Citas citables: There are more things

Corre por ahí la leyenda urbana de H. P. Lovecraft era uno de los escritores a los que Jorge Luis Borges admiraba. Y nada más lejos de la verdad.

Supongo que la idea parte de dos cosas. Por un lado, el comentario de Rafael Llopis en su monumental antología de Los mitos de Cthulhu donde dice que la influencia de Lovecraft es ya perceptible incluso “en algunos relatos crípticos de Borges”. Y, por el otro, el cuento del escritor “There are more things”, que está explícitamente dedicado a Lovecraft.

Sin embargo, si uno lee el prólogo de El libro de arena (la antología que recoge ese relato) se da cuenta de que Borges no sólo no admiraba a Lovecraft, sino que lo consideraba un autor bastante menor. Lo califica de “parodista involuntario de Poe” y las pocas frases que le dedica no son para nada elogiosas. Y sin embargo escribe lo que parece un cuento lovecraftiano y se lo dedica al propio Lovecraft.

¿Dónde está la contradicción?

En ningún sitio. “There are more things” sin duda está influido por la obra de HPL. Pero hay muchas formas de influir, y hacerlo negativamente es una de ellas. Así, Borges se enfrenta a un relato que muy bien podría ser una clásica historia lovecraftiana, pero lo hace precisamente para poner en evidencia los defectos más llamativos del escritor de Providence.

La frases finales del cuento son, a ese respecto, muy clarificadoras:

La curiosidad pudo más que el miedo y no cerré los ojos.

Jorge Luis Borgers: “There are more things”

De ese modo genial, con sólo una frase, Borges nos lanza a un abismo de horror y, de paso, saca a la luz el mayor defecto de Lovecraft: su manía de contar demasiado y de dar descripciones pormenorizadas de lo que, por definición, era indescriptible. Borges se limita a decir que su curiosidad fue más fuerte que el miedo y que siguió mirando. Fin. No hace falta añadir na más.

PD: Sin embargo, ¿era del todo cierto ese desprecio que Borges parecía sentir por Lovecraft? Tengo mis dudas, sinceramente. Uno no dedica tiempo y esfuerzo a escribir un relato sólo para mostrar los defectos de un escritor al que desprecia.

© 2007, Rodolfo Martínez

4 comentarios

  1. Pues esto me cuadra más con la personalidad de Borges. Mucho me extrañaba que tuviese en una estima alta a Lovecraft. Con todo lo que me gusta Borges no he leído ese cuento de “El libro de arena” así que no sé hasta qué punto puede imitar a Lovecraft.

    Sí parece claro que en una cosa Borges tenía razón y es que Lovecraft jode muchos de sus relatos por las descripciones detalladas de seres viscosos y pulposos, o por todo ese rollo gore de cuerpos repulsivos por el efecto de blasfemos colores del espacio. No obstante esto se puede perdonar, sólo en parte ojo, al maestro, pero de ninguna manera a los discípulos. El único cuento decente y más lovecraftiano en este sentido es el de Belnkap Long de los perros.

    Pero sí, uno no dedica un cuento imitando un estilo (aunque sea para criticarlo) de un autor que le repele. Quizás lo que le pasaba a Borges es que pensaba que Lovecraft era un autor malísimo en lo literario pero que sin embargo escribía sobre lo mismo que Borges: el horror metafísico.

  2. La forma de escribir de Lovecraft (recomiendo que lo leais por Edaf, si lo leeis por Alianza tendreis una opinión muys sesgada; alianza ha hecho un buen trabajo con Borges o Nietzsche, pero sus traducciones de Lovecraft y mezclas con la bazofia de Derleth son de lo peor, o lo peor, que ha hecho esta editorial)era un guiño al siglo XIX, puede que esté sobreadjetivada ( a mí nome parece tanto)pero no es mediocre ni mala, y mucho menos describe a ninguna de sus criaturas (salvo, tal vez a Dagon y Cthulhu), no se de donde sacais eso. Si un escritor no te gusta, directamente no lo lees (nada de chorradas de influencias negativas ni tonterías similares). También me gusta Borges, pero como dice Sergio Meier (gran admirador de Lovecraft y Borges) lo de Borges respecto a Lovecraft era “pose” de un intelectual pedante. Y si los que escribiis en este post (incluso el supuesto entendido, Rodolfo Martínez) sois más fans del Círculo Lovecraft (los “pasticheros” Frank Belnkap Long, August Derleth que era el más patético, Donald Wandrei…) pues no hace falta más para rebatiros. Lo dicho, si a uno no le gusta un escritor ¿para qué molestarse en hablar de él y dedicarle, no ya palabras, sino incluso cuentos? a mí no me gusta Stephen King ni Anne rice y no pierdo ni tiempo ni palabras halbando o escribiendo sobre ellos. Y, cuidado, cuentos o novelas con mucha sobriedad de palabras acaban por convertirse en “Best-Sellers” pues esa es su principal característica, muy fáciles y rápidos de leer, muy superficiales. A mi no me supone ninguna dificultad leer a Lovecraft (si quereis cosas complejas leeros “El almuerzo Desnudo” de Burroughs y vereis lo que es difícil de leer (es de mediados del s. XX) y eso que me encanta esa soberbia novela. Pero por lo que veo no os gustará, no solo por su compleja gramática sino por sus mesajes al lector.

  3. No veo problema en que a alguien le guste un autor “a pesar” de su estilo. A mí me ha pasado (escritores cuya forma de escribir es torpe, por ejemplo, pero que lo compensan ofreciendo otras cosas, como un escenario bien construido y unos personajes atractivos).

    Para mí, el Lovecraft de sus primeros tiempos (antes de que el ciclo de Cthulhu de inicio), cuando escribe puramente fantasía, sin los elementos de CF que caracterizan su última etapa como escritor, es un mal remedador de un estilo arcaizante (a lo Dunsany, podríamos decir, al menos en ocasiones) y su forma de narrar se hace un tanto cargante en ocasiones. Lo que no me importa, porque las imágenes apabullantes que asoman a sus historias lo compensan con creces.

    Y sin duda el Lovecraft de a partir de “The Call of Cthulhu” empieza a ser otra cosa, despojándose de buena parte de toda esa deliberda arcaización (él mismo confiesa en sus cartas que se arrepiente de haber escrito cosas así, con él tiempo encontraría el estilo de sus primeros relatos poco adecuado) y haciéndose mucho más eficaz narrativamente.

    En cuanto a la tendencia de describir, en lugar de limitarse a mostrarnos una rendija por la que atisbar el horror y luego apartarlo de nuestra vista (para mí, una técnica mucho más eficaz que la descripción pormenorizada) pues recuerdo otros relatos aparte de los que citas, como “El horror de Dunwich”, en la parte final del relato, por ejemplo.

    En cualquier caso, como digo, puede gustarte perfectamente un autor, y sin embargo no gustarte cómo escribe. Supongo (aunque no soy nadie para meterme en la mente de otra persona) que era lo que le pasaba a Borges. Por otro lado, cierto es, el escritor argentino era muy dado a afirmaciones exageradas con el fin de provocar.

    Y, como yo mismo he dicho en la postdata de este post, es evidente que no dedicas tiempo y esfuerzo a escribir un cuento usando temas o ideas de un escritor al que desprecias. O sea, que sí, que a Borges le gustaba Lovecraft, aunque seguramente encontrase “torpe” su manera de escribir.

    Y no, no soy ningún fan de los “pasticheros” del círculo lovecraftiano, que quede claro. Derleth, en concreto me parece bastante malo, y ninguno de ellos es capaz de conjurar imágenes con la fuerza primigenia que tiene Lovecraft. De hecho, me pasa algo parecido con un autor relacionado con éste: Robert E. Howard. Un narrador nato, con fuerza y ritmo: sus “pasticheros”, especialmente De Camp y Carter, por el contrario, son incapaces de aportarle la menor gracia a las historias de Conan que escriben.

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