Here lies one whose name was writ in water
-Epitafio en la tumba de John Keats

Archivo de Septiembre 7th, 2007

El ego y la auténtica estatura

Viernes, Septiembre 7th, 2007 Pertenece a Juntaletras, Visto y oído | 7 comentarios »

Como escritor que soy yo mismo, es normal que, en determinadas ocasiones, me mueva entre escritores. Y, si algo he ido viendo es que, cuanto menos tienen que demostrar (porque sus libros, y las ventas de éstos, hablan por sí mismos) menos importancia parece que se dan.

Me viene ahora a la mente, por ejemplo, Alfonso Mateo-Sagasta, un hombre cordial, campechano y sin las menores ínfulas de autoimportancia. Podría tener motivos para mirarme por encima del hombro y no dignarse a dirigirme la palabra (al fin y al cabo, de uno solo de sus libros vende bastante más que yo de todos los míos) pero, no sólo no es el caso, sino que es uno de los tipos más sencillos y amables que he conocido.

O, si nos vamos al mundillo del fantástico, pienso en León Arsenal y Javier Negrete, cuyo éxito y popularidad no traen aparejados pijoterismo alguno y que, desde luego, no pasean por el escenario de la vida como si fueran un par de prima donnas.

Otros, sin embargo, que han logrado bastante menos, se mueven por el mundo como si los demás les debiéramos algo y han creado su propia corte de adoradores que les ríen las gracias y les cantan las loas. En su divismo, por otro lado, hay un deje evidente de amargura ante lo mal que los ha tratado la vida pese al enorme talento que tienen; llegando incluso a afirmar que la culpa de que sus libros no se vendan mejor es porque los lectores no tienen ni puñetera idea.

“Quien tiene poder, no lo demuestra”, suele decir una persona muy cercana. No creo que la frase sea del todo cierta y, como en cualquier expresión lapidaria, habría mucho que matizar. Pese a todo, no deja de tener su parte de razón y expresa con bastante contundencia un hecho tan cotidiano como el de que, cuanto menos importante eres, más aspavientos haces de tu importancia.

© 2007, Rodolfo Martínez

© 2007, Rodolfo Martínez
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