Citas citables: Die hard

O La jungla de cristal, que es como uno la suele llamar, a pesar de que el título español es, simplemente, Jungla de cristal, sin el artículo. Una película modélica en su género, dirigida de forma magistral por John McTiernan (¿qué ha sido de ese hombre, por cierto?) y que ha dado lugar a varias secuelas con mayor o menor nivel de mediocridad. La última de ellas, La jungla 4.0, acaba de ser estrenada ahora.

En realidad, forma parte de una larga tradición, muy americana, por cierto, en la que un hombre solo y sin apenas medios se las apaña para hacer frente a un desafío imposible y salir triunfante de él. Lo que la distingue de otros productos similares es, por un lado, la excelente dosificación del ritmo y, por el otro, ese John McClane, super hombre con los pies de barro, lleno de problemas personales y que acaba más bien maltrecho, aunque salga triunfante del desafío.

Pero creo que si de verdad me gusta la película es por Alan Rickman, que parecía en estado de gracia en aquel momento, interpretando a un terrorista que no termina de creerse a sí mismo y que se toma todo cuanto sucede con una ironía distante y un tanto altanera que hace que el público, a su pesar, termine simpatizando con él. Sus diálogos están llenos de frases divertidas y réplicas ingeniosas como ese “Me temo que no he visto suficiente televisión, así que no entiendo lo que me dice” que le suelta al estúpido ejecutivo que pretende resolver la situación como si aquello fuera un trato entre brokers en Wall Street.

Pero de todas su frases, mi favorita es la que tiene lugar durante un diálogo con la esposa de John McLane, cuando ésta descubre que todo el elaborado secuestro del edificio no es más que una tapadera para un robo:

-Así que no es usted más que un vulgar ladrón.
-¡Soy un ladrón extraordinario! Y ya que decido pasarme al secuestro, señora McLane, le convendría ser más amable conmigo.

Me temo que la simple cita no da una idea adecuada del momento. Sólo Rickman, con su dicción impecable y sus ademanes impertérritos es capaz de transmitir su intensidad del modo correcto.

© 2007, Rodolfo Martínez

5 comentarios

  1. Hay otra frase de la saga que me encanta. En una escena de “Jungla de cristal. La venganza”, Bruce Willis y Samuel L. Jackson conducen a toda velocidad por una calle atestada de tráfico. Tienen veinte minutos para llegar al otro extremo de la ciudad o un terrorista, (magníficamente interpretado por Jeremy Irons), hará estallar una bomba en una estación de metro. Mientras los protagonistas discuten sobre cuál es la ruta más corta para llegar a Wall Street, MacClane tiene una idea: atajar atravesando Central Park, a lo que su compañero responde:

    -¿Estás loco? El camino del parque siempre está lleno.

    -No he dicho por el camino -responde MacClane. Dando un volantazo, sale de la carretera y se lanza entre los árboles, y mientras esquiva patinadores y peatones aterrorizados grita-: ¡¡¡HE DICHO POR EL PARQUE!!!

    Hay que verlo.

  2. Ese es otro de mis momentos favoritos de la película, junto al de “5 millones de terroristas en el mundo y voy y mato a uno que tiene pies de bailarina”.

  3. Cierto, es en la camiseta de, precisamente, el terrorista con pies de bailarina, al que mete en el ascensor y hace descender al piso donde tienen los rehenes.

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