El mejor Shakespeare

Por fin, tras un buen montón de años de espera, lo que para mí es la mejor adaptación de una obra de Shakespeare a la pantalla está disponible en DVD. Hablo del Hamlet de Kenneth Branagh, por supuesto.

Y sí, creo que su versión de la famosa tragedia es la mejor adaptación cinematográfica que jamás se ha hecho de una obra de Shakespeare, superior incluso a su Enrique V o, no digamos ya, las clásicas versiones que en su día hizo Laurence Olivier. Versiones que, especialmente la de Hamlet, se me hacen pesadas, plomizas y aburridas vistas hoy. Y si algo no era Shakespeare, es precisamente aburrido. No pretendo quitarle mérito a lo que hizo Olivier en su momento; y sin duda su versión de Enrique V fue valiente y arriesgada, pero me temo que no hay color con el Shakespeare de Branagh.

Y creo que la clave del éxito artístico de las adaptaciones de Branagh no está tanto en su obsesiva fidelidad al texto teatral original como, precisamente, en que sabe cuándo debe contradecirlo o complementarlo. Y, sobre todo, en que tiene muy claro que no está haciendo teatro filmado, sino cine, con todo lo que ello implica, incluyendo un lenguaje narrativo muy distinto, pese a lo que pueda parecer a primera vista.

Branagh es muy consciente de eso y sabe utilizar a la perfección las técnicas que el medio pone a su alcance. Un momento perfecto de lo que acabo de decir es la subtrama de Fortimbrás con su tío, el rey de Noruega, que en la obra original jamás se ve en escena (hasta la entrada final de Fortimbrás, para hacerse con los despojos): sabemos lo que va ocurriendo a través del diálogo de los distintos personajes. Branagh mantiene el diálogo, pero al hacer que sus imágenes lo contradigan le añade un nuevo sentido a lo que oímos y complementa de ese modo el texto shakespeariano de un modo casi perfecto.

La cuidadísima puesta en escena, el reparto elegido (ver y oír, una vez más, a Brian Blessed o a Derek Jacobi es una auténtica gozada), lo medido de cada una de las secuencias, se conjuran para construir una verdadera obra maestra. En Hamlet, Brannagh pone toda la carne en el asador, como actor y como director, pero también como guionista. El modo en que adapta la obra original, sin cambiar de sitio ni una coma pero dotando a muchas escenas de nuevo sentido, es casi modélico.

Ocioso sería decir que quiero más. Que quiero que Branagh siga adaptando a Shakespeare. Seguro que él tiene otros planes, pero no puedo evitar pensar en un Ricardo III, un Otelo o un Julio César dirigidos por él. Y sólo de pensarlo… guau.

© 2007, Rodolfo Martínez

6 comentarios

  1. Hombre, no creo que haga un Otelo después de la versión de Oliver Parker del 95 (donde Branagh interpretaba al Yago más retorcido e hideputa que he visto jamás. Como dijo Bea una vez: “Con amigos así, ¿quién necesita diviesos?”). Pero a las demás me apunto, desde luego.

  2. No conocía esa versión, aunque ahora que lo dices, recuerdo vagamente haber oído hablar de un Otelo interpretado por Lawrence Fishburne, que supongo que será ese.

    Tendré que echarle un vistazo.

  3. Esa es, esa. No te la pierdas; Fishburne y Branagh hacen sendos papelones de los que te ponen los pelos de punta.

    (Ya, yo tampoco veía al primero como actor shakespeariano, pero mira, sorpresas te da la vida…)

  4. Está el dvd ese Otelo, en el corte inglés, al ladito del Hamlet de Brannagh, por cierto.

    Pero el Otelo-Otelo, jooooder, el de Laurence Olivier. Semi-teatro filmado, decorados de cartón piedra, Olivier teñido de gris asfalto… ¡y un vozarrón que se estremece todo!

  5. apesar de estar de acuerdo y que existen muy buenas versiones en el cine me quedo con el placer de disfrutar leyendo sus obras

  6. Es una opción y va por gustos, pero en mi caso, algo que se escribió no para ser leído sino interpretado, prefiero verlo (bien) interpretado.

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