6. Para mí el punto de no retorno se alcanzó en 2005, cuando al calor de la versión de Spielberg se reeditó _La guerra de los mundos_ de H.G. Wells. En el texto de la cubierta posterior se la calificaba, atención, de

    *thriller de aventuras*

    Pasmoso, ¿eh? Si ya ni la puñetera invasión de los marcianos es cf, ¿qué nos queda?

    Desde entonces, he aceptado que los que editamos “ciencia ficción” o incluso “ciencia-ficción” bajo ese nombre somos unos ilusos. Más o menos contentos de nosotros mismos y orgullosos de nuestro trabajo, pero ilusos igualmente.

  7. Para el pasmo y el cabreo fue en aquel programa de S. Dragó en el que estaban León, Julián, Miquel y un tal Palop. Este último había escrito una novela sobre un asteroide que está a punto de chocar con la Tierra y la nave generacional que se decide construir como última solución para escapar de la Tierra. “Pero no es ciencia ficción, ojo –aclaró–, no va de apretar botoncitos y esas cosas…” Si yo hubiera estado allí en ese momento le hubiera gritado: “Pero qué coño de idea tienes tú de lo que es la ciencia ficción?” . Pero reconozco que ahora me callaría, porque he comprobado que no sirve de nada. Es más, mi editora francesa me pasó un texto de presentación de su autor Pierre Bordage a varias editoriales “serias” españolas que estaban interesadas en su novela “El testamento de la Serpiente”, sobre una futura guerra en Europa entre la OTAN y el Islam. Lo leí y le aconsejé que si eliminaba la palabra ciencia ficción de todo el texto tendría más posibilidades de venderla. Al final hasta don Quijote se cansa de recibir hostias de los molinos.

  8. Pues yo estoy con Rudy, un comic es un comic lo llamen como lo llamen, pero no llamar a las cosas por su nombre tiene el gran peligro de que dejen de ser lo que son.

  9. 100% de acuerdo.

    Lo más curioso, que el trailer de Spirit (o de eso que dicen que es Spirit) dice “basado en el comic book”… y eso que la novela gráfica la “inventó” Will Eisner.

  10. Que no, RM, que está bien dicho. “Basado en el comic book”. En el de Batman, por supuesto… :P

  11. Juanmi: lo chungo del tema es que los textos de contracubierta del libro de Miquel de Palol seguían erre que erre con el tema: contaban de pe a pa el argumento de El legislador (que así se llamaba su novela), que parecía una versión paleta de Armageddon, y a continuación decían aquello de “pero se engaña el lector si cree que esto es ciencia ficción: en realidad, es una especulación sobre la naturaleza humana y bla bla bla”. Con lo cual demuestras que: a) lo que importa es la etiqueta (el autor es respetable, ergo nunca escribirá géneros) y b) la batalla está perdida.

    Esto era lo chungo. Lo más chungo es que a este señor le ponen calles con su nombre. Los papis de mi chica viven en la calle Miquel de Palol.

  12. Cuando estaba en Larousse y me pasaba el día mirando prensa guiri, daba gloria ver los listados de ventas de Livres Hebdo, la revista francesa de y sobre y libros: entre los diez libros más vendidos, siempre había cinco o seis cómics. Era más que curioso ver a Naruto codeándose con Ken Follett, y lo dejaba a uno preguntándose qué tendría que pasar para que en un país como éste ocurriese algo parecido. Ser un país más desarrollado y con un índice de lectura más elevado, por ejemplo.

  13. Cuando estuve en Francia, allá por el 2000, recuerdo que una de las cosas que nos sorprendió (Juanmi lo recordará también) fue el tratamiento publicitario que se le estaba dando al nuevo álbum de XIII.

    A todos los efectos (cartelería, publicidad y demás) era indistinguible del lanzamiento de un libro. Salvo que no era un libro, sino un BD o como llamen los franceses a los tebeos.

  14. Vaya que sí. Los franceses se toman muy en serio la BD. La última vez que estuve, en una librería tenían un escaparate con los grandes éxitos del momento en Francia, y entre varios best sellers típicos, había una historia del socialismo en cómic. Ensayo y cómic, y era uno de los superventas. Si es que los deberíamos de haber dejado quedarse un poco más después del 2 de mayo.

  15. Sí, lo bastante para cargarse a buena parte de la oligarquía, cacicada y aristocracia española, incluyendo la dinastía reinante.

    Eso nos habría ahorrado unas cuantas guerras, entre otras cosas.

  16. Pero no faltarían los paletos carpetovetónicos de turno que clamasen contra ese estado de cosas y elaborasen discursos de este tipo:

    -De acuerdo, pero aparte de la República, la integración en Europa, el derecho positivo, la Ilustración, el liberalismo, el estado de derecho, las milicias populares, tasas de alfabetización cercanas al ciento por ciento y la paz… ¿qué más han hecho los franceses por nosotros?

    A lo que se podría replicar, con toda la razón del mundo:

    -Nos han dado la BD.

    ;-PPPPPPP

  17. La República no, la dinastía de los Bonaparte-Botella.

    Y lo más curioso de todo es que tendríamos un cantante que se llamaría “Raphael”. Así, con “ph” y no con “f”.

  18. Y un Phari…

    Pero la única relación entre ambos universos paralelos sería un cantante llamado Raphael, que estaría en ambos. De hecho, empiezo a pensar que Raphael es Dios y es eterno. Uno de los primeros recuerdos de mi vida es escuchar a Raphael en la radio, y ahí sigue el tío, cuarenta y cinco años después, inmutable.

  19. Que alguien compile comic books en un solo tomo y le llame novela gráfica a eso, no invalida el que la novela gráfica sea un género literario. No se confundan peras y manzanas.

    Es lo mismo que decir que la novela es un invento porque a alguien se le ocurrió poner varios cuentos de un mismo personaje empastados en un mismo libro y le llamó novela a eso.

    Pero, las opiniones son como el culo, todo el mundo tiene una.

  20. Es cierto que hay comics concebidos y editados como un volumen unitario. Y a esos comics el término “novela gráfica” puede serles aplicado (por más que en Europa, mucho antes de que alguien inventase esa expresión ya existía la palabra “álbum” para referirse a ese tipo de obras).

    Pero lo que ya no tiene sentido es que se llame “novela gráfica” a cualquier cómic al que quiera hacerse aparecer “respetable”.

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