Here lies one whose name was writ in water
-Epitafio en la tumba de John Keats

Archivo de Octubre 20th, 2007

Citas citables: Raymond Chandler

Sábado, Octubre 20th, 2007 Pertenece a Citas citables, Visto y oído | 9 comentarios »

Supongo que llegué a su obra a través del cine. Seguramente de la adaptación de El sueño eterno que dirigió Howard Hawks con guión de Leight Brackett, William Faulkner y Jules Furthman, e interpretada, por supuesto, por Humphrey Bogart y Lauren Bacall. Era una adaptación, supe después, con la que Chandler se sentía bastante satisfecho, pese a la introducción de una trama romántica en una historia que, en origen, carecía de ella. Es conocida la historia de que, en cierto momento, el director llamó a Chandler para preguntarle quién había matado al chófer, asesinato que es más o menos el inicio del arranque de la acción, y Chandler respondió que no tenía ni idea.

Bogart no era, por otra parte, el actor que tenía en mente cuando creó al personaje de Philip Marlowe sino, curiosamente, Cary Grant. Hoy es difícil imaginarse un Marlowe que no sea Bogart, pese a que ha habido unos cuantos actores más que lo han encarnado (Robert Montgomery, Elliot Gould, James Garner o Robert Mitchum, por ejemplo) y el propio Chandler reconocía que le gustaba la forma en que Bogart había encarado la interpretación del personaje. De él dijo una par de cosas, como que era de los pocos actores que podía parecer amenazador sin necesidad de un arma o que, para dominar una escena, lo único que tenía que hacer era entrar en ella.

Como digo, fue seguramente esa película la que me llevó a buscar las novelas de Chandler. La primera que leí fue Adiós, muñeca, segunda de la serie y, poco después, El largo adiós, considerada la mejor. Luego, las fui consiguiendo todas (incluso esa Historia de Poodle Springs que perpetró Robert B. Parker a partir de los primeros capítulos que Chandler había escrito poco antes de su muerte) y creo que mis favoritas son La hermana pequeña y La dama del lago.

También me hice con sus cuentos, una biografía y una colección de cartas. Hubo una época en que fue, sin lugar a dudas, uno de mis escritores favoritos. Y diría que, pese a los años transcurridos, lo sigue siendo.

Sus novelas están llenas de frases memorables (Marlowe usaba su lengua como un arma, al fin y al cabo) pero creo que la que más me gusta está en Playback, la última novela, donde un Marlowe cansado y al borde de la derrota acaba aceptando la proposición de matrimonio de una rica heredera. Chandler no tardó en arrepentirse de haber hecho que su personaje, en cierto modo, se rindiera ante la vida, e intentó arreglarlo en la siguiente novela. Como ya he dicho, apenas dejó un par de capítulos escritos antes de morir y quien la terminó fue Robert B. Parker (autor de las novelas de Spenser, al que quizá recordéis por la serie de televisión que interpretó Robert Urich y en la que aparecía Avery Brooks -el futuro comandante de Espacio Profundo 9- como secundario habitual). Siguiendo lo que parecían los deseos de Chandler, Parker no tarda en dejar de nuevo soltero a Marlowe y lo lleva de vuelta a su apartamento de mala muerte en Los Ángeles. Aparte de eso, la novela es poco memorable.

Decía que mi frase favorita está en Playback. Marlowe habla con una mujer con la que se ha involucrado. Y ella le pregunta:

-¿Cómo puedes ser tan duro y tan tierno a la vez?
-Si no fuera duro no podría estar vivo. Si no fuera tierno, no merecería estarlo.
Raymond Chandler: Playback

© 2007, Rodolfo Martínez

© 2007, Rodolfo Martínez
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