La modernización de la empresa española (9)

En las obras de Dickens, los personajes realmente malvados, mezquinos y miserables no eran ni los pobres de solemnidad ni los ricos de toda la vida, sino los que un día fueron pobres y empiezan a medrar en la escala social y económica como sicarios del verdadero poder.

El opresor más miserable no es el amo de esclavos, sino el esclavo de confianza del amo.

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