Más coherencia

Es curioso.

Hace unos días dejé una entrada comentando una historia que había oído. Ya sabéis, la de la niña que vino a casa contando que una amiga le había dicho que Dios existía pero los Reyes Magos no.

Y lo curioso son las reacciones que recibo, en general, cuando cuento esa historia en el trabajo.

La primera expresión que acude a la mayoría de los rostros cuando digo que la madre ha decidido educar a su hija en el ateísmo es de extrañeza, de desagrado e incluso, directamente, de rechazo.

En realidad, creo que si hubiera dicho que la madre ha decidido educar a su hija en el satanismo la reacción habría sido menos negativa, lo cual no deja de ser chocante.

O sea, sí, si eres creyente tienes derecho a educar a tus hijos en tus creencias; da igual cuáles sean: a todo el mundo le parece normal que un católico eduque a sus hijos en el catolicismo; un judío, en el judaísmo; un budista, en el budismo… lo que sea, en realidad, en tanto se trate de algún tipo de creencia religiosa. Pero si eres ateo, decir que educas a tus hijos en el ateísmo provoca rechazo; a veces incluso indignación. De hecho casi podía ver las palabras escritas en la frente de alguno: “cómo se atreve a hacerle eso a su hijo. Si no cree, es su problema, pero con qué derecho le impone eso al niño”.

Diría que es gracioso, pero no, no lo es. Vamos, a mí no me hace ninguna gracia, al menos.

10 comentarios

  1. Pero los que ponen esa cara tienen inculcada una religión proselitista, y por mucho que no sean practicantes activos (que esa es otra), la reacción pauloviana es automática. Y esto es lo que hay, que hasta no hace tanto tiempo aún éramos la reserva espiritual de occidente.

    Disiento (para no perder la costumbre, aunque es una disensión trivialilla sin relevancia) en el detalle de la hipotética reacción a lo del satanismo (lo extiendo a cualquier cosa que suene “rara”). Una amiga mía es wicca y le ponen esas mismas caras. La variación en este caso sería algo del tipo “hombre, los judíos/musulmanes/budistas/etc no serán, pero tienen un pedigrí y una cosa… Si no vas a ser católica comme il faut podrías ser algo de eso y no una cosa tan rara, ¿no?”.

    En resumen, que si tienes una creencia (e incluyo el ateismo, la verdad) no militante/captadora, estás jodido. Lo único que se libra un poco de la primera reacción de enseñar los dientes es decir “soy agnóstico”, pero eso es más que nada porque la gente en general anda corta de vocabulario y la mitad de las veces no tienen muy claro lo que es eso.

  2. Lo único que se libra un poco de la primera reacción de enseñar los dientes es decir “soy agnóstico”, pero eso es más que nada porque la gente en general anda corta de vocabulario y la mitad de las veces no tienen muy claro lo que es eso.

    Como para decirles “mi dios es el dios de Spinoza” o algo así.

  3. ¿Te has parado a pensar que tal vez el “rechazo” y el “desagrado” no se debe a lo que dices, sino a que tu estás delante de ellos?

  4. Es el triunfo de la ignorancia. Hoy en día está mal visto ser ateo. Si dices que eres agnóstico, ya es otra cosa, eres cool, das el pego como persona culta e interesante. ¡Como si ser ateo no fuera una decisión pensada y razonada!

  5. Pues no, grungesoul: ser ateo es una cuestión de fe. Fe del mismo calibre (aunque de sentido contrario) que la que hace falta para ser creyente. Estamos hablando de algo indemostrable, al fin y al cabo.

  6. De pronto recordé una anécdota en un libro de Savater donde cuenta de un granjero español al que le llega un misionero protestante ofreciéndole una Bilblia idem. Y el granjero le contesta:
    -Hombre, si no creo en la religión católica, que es la verdadera ¿Como voy a creer en la protestante que es la falsa?

    La vedá vedá es que creo que no tiene mucho que ver, pero como el cuento es gracioso ahí lo dejo…

  7. Hace pocos días vi una noticia sobre el primer “concilio de ateos” realizado en Toledo, el nombre es un juego entre su verdad etimologica y dar impacto digamos que ironico.
    Pero lo que me llamo la atención es que el concilio tuvo que estar vigilado por la polícia por las amenazas que tuvo dicho concilio por parte de religiosos.
    En fin…
    Y luego en la mesa redonda donde se comento este concilio como no se sacaron de la manga respuestas por decirlo suavemente “sin coherencia” y atacando al punto de vista ateo, simplemente porque no gusta.

  8. Yo creo que tiene que ver más bien con el tema de las ilusiones. Educar a un niño en el ateismo es, tan pequeño, quitarle ilusiones y revelarle a temprana edad la mierda de mundo en que vivimos. De ahí el rechazo. Que viva esa infancia, creyendo en elfos y reyes magos, y que descubra luego la realidad por si mismo. Que no apaguemos esa llama porque nosotros, adultos descreidos, no nos traguemos absolutamente nada, y queramos imponerle nuestra falta de fe, sueños o ilusiones. Creo que por aquí van los tiros de ese rechazo.

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