Citas citables: Asimov y las fronteras

Que Isaac Asimov es un autor por el que siento especial afinidad no es ningún secreto. Pero quizá resulte sorprendente que, de todos sus libros, el que más releo es su autobiografía, ese I, Asimov, que en España alguien decidió traducir con el originalísimo título de Memorias.

Estos días he estado leyéndola de nuevo, y no pude evitar marcar unos cuantos párrafos a medida que iba leyendo. Todos ellos tenían que ver con cosas como las naciones, las fronteras y ese tribalismo orgulloso y xenófobo que sigue profundamente arraigado en nosotros por más que lo intentemos enaltecer llamándolo de otros modos.

Helos aquí:

Me niego a considerarme algo más que un “ser humano” y creo que, aparte de la superpoblación, el problema más difícil al que nos enfrentamos para evitar la destrucción de la civilización y la humanidad es la costumbre diabólica que tiene la gente de dividirse en pequeños grupos, cada uno ensalzándose a sí mismo y acusando a sus vecinos.

Más adelante, hablando del sionismo y del estado de Israel:

No creo que los judíos tengan el derecho ancestar de ocupar una tierra sólo porque sus antepasados vivieron allí hace mil novecientos años. […] Tampoco considero válidas legalmente las promesas bíblicas hechas por Dios de que la tierra de Canaán pertenecería para siempre a los hijos de Israel. (Sobre todo, porque la Biblia fue escrita por los hijos de Israel.)

Y añade:

Pero, ¿no merecemos los judíos una patria? En realidad, creo que a ningún grupo humano le conviene pertenecer a una “patria” en el sentido habitual de la palabra.
La Tierra no debería estar divida en cientos de secciones diferentes, cada una habitada por un solo segmento de la humanidad que considera que su propio bienestar y su propia “seguridad nacional” están por encima de cualquier otra consideración.

Tras lo que termina:

Por tanto, no soy sionista porque no creo en las naciones y porque los sionistas lo único que hacen es crear una nación más para dar lugar a más conflictos. Crean su nación para tener “derechos”, “exigencias” y “seguridad nacional” y para sentir que deben protegerse de sus vecinos.
¡No hay naciones! Sólo existe la humanidad. Y si no llegamos a entender esto pronto, las naciones desaparecerán, porque no existirá la humanidad.

Se puede decir más alto pero no más claro. Y basta cambiar términos como “sionista” o “judío” por otros para aplicar lo que Asimov dice a múltiples situaciones y ver que se ajusta a ellas como anillo al dedo.

No hace falta añadir, por supuesto, que coincido con todas y cada una de sus palabras.

© 2007, Rodolfo Martínez

4 comentarios

  1. Ese Memorias de Asimov se cuenta entre mis obras preferidas de no ficción. Lo he leído un par de veces, y me maravilla tanto por el contenido como por la forma en la que está escrita, no sólo con su proverbial sencillez, sino también con la tristeza y nostalgia de quien se sabe con los días contados.

  2. Yo también lo leí con satisfacción. El abuelo tenía unas convicciones muy sensatas y comparto muchas de ellas, principalmente la del reduccionismo que implica cualquier forma de nacionalismo.

  3. El libro me gusto por muchos motivos (en buena medida porque comparto gran parte de sus opiniones, es cierto) y uno de ellos, además de los que habéis comentado es tambien la falta de autocompasión, y a veces incluso el modo implacable, con que habla de sí mismo.

  4. Citando a Eduardo: “principalmente la del reduccionismo que implica cualquier forma de nacionalismo”. Bueno, esta afrimación también es reduccionista… ;)

    A mi el discurso de Asimov para enfrentar los nacionalismos me parece válido, perfecto. Pero hay que tener en cuenta qué es un nacionalismo y qué no lo es, y porqué se producen los nacionalismos. La mayoría, y para variar me tachareis de rojo, se producen por intereses económicos codiciosos, y luego se disfrazan mezquinamente de idealismos. Pero lo opuesto, exactamente en la otra punta, de los nacionalismoa exacerbados es la globalización exacerbada (valga la rebuznancia) que implica la idea, también estúpida, de “una humanidad, una cultura”, lo cual es abominable, aburrido y peligroso, y desde este sector que acrualmente manda en el planeta, se identifican como nacionalismos cosas que no lo son, con las debidas intenciones aviesas y manipuladoras.

    Vamos, que si, que estoy totalmente de acuerdo con Asimov, matizando lo que quiere decir Humanidad, que poco tiene que ver con esas imágenes de futuros antiutópicos con toda la peña vestida igual por la calle como zombis, y el estaría también de acuerdo. Todos somos una sola raza, como avala la ciencia, pero viva la diversidad, esa que propugna la filosofía IDIC de los Vulcanos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.