Y ahora, unas palabritas de Scrooge

Con un título similar (“And now, a word from Scrooge”), Asimov escribió hace unos cuantos años un artículo sobre la Navidad.

Y ahora que la fecha temida vuelve a estar cerca en el calendario (es curioso cómo cada año que pasa, está cerca en el calendario un poco antes; dentro de nada a finales del verano ya estaremos en la pre-Navidad) no puedo evitar recordar ese título y, por supuesto, al personaje de Dickens.

Scrooge no era precisamente ningún dechado de virtudes, reconozcámoslo. Avaro, mezquino, cruel, carente de compasión… Sin embargo, al menos era coherente consigo mismo.

Bueno, lo era hasta que recibe la visita de los tres fantasmas y deja de serlo. Pero eso es otra historia y ya la contó Dickens una vez y Hollywood unas cuantas más.

En cualquier caso, si uno es un cabrón todo el año, lo menos que puedo pedirle es que lo siga siendo en Navidad. Que no se va redimir ante mí porque de pronto derroche buena voluntad, buen rollo (y hasta buen talante) durante un par de semanas. No, lo siento, esa actitud tan típicamente latina (que los italianos han elevado casi a la categoría de arte) de rasgarte las vestiduras y gritar al mundo entero que eres un puerco y un pecador para luego poder seguir pecando impunentemente, no me va. Supongo que en lo moral es el equivalente de las orgías romanas: comes hasta reventar, vomitas y estás listo para seguir comiendo hasta reventar.

Como que no. Lo siento, pero no.

Como decía, Scrooge era coherente consigo mismo. Un pequeño detalle entre tantos defectos, pero una virtud importante. Si durante 364 días no veía ningún motivo para ser una buena persona, ¿por qué tenía verlo precisamente el día de Navidad?

Y creo que, en el fondo, eso es lo que me molesta de la Navidad. No el consumismo desenfrenado, ni la cada vez más hortera decoración de calles, balcones y ventanas; ni siquiera los molestos villancicos emitidos en la vía pública. O sea, todo eso jode, pero lo sobrellevas.

No, lo que de verdad me toca las narices es la falta de coherencia. De pronto, porque conmemoramos que ha nacido Cristo, Mitra o el solsticio de invierno ya está aquí o lo que sea, hay que ser buenos, hay que ser felices, hay que perdonar y reconciliarse con el prójimo.

Pues no, no me da la gana. Porque es incoherente. Porque es hipócrita. Y porque, en el fondo, es pura cosmética.

¿Disfruto de las navidades? Disfruto de no tener que ir a trabajar ni en Navidad ni en Año Nuevo. El resto, es una época del año como otra cualquiera. Con sus inconvenientes, como que las calles estén a rebosar, por ejemplo. Pero que, bueno, vas sobrellevando.

Pero nada más.

No tiene ningún significado especial.

Y qué demonios, no debería tenerlo. O, para ser más exactos, no veo por qué debería tenerlo. No soy cristiano, así que no me afecta que se conmemore el nacimiento de Dios encarnado. Tampoco profeso ninguna otra religión, así que el que haya nacido Mitra, Osiris o Chandranpulandan por esas fechas me deja indiferente. Y como, por otro lado, las costumbres y rituales de una sociedad agrícola no me conmueven lo más mínimo, que se celebre el solsticio de invierno me importa más bien poco. Vamos, que no tiene ningún significado especial para mí.

Acepto, por supuesto que pueda tenerlo para otros. Pero dado que yo no hago exhibición pública de los días que sí tienen un significado para mí ni pretendo convertirlos en un acontecimiento social, agradecería que los demás hicieran lo mismo y dejaran de invadir mi levensraum (o como se escriba) emocional con sus impúdicas y molestas muestras de sentimiento navideño.

No espero que lo hagan, claro.

En fin, volviendo al título del post, y como habría dicho el bueno de Scrooge: “Paparruchas”.

23 comentarios

  1. Pues como no tengo muy claro lo que es una “aociedad” agrícola (pero debe de ser algo muy chungo, seguro) no sé si estoy por encima de ello o por debajo.

  2. Y, ahora en serio. O sea, simplemente no entiendo qué coño le veis a la Navidad -los que le veis algo, claro-. O sea, me lo puedes explicar mil veces, pero sigo sin ver qué narices tiene de especial.

    Comprendo que para aquellos que lo tiene quieran celebrarlo de alguna manera. Perfecto. Y entiendo que, como son mayoría, esas celebraciones sean públicas y tal.

    Pero lo que ya me infla las narices es el proselitismo navideño, ese insistir en que yo debo sentir algo especial por esas fechas o encontrarles un significado especial porque todo el mundo lo hace.

    Pues va a ser que no, que no me da la gana.

  3. Oh cenutrio, una Aociedad Agrícola, como todo el mundo sabe, es una sociedad donde la dureza del trabajo en el campo hace pensar continuamente en volver al ocio. De ahí lo de Aociedad (de ¡a ocio, a ocio…!).

    Veamos, todo esto lo había escrito antes en un mensaje más largo que la puta mierda de clave con caducidad me borró.

    Hay ritos. Ritos de cortejo, ritos de iniciación, ritos de viaje, etc. Los seres no asociales los usan -los usamos- para diversos fines, básicamente para procurarse cierta estabilidad sicológica, de comportamiento, social, etc. Cabezología pura.

    Algunos de esos ritos marcan mojones en el calendario que funcionan como opciones de reseteo. Uno no cambia nada al llegar a esos mojones, pero al menos le dan la impresión de que [i]si quisiera[/i] podría cambiar (habitualmente se contempla esta posibilidad como a mejor). Y ahora tu me dirás que es muy inmaduro, que es engañarse uno a sí mismo, etc, etc. Pues sí, pero a la gente le hace ilusión, y soluciona una cantidad de conversaciones intrascendentes sustitutivas del tópico meteorológico que no veas…

    Otros ritos establecen, en ciertas épocas, comportamientos que señalan hacia dónde se debería tender. Es decir, establecen, con la excusa que sea, ciertos modelos éticos o morales a los cuales nunca se va a llegar, pero que se enuncian y se señalan como algo deseable a lo que aspirar. Y el establecimiento de esos principios puede de por sí ser importante, aunque luego nunca se cumplan. En el cuento de Dickens, se señala el comportamiento de Scrooge como aberrante por sí mismo, no como aberrante en Navidad. Scrooge ha renunciado, por avaricia, a las relaciones humanas, y es precisamente con el rito de las navidades cuando esas relaciones humanas se destacaban con más fuerza. Dickens le está mostatrando a la sociedad victoriana una faceta de sí misma, y astutamente lo hace usando la carga emocional de la Navidad como arma.

    Hay otros ritos, como los Carnavales, que son bastante más ruidosos y molestos, y sin embargo no te molestan tanto…

    Ahora bien, las Navidades tienen, al menos para mí, un elemento adicional. Ya sea por la carga emocional, o por cualquier otra razón o conjunto de razones, son un fenómeno influyente y característico de nuestra civilización, y ahí es donde reside, para mí, su importancia. Han generado un buen puñado de escenas, peliculas, novelas, relatos, pinturas y obras de arte que son trascendentales. Forman parte de nuestro imaginario colectivo.

    Con ellas me pasa un poco como con el Cristianismo. Por mucho que ideológicamente me repatee, el cristianismo ha impregnado la civilización en la que vivo, y eso significa que ha aportado al arte, a la filosofía, a la cultura y a la ética cosas de las que no puedo -y probablemente no querría- prescindir. Abomino de la Iglesia Católica y sus aberraciones, pero no puedo dejar de embobarme ante las catedrales góticas o las pinturas de la Capilla Sixtina.

    Y nunca he intentado convencerte de nada. Aparte de que quien ha sacado a relucir a Dickens y a Scrooge eres tú… (pisándome, por cierto, una entrada que tenía escrita desde el año pasado).

  4. Mala suerte con lo de la entrada, haberte dado más prisa.

    Por otro lado, nunca dije que tú fueras de los “proselitistas navideños”… aunque bien pensado, tanto empeño en repetirme una y otra vez cosas que ya sé (y que siguen sin importarme un pimiento, como bien sabrás a estas alturas) me empieza a resultar un pelín sospechoso.

    Y nunca he dicho que me molestasen los ritos navideños, o al menos la parte lúdico-festivo de la misma. O sea, me molestan como cualquier rito social que imponga su ruido y bullicio a mis deseos de tranquilidad y tal, pero no más que otros.

    Lo que me molesta de la navidad es precisamente la parte “moral” del asunto, para entendernos. Todas esas pejigueradas idiotas que has explicado tan bien en tu comentario.

    El comportamiento de Scrooge sería todo lo aberrante que quisieras… pero en Navidad era igual de aberrante que el resto del año. Y, qué coño, si vas a cambiar de vida y arrepentirte de tus pecados ten el estilo de hacerlo un 23 de agosto, por poner una fecha al azar, no precisamente un 24 de diciembre, justo cuando todo el mundo espera que lo hagas.

    Y sí, soy un misántropo en muchos aspectos, no hace falta que me lo recuerdes.

  5. Los carnavales, por cierto, no se llenan de gente con cara de felicidad tontuna (salvo que vayan drogados) que se mosquean cuando tú no te sientes lleno ni de paz, ni de buena voluntad ni de todas esas cosas.

    Por otro lado, tu argumento sobre los ritos y los mojones en el camino y demás… pues vale, si necesitas que alguien externo a ti te marque el momento para darte cuenta de que necesitas hacer esto o lo otro con tu vida, adelante con ello. Si te funciona, perfecto.

    Pero yo no tengo por qué funcionar así. Y, sobre todo, no tengo por qué explicar que no funciono así ni justificarme ante los demás. O sea, resumiendo, si alguien me pregunta si no me siento lleno de amor y buena voluntad por navidades y yo respondo “no”, debería bastarle y no empezar a decir “pero eso no es posible, ¿cómo es así?”

    Pues es así porque no me da la gana. La navidad es una paparrucha. Y punto. Me sentiré lleno de amor y de buena voluntad o le daré un giro a mi vida o reflexionaré sobre mis errores cuando yo quiera, no cuando una maldita fecha en el calendario me lo diga.

  6. a) En realidad la entrada va por otros derroteros en sus reflexiones, asi que sigue teniendo vigencia y la subiré igual, creo.

    b) Hay más gente leyendo esto (espero) asi que el hecho de que repita aquí argumentos que tú ya conoces porque los hayamos hablado antes tiene una cierta lógica.

    c) ¿He escrito pejigueradas idiotas?

    d) Los carnavales se llenan de gente ruidosa y medio borracha que piensa que tiene más derechos que los demás por ir disfrazada o con los calzoncillos en la cabeza, por no hablar de las charangas que paran el tráfico en carreteras nacionales durante horas enteras sin avisar, y que se mosquean o te insultan si se te ocurre llamarles la atención. En cuanto a lo de la cara de “felicidad tontuna”, ¿no te parece que se te ha ido un poco la olla?

    e) Dices: “Y, qué coño, si vas a cambiar de vida y arrepentirte de tus pecados ten el estilo de hacerlo un 23 de agosto, por poner una fecha al azar, no precisamente un 24 de diciembre, justo cuando todo el mundo espera que lo hagas”. Pero Scrooge no puede elegir hacer eso. Es un personaje. Y Dickens, que es el culpable, necesitaba hacerlo en navidad por diversas razones que afectan a lo que él pretendía con esa obra. Y por otra parte, ¿porqué hacerlo a tu manera es hacerlo con estilo y hacerlo como Dickens propone no? Al fin y al cabo él ha cumplido sus objetivos. 150 años después, seguimos hablando de Scrooge.

    e) Te felicito por tu madurez, feroz individualismo e independencia… ¿hemos de suponer entonces que, cuando por estas fechas haces con los amigos cualquier acto celebrativo como el que hace todo el mundo por estas fechas, estás haciendo un enorme sacrificio personal en lugar de estamparnos en la cara que somos un rebaño de borregos con cara de felicidad tontuna?

    Y relájate un poco, coño, que casi es Navidad…

  7. a) Me alegro

    b) Pues no sé.

    c) No. Has escrito sobre pejigueradas idiotas, que no es lo mismo.

    d) Puede que se me haya ido la olla. Al fin y al cabo de eso tú sabes más que yo. :-)

    e) No tengo nada contra el relato de Dickens, como bien sabes. Sólo lo he usado de excusa, de mcguffin para comentar lo que quería.

    e) (sí, otro e), qué curioso) Gracias por las felicitaciones. Y no, no es un sacrificio porque no me lo tomo con un acto celebrativo de nada: simplemente esoty haciendo cosas con los amigos que podría hacer en cualquier otra época del año.

    f) Si me relajo más, me duermo.

    g) CABRÖN. Tú sí que eres un CABRÖN.

  8. Totalmente de acuerdo con lo que dices.

    A mi las navidades no me gustan nada. De hecho, procuro ir a trabajar al despacho los dias 23 a 26, porque como no hay nadie puedo estar mas tranquilo y quito mas trabajo de delante.

    De hecho, en paises como Reino Unido o EEUU es mejor, porque el periodo festivo de navidad dura solo entre el 23 y el 2 de enero, en vez de aguantar hasta el dia 6 o 7 de enero como en España.

  9. Joder. Cómo te sienta la bajada anual de serotonina, macho…

    Te guste o no, la fecha tiene sentido hasta por influencias bioquímicas: sencillamente, hay cosas que es imposible que te pasen, reflexiones que es imposible que te hagas, planteamientos que es imposible que te cuestiones, etc, el 23 de agosto. Al menos mientras vivas en el hemisferio norte.

    Ninguna fecha especial de estas marcadas en el calendario lo está arbitrariamente y porque sí. Y menos las que tienen un pedigrí que se remonta no ya a las sociedades agrícolas, sino a los cazadores-recolectores. Vale que las horas de luz solar nos afectan menos que entonces, pero en llegando el solsticio seguimos estando más predispuestos a según qué.

    Por lo demás, he decidido, tras sopesar extensamente todos los factores, que no me disgusta la Navidad, y que el asunto tiene un lado bueno (y es que todo depende de según se evalue la cosa; a tu entrada en este mismo blog sobre las descargas gratuitas o pagando voluntariamente me remito):

    1) Ser un cabrón 360 días al año y poner buena cara los 5 restantes es inconsecuente y bla.

    2) En vez de aguantar mamoneos de alguien 365 días al año sólo tengo que aguantárselos 360, y puedo disfrutar de una tregua-descanso de cinco.

    Prefiero el punto de vista 2. La gente _siempre_ va a ser inconsecuente, así que no voy a montar dramas por ello.

  10. Gorinkai: muy bueno tu argumento, pero no.

    Teniendo en cuenta mi querencia por la luz artificial y mi total desprecio e ignorancia de la solar, como que tu argumento ni me afecta. Soy tan capaz (o incapaz) de plantearme las cosas el 23 de agosto como el 24 de diciembre. Lo siento.

    Que no, que hace tiempo que dejé de vivir bioquímicamente por el calendario solar. Vamos, hasta ahí podíamos llegar: mi ciclo bioquímico me lo marco yo, no va a venir un estúpido solsticio a decirme cómo me debo sentir.

    En cuanto a los puntos de vista 1 y 2… bueno, está el tres: “Paparruchas”. O sea, pasas de la Navidad y te la tomas como cualquier otra época del año. Un poco más molesta si sales a la calle, pero ya está. Y lo único que pides es que los demás no te toquen las narices con que la navidad es una época de blablablabla…

  11. Bueno, aunque me parezca algo improbable lo de que la luz estacional no te afecte ni lo más mínimo, bioquímicas más raras he visto y tampoco pretendía convencerte. Menos aún cuando estoy de acuerdo en que la parte de la que más te quejas, el proselitismo de algunos, es un auténtico cognazo. (A modo de variante relacionada, yo mismo no salgo en nochevieja por esa puta manía que tienen de que “hay que salir” los que no lo hacen en todo el año, ni saben beber, ni aguantan un trasnoche.) Por ese lado no vamos a discutir. Pero como le veo cosas buenas a las navidades, pienso aprovecharlas en vez de gruñir al respecto.

    En cuanto al otro que ha escrito justo después de mi mensaje anterior, ya sabes, las fechas, “jingle troll, jingle troll, jingle all the way…”.

    En el fondo son tan entrañables como los polvorones. :D

  12. Unas cosillas que me dejé en el tintero antes, que tenía hambre y me fui a comer:

    a) Qué coño vas a ser Misántropo, si te echaron de la universidad por quemar papeleras. Como múcho tendrás un módulo de misantropillo de FP…

    b) No sé a que te refieres con lo de las idas de olla, de verdad.

    c) Por mucho que disfrutes un entorno industrial o post-industrial, sigues viviendo en una sociedad agrícola. Dos fallos en las cosechas y a tomar por el culo. Toda esta puñetera tecnología y hemos mejorado exactamente en una cuantía de una cosecha de margen de error desde Mesopotamia.

    d) El ciclo solar, el lunar, los equinocios, los solsticios y toda esa mandanga te afectan quieras o no. Para empezar, te han cambiado el horario dos veces al año, como a todo el mundo. Y aunque tu directamente te consideres indiferente a los cambios de luz o de luna, los que estamos a tu alrededor y sí nos vemos afectados influimos sobre tí, asi que estás jodido. Puede que hoy no hubieras tenido que escribir cinco comentarios si yo no hubiera tenido la luna cambiada…

    d) Yo pongo en mis comentarios las letras que me sale de los huevos. A ver si voy a tener que utilizar el alfabeto como quieran los demás sólo porque todo el mundo asuma que debe hacerse a su modo y no al mío…

  13. Pues aunque estas van a ser seguramente las peores navidadades que he pasado nunca no tengo nada en contra de la parte que he denomiando pagana (aunque desde una perspectiva atea, raro que es uno)de la Navidad. Estoy de acuerdo con Skalagrim en la importancia de los ritos estacionales, y en general los ritos de todo tipo dentro de una sociedad.

    Pero bueno aquí no hay espacio para citar tochos de antropología.

  14. a) Hice un curso de misantropía en la universidad invisible

    b) yo tampoco. Se me habrá ido la olla.

    c) Yo nunca he dicho que las cosechas no fueran importantes. Dije que las costumbres de una sociedad agrícola y ritos me importan tres cojones. La agricultura será necesaria para mi existencia, ciertamente, pero los ritos de los agricultores no. Ahora, si mañana los agricultores se ponen de acuerdo en no vender sus productos a quien no practique sus ritos, ya sería otra cosa.

    d) En realidad, que tú tuvieras la luna cambiada era indiferente. Hoy habría discutido con cualquiera simplemente porque estaba de humor discutidor. Otro día dejas tu comentario y ni te contesto o lo hago de otra manera.

    d) Pues sí. De hecho, lo haces. Contra tu voluntad, para que los demás te podamos entender, pero lo haces. Y es que somos unos cabrones.

  15. Instan: cada año que pasa llevo peor los ritos. Y no me refiero a los ritos particulares, personales. Todos los tenemos incluso aunque no seamos conscientes de ellos. Sino a los ritos sociales. Cada vez los veo más vacíos de significado: un armazón que detrás no sostiene nada.

    Y, de hecho, la Navidad o la fiesta de San Xuan o cosas similares me vienen de perlas. Sin duda una vez tuvieron significado, pero lo han perdido completamente. La gente, la mayoría de la gente, sigue realizando el rito sin saber lo que hay detrás ni importarle, por pura inercia social. Y eso, a veces, me cabrea.

    Vamos, que lo que molesta no es el rito o el ritual en sí. Sino el hecho de que no haya nada detrás.

  16. Gorin: A lo mejor me desconozco profundamente a mí mismo, pero mi estado de ánimo no cambia con las estaciones. En realidad, supongo que soy claustofílico (que no es lo mismo que agorafóbico, aunque lo parezca) y soy de los que piensan que las ventanas están hechas para estar cerradas y las persianas para estar bajadas. El sol es esa molesta bomba termonuclear que el día menos pensado acabará con nosotros y que hay que aguantar, qué remedio, porque sin él no habría vida.

    De hecho, mi humor es ligeramente mejor en otoño, invierno o primavera. Pero no por la estación, sino por la climatología: hace menos calor y se le ve menos el careto al sol.

    Y vas a tener razón en lo del troll: se ve que me veían deprimido y no podían dejar pasar la cercanía de las navidades sin alegrarme la vida. Soy un hombre afortunado, sin duda.

  17. ¡Feliz Navidad! (Lo siento, tenía que hacerlo)

    Imagino que la navidad es una de las fiestas que más coñazo da, por un lado porque hay varias industrias que venden más de la mitad de su producción en estas fechas, y les interesa dar la brasa con el tema. En cuanto a lo de la paz y buena voluntad, no sé, debes vivir rodeado de jipis, yo no recuerdo la última vez que alguien me dijo algo así por Navidad, más bien comer mucho, comprar cosas para regalar por obligación, y adornar la casa como sale en las películas de los americanos. Pero a la gente le gusta hacer cosas, y a mucha gente le gusta hacer las mismas cosas que los demás y así se siente feliz, y si alguien no hace lo mismo que ellos, es diferente, no es de la tribu y les hace sentir incómodos.

  18. En serio, iba postear un extenso mensaje a favor de ciertos ritos sociales, es mas incluso defenderia en dicho mensaje la validez de los ritos sociales y defender que existe gente para la cual la celebracion del solsticio de invierno, Solis Invictus (o como se diga) San Xoan, el Inbolc, la fiesta de la cosecha o la semana Santa tiene aun un profundo significado, pero claro yo si vivo (todabia) en una sociedad Agricola…

    Lo dicho iba escribir ese extenso mensaje, pero la verdad tras leer esto:

    Que no, que hace tiempo que dejé de vivir bioquímicamente por el calendario solar. Vamos, hasta ahí podíamos llegar: mi ciclo bioquímico me lo marco yo, no va a venir un estúpido solsticio a decirme cómo me debo sentir.

    Definitivamente me saco el sombrero :), joer eres mas individualista que mi bienquerido Heinlein y si a eso vamos mas gracioso.

    bueno

    y

    FELIZ NAVIDAD

    XD

  19. Gracias… por lo de individualista y lo de gracioso, claro.

    Lo de la Navidad… bueno, el retruecano es esperable tras el post, así que ni siquiera me incomodaré.

    Y es que además de individualista y gracioso hay días que hasta soy magnánimo, fíjate. ;-)

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