Más coherencia
Viernes, Diciembre 7th, 2007 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | 10 comentarios »Es curioso.
Hace unos días dejé una entrada comentando una historia que había oído. Ya sabéis, la de la niña que vino a casa contando que una amiga le había dicho que Dios existía pero los Reyes Magos no.
Y lo curioso son las reacciones que recibo, en general, cuando cuento esa historia en el trabajo.
La primera expresión que acude a la mayoría de los rostros cuando digo que la madre ha decidido educar a su hija en el ateísmo es de extrañeza, de desagrado e incluso, directamente, de rechazo.
En realidad, creo que si hubiera dicho que la madre ha decidido educar a su hija en el satanismo la reacción habría sido menos negativa, lo cual no deja de ser chocante.
O sea, sí, si eres creyente tienes derecho a educar a tus hijos en tus creencias; da igual cuáles sean: a todo el mundo le parece normal que un católico eduque a sus hijos en el catolicismo; un judío, en el judaísmo; un budista, en el budismo… lo que sea, en realidad, en tanto se trate de algún tipo de creencia religiosa. Pero si eres ateo, decir que educas a tus hijos en el ateísmo provoca rechazo; a veces incluso indignación. De hecho casi podía ver las palabras escritas en la frente de alguno: “cómo se atreve a hacerle eso a su hijo. Si no cree, es su problema, pero con qué derecho le impone eso al niño”.
Diría que es gracioso, pero no, no lo es. Vamos, a mí no me hace ninguna gracia, al menos.
