Juego limpio… cuando va a nuestro favor, claro

El otro día, en uno de esos periódicos gratuitos (concretamente el 20 minutos) leí una cosa que me dejó de piedra. Parece ser que varias empresas de publicidad están considerando la posibilidad de demandar a los responsables de la creación de los bloqueadores de pop-ups y demás publicidad no deseaba que surje a menudo cuando navegas por internet.

Y, por qué no, demos un paso más y declaremos ilegales esos bloqueadores.

Es decir, no somos capaces de adaptar nuestro modelo de negocio a los vertiginosos cambios tecnológicos, así que le pedimos al estado que nos eche un capote e incluso llegado el caso que legisle para protegernos. Pero tranquilos, que en cuanto las cosas vayan bien y podamos adelantarnos al asunto, que el estado ni se acerque, que no intervenga, que ya se autorregulará la cosa.

Seré ingenuo, pero el morrazo del capitalismo sigue sorprendiéndome. Se rasgan las vestiduras pidiendo la no intervención del estado, vendiendo la moto de un supuesto “autocontrol” que no han ejercido jamás. Pero cuando en ese “mercado libre” por el que han llorado tanto, los consumidores aprenden a defenderse, entonces desaparece toda pretensión de no intervención.

No me eches la zancadilla… al menos hasta que pueda echártela yo primero. Algo así, supongo.

28 comentarios

  1. Como no ponen como argumento la propiedad intelectual del anunciante para justificarlo. Yo creo que tiene sentido, dados los muchos disparates que se justifican con el mismo argumento.

    En cuanto al tema en sí, tiene su miga. Por supuesto si la gente no quiere ver publicidad tiene su miga. Pero quitar por las buenas la publicidad de internet creo que no beneficia a nadie. Mucha gente está volcando contenidos de calidad profesional en la red porque sabe que le puede dar interesantes reditos vía publicidad. Sin ella no creo que lo hicieran y la calidad de los contenidos bajaría. Supongo que como mucho estas páginas interesantes podrían bloquear al bloqueador, es decir, no permitir el acceso a la información a navegadores con AdBlock instalado.

  2. Yo el problema lo veo de otro modo. Relacionado con la libertad de elección del consumidor, en este caso. Si yo no quiero publicidad alguna cuando esté navegando, tengo derecho a usar un pograma que me la bloquee, si me da la gana. Y no creo que nadie pueda inmiscuirse en eso. Es como si me obligaran a no cambiar de canal cuando dan los anuncios en la televisión.

  3. Vaya, ahora veo que en un borrado de texto se me fue la pinza.

    Este problema en concreto lo veo como tú, no se puede obligar a nadie a ver publicidad si no quiere y puede evitarlo, eso es absurdo y creo que cualquier intento en sentido contrario fracasará.

    El tema de la publicidad que expongo es ya una reflexión sobre si nos puede beneficiar o no que el uso de bloqueadores de anuncios se generalicen. Ahí es donde creo que el webmaster puede terminar condicionando también el acceso a la información. Por ejemplo no me sorprendería nada que las webs de periódicos admitiera el acceso a la información a navegadores sin bloqueo de anuncios. Igual que el usuario tiene derecho a no ver publicidad, el editor tiene a dejarte acceso a sus contenidos con la condición de verla. Yo prefiero tener algo de publicidad a tener que pagar por contenidos, sinceramente.

  4. “Igual que el usuario tiene derecho a no ver publicidad, el editor tiene a dejarte acceso a sus contenidos con la condición de verla.”

    Pues yo no lo veo así, la WWW es pública y quien pone allí sus contenidos los hace públicos. El que no quiera, que se monte su intranet o lo que sea, y que venda claves para entrar en ella.

    El poner en un enlace “Contacto” (no he dicho “Contactos”) y que en vez de un medio para contactar te salga una página de publicidad es una estafa como cualquier otra.

  5. Pascua, me gustaría que me explicaras mejor eso de que la www es pública, y porque eso hace que tu espacio en ella también tiene que serlo. De momento, tu comentario huele a falacia por los cuatro costados.

  6. Coincido con enhiro. Bueno, en realidad con Rudy también; ambos tenéis razón desde puntos de vista distintos del asunto.

    Hay bastantes contenidos de calidad en la red, gratis para el que los accede, que implican por parte de quien los cuelga una cantidad nada despreciable de tiempo y trabajo (y, a veces, incluso de dinero). Me parece totalmente natural que quien provee esos contenidos pretenda obtener algún tipo de compensación tangible, y ya que opta por no cobrar por los contenidos, el intentar obtener ingresos por publicidad es una opción válida. El consumidor (nunca mejor dicho: alguien que “consume” el trabajo ajeno, y no perdamos de vista el detalle de que no se le pide nada a cambio) tiene derecho a elegir navegar sin publicidad (el apunte que ha hecho Rudy es correcto), pero el proveedor también tiene derecho a filtrar a los consumidores que además de puta quieren que ponga la cama.

    Por supuesto, para esto no hace falta recurrir a invocaciones de intervenciones estatales y demás vainas (y vuelvo a estar con Rudy en esta faceta del tema; me parece mucho morro lo de acordarse de santa Bárbara sólo cuando truena), y lo que veo lógico es lo que ha apuntado enhiro: la aparición de medios técnicos para detectar y permitir el acceso sólo si no estás intentando hacer trampas con el sistema.

    Lo que ocurre es que la gente en general está cada vez peor acostumbrada. O mejor dicho, da por supuesto que tiene _derecho_ al todo gratis sin dar nada a cambio y sin aguantar la más mínima molestia. Y esta actitud no abunda sólo en internet; el exigir derechos sin aceptar en absoluto que se tengan obligaciones está muy de moda. Pero, para no salirnos del tema, voy a contar algo relacionado con la red:

    Yo también prefiero algo de publicidad a pagar por contenidos… o por cualquier cosa, si me apuran, pero admito que _algo_ tengo que dar a cambio. Uso un programa de correo gratuito, de bastante calidad. Pero lo de gratuito es matizable: el programa tiene tres variantes. Una de ellas es gratis total, sin publicidad, y sólo proporciona las opciones más imprescindibles de un gestor de correo; la mayoría de las capacidades más potentes están capadas. Si sólo lo usas para recibir y enviar correo, sin más historias, es suficiente. Hay otra versión completa del programa, con todas las capacidades, que cuesta dinero (nosecuantos dólares USA al año; tampoco es una ruina, pero implica molestias y papeleos por mi parte). Y hay otra versión más, completa con todas las capacidades, gratis… pero que incluye en la ventana un recuadro permanente de publicidad.

    Esa última es la que yo uso; necesito algunas de las funciones más sofisticadas del programa y, ya que no pago, no me parece mal tener un recuadrito integrado en la ventana (y es una soplagaitez, un cuadradito en una esquina que a estas alturas ya ni siquiera me entra en el campo de visión) donde salen anuncios. Como encima, al registrarme, me dejaba elegir áreas de interés, me aparecen anuncios de libros y otras cosas que a veces me interesan (y hasta he picado el anuncio en un par de ocasiones).

    Pues bien, no tardó en aparecer un crack para romper la versión con publicidad del programa, para poderlo tener completo, con todas las capacidades, sin pagar y sin el recuadro de publicidad. Y, sinceramente, se puede decir lo que se quiera sobre los sacrosantos derechos del consumidor, pero me parece mucho morro; o, mejor dicho, en estos casos el consumidor deja de serlo para convertirse en un parásito que lo quiere todo y gratis. Así que me parece lógica la contramedida (que apareció, claro) de que si los que se han currado ese programa detectan que lo has crackeado te nieguen actualizaciones, versiones, soporte y absolutamente todo lo relacionado con mejoras y novedades del programa (sólo faltaría: “usas el programa completo, sin pagar y sin publicidad, pero aquí estamos para dedicarte tiempo y apoyo técnico como si fueras un usuario legítimo de los que nos dan de comer. Por cierto, ¿a que nos queda bien la cara de primos?”). Y sin exigir protecciones de papá Estado.

    Pero considerando el conjunto, entre la cara de cemento de algunas empresas y la cara de cemento de algunos usuarios estamos apañaos. A veces pienso que los pardillos que jugamos limpio somos una especie en extinción.

  7. No sé exactamente lo que quieres decir, yo te aseguro que si escribes la dirección de una página que dependa de mí y le das a Enter, te va a salir esa página. Es pública en el sentido de que puedes acceder a ella libremente: el contenido que hay en ella ha sido hecho públicamente accesible.

    Si una página está en un servidor que no es accesible públicamente, entonces yo diría que es privada, y podrá entrar allí quien tenga la clave para hacerlo, o quien lo haga desde una IP autorizada, etc.

    A mi modo de ver, eso no forma parte de la WWW. Esto no es una falacia sino una definición. Puede ser una definición equivocada, o puede que no tenga nada que ver con lo que tú estabas diciendo, pero así lo veo yo.

  8. Gorinkai: Cuando usas un programa, hay un contrato de por medio. Si infringes los términos de ese contrato, pues serás un lo que sea.

    Cuando visitas una página web que está públicamente accesible en un servidor, por su propia naturaleza y por deseo de quien la puso ahí es públicamente accesible. El meter publicidad es un asalto a quien visita la página.

    ¿Dónde he firmado yo que me comprometo a tragarme publicidad en las webs, o que la empresa Fulanito tiene derecho a usar mi ordenador como valla publicitaria sin mi consentimiento?

  9. “El meter publicidad es un asalto a quien visita la página.”

    A veces el meter publicidad es la única forma de hacer posible que exista la página para que alguien pueda visitarla, y la alternativa es sencillamente que no exista tal página.

    “¿Dónde he firmado yo que me comprometo a tragarme publicidad en las webs, o que la empresa Fulanito tiene derecho a usar mi ordenador como valla publicitaria sin mi consentimiento?”

    ¿Dónde ha firmado el creador de la página que esta deba ser visible en tu ordenador?

    Entiéndelo bien: nadie está negando tu derecho a navegar sin publicidad. Pero tampoco se le puede negar al creador de una página el derecho a seleccionar quién la ve, según el criterio que le parezca conveniente. ¿O es que el libre albedrío está muy bien para ti pero no para quienes cuelgan páginas en la web?

  10. Mira, Pascua, te lo dejo así de claro, pareces hacer un símil entre la web y la calle, y no es así. La www, no es pública, tu argumento para decir que es público no me parece válido, desde luego, mis páginas, por las que me rasco el bolsillo para tener un servicio de calidad, no son del dominio público, sino que están disponibles al público, que no es lo mismo. De entrada a mí tener un sitio en Internet me está costando dinero, de momento tengo un blog que empezó el blogger, un servicio gratuito que se subvenciona con dinero proveniente de la publicidad en Internet, dado que blogger pertenece a Google, y el negocio de Google es en un gran tanto por ciento la publicidad. Así que empieza por pensar que sin publicidad en Internet el servicio que usas para tener tu blog o no existiría o tendrías que pagarlo. Debes ser consciente de ello.
    Yo también empecé con un blog en blogger, y tras muchos cortes me pasé a un alojamiento privado. De momento no tengo publicidad, pero estoy creciendo en número de usuarios y empieza a preocuparme el ancho de banda consumido. De momento voy a dar el salto a un alojamiento donde por menos tengo muchísimo más ancho de banda, pero quiero abrir un par de blogs temáticos, alguno colaborativo, y si mis cuentas me fallan tampoco este alojamiento me dará para tanto. Conclusión, tengo que poner publicidad aunque sea para pagar el alojamiento, sin publicidad no habrá blog ni contenido.

    Desde luego, pensar que se tienen derechos sobre algo que paga y se curra otro, por el símple hecho de que están puestas en un escaparate me parece el colmo del parasitismo. El creador de una web, que pone su tiempo y su dinero en la misma, es el que tiene derecho a poner las condiciones de acceso. Y la página es suya, no pública.

  11. A ese juego es a lo que se ha acostumbrado a la gente, y lo juegan desde pequeños, tan pronto presentándose como niños a los que hay que resolverles todo, como exigiendo tomar decisiones por su cuenta cuando no poseen conocimientos, experiencia o responsabilidad para ello. Los que nos dedicamos a la educación vemos cada día lo que puede ser el precedente de esta conducta que comentas.

    Todo, tarde o temprano, pasa factura y esta incoherencia en la forma de educar no va a ser menos.

  12. Uf… la incoherencia en la forma de educar, ese sí que es un tema que daría para muchísimo. Y estoy de acuerdo en lo que comentas: lo vamos a pagar, tarde o temprano y creo que será temprano.

  13. No, si ya hace tiempo que hemos empezado a pagarlo (normalmente en insultos a la inteligencia, ataques al sentido común y muchos, muchos, muchos recuerdos de la cita de Howard sobre los civilizados y los salvajes. Aunque me temo que la cosa irá a peor).

    Pero la forma de educar no es más que un reflejo de los valores que imperan en la sociedad del momento (valores que realimentan al sacar nuevas hornadas de gente a quien se les han inculcado). El “lo quiero todo, y ya, y me lo merezca o no, y por supuesto, gratis y sin esfuerzo” ya hace tiempo que lo vemos por ahí. Era de cajón que acabara por permear en el sistema educativo…

    Hasta que la cosa pete por inaguantable y haya una reacción en sentido contrario, igual de inaguantable e igual de ilógica.

    Eso nos pasa por vivir en tiempos interesantes. El lado bueno es que nos aburrimos poco.

  14. Volviendo al tema: tú tienes derecho a poner la publicidad que quieras en tu página, igual que yo tengo derecho a no mirarla o mirarla, según me apetezca.

    El problema viene, para mí, y desde mi perspectiva de usuario, cuando la publicidad que usas es invasiva. Y para mí los pop-ups lo son (y si algunos de ellos, como es el caso traen algún tipo de efecto de sonido o melodía, ya ni te cuento). En ese caso, la cierro siempre sin mirar, por sistema. Y si puedo conseguir una herramienta que me ahorre el click de ratón necesario para cerrarla, la conseguiré y la usaré. Y si no te gusta, usa un medio de hacer publicidad que no me resulte molesto, no intentes declarar ilegal la herramienta que me facilita librarme de la publicidad que me molesta.

    Para mí, repito, como usuario, el tema es así de sencillo.

    Lo que no quita para que buena parte de las cosas que se hayan comentado en este post sean interesantes e inviten a la reflexión, claro.

  15. Respecto al tema de la educación voy a decir algo que a lo mejor suena a burrada y barbaridad. Ni soy educador ni experto en el tema, pero siempre he pensado que uno de los grandes problemas del sistema educativo actual es que se ha abandonado la educación conductista. Y ésta, especialmente en lo primeros años, me sigue pareciendo la herramienta más eficaz para inculcar ciertos hábitos y comportamientos.

    Somos animales. Y cuando somos niños, somos cachorros que estamos continuamente tanteando nuestros límites y viendo hasta dónde podemos llegar. Y, por burro que sea, educar a un niño no me parece muy distinto de hacerlo con un cachorro de perro: enseñas, mediante un sistema de castigos y recompensas, qué está permitido hacer y qué no, hasta que ciertas cosas se convierten en un hábito, un reflejo.

    Claro que hacer eso requiere tiempo y esfuerzo y resulta más fácil dejar que el niño campe a sus anchas.

  16. “Y si puedo conseguir una herramienta que me ahorre el click de ratón necesario para cerrarla, la conseguiré y la usaré.”

    Los “pop-ups” son un incordio para todo el mundo. Yo los tengo bloqueados en el navegador; curiosamente, eso hace que no pueda ver algunas páginas, y lo asumo y me jodo, pero es la cabra del dueño de la página y no se me ocurriría jamás exigirle que los quite. Yo me pierdo un contenido y él pierde una visita, y santas pascuas.

    El problema aquí (y seguro que estamos de acuerdo) es cuando la situación roza lo ridículo. Y tan ridículo es exigir que se declaren ilegales determinadas herramientas (la noticia que originó esta entrada tuya del blog) como hacerse el ofendido (algún que otro comentario leído aquí después, y me consta que tal actitud no es ni de lejos un caso único).

    Aparte, estoy contigo en lo de la educación conductista. He dado clase a críos y he adiestrado a perros, y _no hay absolutamente ninguna diferencia_. Sí, a mí también hay quien me llama bestia y me mira horrorizado cuando lo digo. Pero es gente que no conoce ni a los críos ni a los perros, así que no doy mucho peso a su opinión. :D

  17. “Aparte, estoy contigo en lo de la educación conductista. He dado clase a críos y he adiestrado a perros, y _no hay absolutamente ninguna diferencia_. Sí, a mí también hay quien me llama bestia y me mira horrorizado cuando lo digo. Pero es gente que no conoce ni a los críos ni a los perros, así que no doy mucho peso a su opinión. :D”

    Si claro:

    excepto que el método aprobado durante siglos para instilar la virtud social y el respeto a la ley en la mente de los jóvenes no atraía a la clase precientífica y seudoprofesional, los que se denominaban a sí mismos «asistentes sociales», o a veces «psicólogos infantiles». Era demasiado sencillo para ellos, al parecer, ya que cualquiera podía hacerlo echando mano tan sólo de la paciencia la firmeza e el cariño necesarios para adiestrar a un cachorro…

    Que dijo alguien una vez. :D

  18. Sí, cierto, quién sería.

    Porque no sería un tal Heinlein, por un casual, en una novela acusada una y otra vez de facha, por un casual, en una clase impartada por un profesor manco, por un casual…

    No, es imposible.

  19. El profesor manco y sus explicaciones me producian urticaria con 12 años, y me la siguen produciendo ahora al reelerla (cuando lo hago) me la sigue produciendo, hay algo en su logica que no me acaba de convencer, lo que no es obice para descartar ese pasaje en particular.

    En cuanto a los pop-ups los comparo al que reparte octavillas a la puerta de un negocio, la publicidad en la propia pagina seria como las ofertas, y carteles colgados en el corte ingles, si te interesan los lees, si no pasas, pero no molestan, los pop-ups son mas bien el tipo que te asalta a la entrada para meterte en la mano una publicidad que no has pedido, que no te interesa y que en ocasiones la encuentras “irritante”.

  20. La arenga del profesor manco, como dices, es para producir urticaria en algunos momentos, pero en concreto en ese pasaje la encuentro bastante acertada.

    En cuanto a la comparación que haces con los pop-ups, no es mala. Si la llevamos un poco más allá y decimos que algunos pop-ups son como una pareja de mormones o de testigos de Jehová a los que no consigues quitarte de encima por más que lo intentes, quedaría incluso más completa.

  21. Como bien dice Gorin, esto lo estamos pagando ya. Como ejemplo tengo el de la comunidad de vecinos de mi edificio. Nos han dado las llaves y se ha constituido la comunidad sorteando los cargos de Presidente y Secretario. El comentario ha sido general, sobre todo entre las personas en torno a 25 años que han salido con algún cargo, todos se quejaban de que ellos no sabían nada de llevar comunidades. Hace 20 años a una persona con esa edad se le habría caído la cara de vergüenza de decir eso. Yo he intentado explicarles que una vez que te dan las llaves la promotora ya no es propietaria, y que con las llaves aceptas la responsabilidad sobre la propiedad, y que ya somos mayorcitos para que nos sigan llevando de la mano, que se trata de una comunidad de vecinos y no de Transformadas de Laplace, todo con un resultado: he tenido que hacerme yo presidente de mi escalera y vicepresidente de la mancomunidad, porque veía que de otra forma íbamos al desastre.

    En cuanto al conductismo, no puedo estar más de acuerdo. Creo que el problema viene de un cambio social, y muchos amigos profesores corroboran esto. La mujer se ha incorporado al mercado laboral, lo cual está bien, en muchos casos por obligación dado que ya un sueldo no da para pagar todo lo que hay que pagar, lo cual ya no está tan bien. Esto ha llevado a que el porcentaje de madres, que a la postre eran las que se encargaban de la educación, ha disminuido mucho. Antes los padres llegaban de trabajar y no querían conflictos con los hijos, ahora pasa tanto con el padre como con la madre.

    Se puede decir que antes también había familias com madres trabajadoras, y que los hijos no tenían porque salir así. Y es verdad, el problema es que el entorno era distinto, porque la mayoría de gente de su edad sí (así y todo, al menos en mi clase, muchos de los que tenían problemas en clase tenían a ambos padres trabajando).

    Y antes de que alguien me salte al cuello, le sugiero que no confunda la exposición de hechos con una opinión. Yo no estoy en contra de que la mujer trabaje.

  22. …Esto ha llevado a que el porcentaje de madres, que a la postre…

    Obviamente quería decir “el porcentaje de madres en casa”

  23. Gorinkai:

    “¿Dónde ha firmado el creador de la página que esta deba ser visible en tu ordenador?”

    Pero es que yo no hablo de nada remotamente relacionado con eso. Hablo de publicidad invasiva, añadida a páginas “visibles en mi ordenador” y ejecutada en un soporte que es mío, sin mi autorización ni consentimiento.

    “Entiéndelo bien: nadie está negando tu derecho a navegar sin publicidad”.

    El derecho a navegar sin publicidad no es compatible con el derecho a poner (ese tipo de) publicidad, como el derecho a que a uno no le agredan cuando va por la calle no es compatible con el derecho a agredir en la calle. El que todos vayamos con armadura no es una solución de compromiso entre “ambos derechos”.

    Enhiro:

    “pareces hacer un símil entre la web y la calle”

    En ningún caso.

    “mis páginas (…) no son del dominio público”

    Ni ha dicho nadie que lo sean.

    “dado que blogger pertenece a Google, y el negocio de Google es en un gran tanto por ciento la publicidad. Así que empieza por pensar que sin publicidad en Internet el servicio que usas para tener tu blog o no existiría o tendrías que pagarlo.”

    Según esta lógica, quien tenga una toma de agua en casa no podría criticar la política de impuestos del gobierno, porque se está beneficiando de las tuberías que se han construido con dinero de los impuestos.

    “Desde luego, pensar que se tienen derechos sobre algo que paga y se curra otro, por el símple hecho de que están puestas en un escaparate me parece el colmo del parasitismo.”

    Hoy he entrado dos veces en tu blog. Como eso no te parece el ejercicio de un derecho, quizás quieras demandarme por ver tu “escaparate” sin permiso ;)

  24. Desde el momento que accedes, líbremente, a una url estás autorizando al autor de la página a mostrar en tu navegador (ojo, de una página web en el navegador sólo se ejecuta los scripts en javascripts o vbscript, lo demás se interpreta) todo lo que contenga su página. Eso es intrínseco al funcionamiento de Internet y si no aceptas eso lo mejor que puedes hacer es no pagar el mes que viene la conexión o usar sólo el correo. De todas formas, eso no es lo que decías al principio.

    En cuanto a la toma de agua, yo no he dicho que no puedas usar blogger, sólo te he mencionado que tienes ese servicio gracias a la publicidad para que pienses en ello. En cualquier caso, la comparación con la toma de agua es una falacia de moldeamiento forzado, el agua es un bien de primera necesidad y resulta imposible prescindir del mismo, cosa que con blogger no ocurre.

  25. “El derecho a navegar sin publicidad no es compatible con el derecho a poner (ese tipo de) publicidad, como el derecho a que a uno no le agredan cuando va por la calle no es compatible con el derecho a agredir en la calle.”

    Ya empezamos con las comparaciones falaces…

    El derecho a navegar sin publicidad es compatible con el derecho a poner ese tipo de publicidad, y no tiene nada que ver con pegarle hostias a nadie. Fíjate si es compatible que cualquier navegador decente tiene en la configuración una casilla que dice “Bloquear ventanas emergentes” (o similar). Se activa y adiós a los popups; tú ejerces tu derecho a no verlos, y el que los pone sigue ejerciendo su derecho a ponerlos si quiere (aunque no te sorprendas si con el popup bloqueado no se te permite ver la página, que Dios dijo hermanos pero no primos).

    Lo que son dos tonterías, dos, son 1) la del que pide que sea ilegal el bloqueo de ventanas y 2) la del que exige poder ver la página aunque bloquee las ventanas. Ambos están admitiendo que quieren derechos sin tener deberes. Así de fácil.

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