¿Españolidad?

Todo surgió a raíz de una entrada en el blog de Rafael Marín donde éste respondía en cierta forma al artículo-charla digital aparecido en el número cinco de Hélice donde, entre otras cosas, se intentaba responder a si la ciencia ficción española tenía unas señas de identidad propias.

Es un viejo tema, en realidad. A principios de los noventa (aunque quizá la cosa ya venía de antes) se hablaba de ello y generaba discusiones más bien agrias. Creo que era Julián Díez uno de los defensores de que la ciencia ficción española, si quería despegar, no debía limitarse a ser un calco de los modelos anglosajones y tenía que tener unas características propias y unas señas de identidad que la señalaran como única. Argumento bastante razonable, sin duda (si haces lo mismo que ya hacen otros, ¿de qué sirve lo que haces?) y que en algunos casos era malinterpretado, entendiendo el asunto como que era necesario sustituir los Smith por Pérez en los nombres de los personajes. No hace falta ni mencionar que no iban por ahí los tiros y que lo que Díez decía no tenía nada que ver con eso, sino que era algo bastante más profundo y sensato.

Otros, por otro lado, argumentaban que lo que importaba no era eso. Que lo único relevante era que la ciencia ficción española tuviera calidad suficiente para medirse en pie de igualdad con la de otros países, sin importar que pareciera española, americana o servocroata.

En realidad, ambas posturas son perfectamente reconciliables, incluso complementarias, así que el debate de fondo era un poco falso.

El meollo del asunto es, ¿qué señas de identidad son esas? ¿Que en general a la CF española le va más el espacio interior que el exterior? ¿Que aborda temas más oscuros que la americana? ¿Que se preocupa más por lo social que por lo pirotécnico? ¿Que…? Supongo que es algo que hay que definir a posteriori. Uno no se pone a decir “la CF española tendría que tener las siguientes señas de identidad” sino que, tras haber leído lo suficiente, puede estrapolar, a partir de las características comunes de la ciencia ficción de este país, cuáles son esas señas.

Y, si me paro a pensarlo, no sé si las tiene. Quiero decir, las cosas que han escrito (y pongo sólo unos ejemplos, no quiero decir que sean los únicos) Rafael Marín, Juan Miguel Aguilera, Javier Negrete, César Mallorquí o Elia Barceló, ¿son como son porque han sido escritas por españoles? ¿Sólo un español podría haber escrito algo así y nunca, no digamos ya un americano, sino un francés, un italiano, un keniata?

Confieso que lo ignoro. Sí que sé que la ciencia ficción que han escrito Marín, Aguilera, Negrete, Mallorquí o Barceló es como es porque ha sido escrita por ellos y que sólo ellos han podido escribir algo así y no ningún otro. O sea, sí que veo unas señas de identidad “personales” en cada uno de esos autores pero por más que lo pienso no sólo no veo señas de identidad “nacionales” en ellos sino que, en el fondo, la cuestión me importa tres pimientos.

Me importa que escriban buenas obras, que me entretengan, me emocionen, me fascinen, me hagan reír o llorar o asombrarme o llenarme de horror. Y, por supuesto, soy consciente de que, si lo logran, es porque son como son, porque tienen ciertas características como autores que hacen que su obra me produzca un efecto distinto a la de otros escritores. No necesariamente mejor o peor, pero distinto, intransferible.

O sea, que la ciencia ficción española, al menos para mí, tiene, no una seña de identidad sino un montón de ellas, la de cada uno de los autores que la cultivan y que tienen suficiente calidad y una cierta visión del mundo que acaba pasando a lo que escriben. ¿Hay suficientes elementos comunes para que de esa pluralidad salga una cierta característica común que se puede decir que es inherente a la CF española?

No lo sé. Sospecho que, en realidad, nadie lo sabe. Que, entre otras cosas, nos falta todavía bastante perspectiva histórica para dilucidar el asunto.

Creo que sólo el tiempo podrá decir si algo como una “seña de identidad nacional” existe, ha existido o llegará a existir en la ciencia ficción española. Cierto que, entretanto, se puede reflexionar, especular e intentar una aproximación al asunto.

© 2007, Rodolfo Martínez

2 comentarios

  1. En mi opinión, el argumento de las señas de identidad nacional es una falacia. Lo que se entiende como señas de identidad de la ciencia ficción anglosajona son el conjunto de características que, merced a que fueron ellos quienes “conformaron” el género durante el siglo pasado, se reconocen como ciencia ficción, a secas. Por ejemplo, si le preguntas a un lego en la materia que entiende por ciencia ficción, te describirá precisamente esas características.

    Por otro lado, en estos tiempos que vivimos de capitalismo y consumismo que todo lo fagocitan y desvirtuan, y más en la sociedad anglosajona, esas caractrísticas se han convertido en formuláicas para asegurar las ventas, y la ciencia ficción de allá no evoluciona, o lo hace muy despacio.

    Fuera de la ciencia ficción anglosajona, se puede caer en el mismo formulismo, o hacer dedicarse a innovar, lo que hay quien interpreta como “señas de identidad nacional” de allá y de acá.

    De hecho yo estoy convencido de que es precisamente fuera del mercado anglosajón donde se tendrá que dar el siguiente salto cualitativo de la ciencia ficción, si es que tal cosa existe.

    Pero esa es una cuestión diferente, que tiene que ser discutida en otra ocasión.

  2. Que, de hecho, ha sido discutida centenares de veces entre el fandom español (y seguramente en el de otros países) sin que se llegue a ninguna conclusión.

    Supongo que porque no es cuestión de discutirlo o no. Pasará o no pasará y serán los escritores los que hagan que pase o no. Entonces será el momento de hablar, tal vez.

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