Atraviesa el desierto
Viernes, Agosto 31st, 2007 Pertenece a Cuentos, En carne y hueso | 2 comentarios »- El mismo día, hace un año: Peor... ¡imposible!
Rodolfo Martínez
Atraviesa el desierto
-Utopiae 2002, Libraire l’Atalante, 2002.
-Asimov 6, Madrid, marzo 2004.
-Callejones sin salida, Editorial Berenice, 2005
-Dimension Espagne, Riviere Blanche, 2007
Hace ya unos cuantos años, escribí un relato con destino al concurso “Antonio Machado”, patrocinado por la Compañía de Ferrocarriles RENFE. Entre las bases del premio, una advertía que el cuento debía girar en torno a los trenes.
Escribí un relato basado puramente en las imágenes y en la fuerza, mayor o menor, que estas pudieran tener. Nada del otro jueves, en realidad: el último tren ultratecnológico recorriendo una y otra vez sin parar una tierra muerta y árida en la que no recoge, ni recogerá jamás, pasajero alguno. Aunque, como he dicho, la idea no era gran cosa, me gustaba la imagen de desolación y futilidad que conllevaba.
No ganó el concurso y languideció varios años en un cajón, hasta que los responsables de la antología Utopiae (por mediación de la encantadora y eficiente Sylvie Miller) se pusieron en contacto conmigo y solicitaron ese cuento, de entre los muchos que yo le había enviado a Sylvie en su día.
Así, una vez más, un hijo muerto resucitó ante mis ojos, aunque esta vez lo hizo de una forma extraña y hablando un lenguaje que no era con el que había nacido. Curioso, incluso a veces incómodo, pero fascinante.
Un par de años más tarde. Domingo Santos se interesaría por el relato y éste tendría, al fin, edición española en las páginas de la revista Asimov. Pasó, por supuesto, a mi antología Callejones sin salida. Y, al igual que “La carretera”, fue recogido en Dimension Espagne, la antología de ciencia ficción española que Sylvie Miller preparó para el mercado francés.
© 2007, Rodolfo Martínez
Peor… ¡imposible! en la prensa local
Jueves, Agosto 30th, 2007 Pertenece a A mi alrededor, El mundo real | Sin comentar »Como sabéis, este pasado lunes dio inicio la novena edición del ciclo de cine Peor… ¡imposible!, que coordina, en su estilo inimitable, Jesús Parrado.
El martes tuvo lugar una rueda de prensa que presentaba el ciclo a los medios de comunicación y que, además de por algunas cadenas de televisión, fue recogida por la prensa local al día siguiente.
El primer recorte es de El Comercio, diario local gijonés. El segundo, de La Nueva España, periódico de ámbito regional. Si pincháis en cada una de las imágenes, podréis descargaros una versión en PDF.
Como de costumbre (el día que no pase, empezaré a preocuparme y pensaré que Javier Cuevas tiene razón y el fin del mundo está cercano), los periodistas no sólo nos intercambiaron a Antonio Fontela y a mí en el pie de foto (en el segundo, el primero está bien puesto) sino que a la hora de citar lo dicho en la rueda de prensa me atribuyeron a mí buena parte de lo que dijo Antonio. ¿Tan difícil resulta tomar las notas de forma correcta? En fin, que hablen de mí aunque sea bien, como dijo aquel. Y toda publicidad es buena mientras escriban correctamente tu nombre, como dijo aquel otro.
El martes, antes de la proyección de Flint, agente secreto tuvo lugar una mesa redonda sobre la aventura en la que participamos León Arsenal, Javier Negrete y yo y en la que Antonio Fontela ejerció de moderador. Mañana viernes tendrá lugar otra mesa redonda sobre space opera, con Juan Miguel Aguilera, Rafael Marín y (sí, otra vez) yo, moderada por Marisa Cuesta. El ciclo termina el sábado, con la maratón de cine, dedicada este año al fin del mundo y se complementa, como ya viene siendo habitual, con un taller de cine coordinado por Valentín Lorca, este año dedicado a realizar formas de animación tradicional, como el stop motion, con medios digitales.
© 2007, Rodolfo Martínez
Marchando una de chorradas
Miércoles, Agosto 29th, 2007 Pertenece a Mi misma mismidad, Paranoias | Sin comentar »- El mismo día, hace un año: Odisea en Marte
Supongo que todos conocéis webs como No me puedo creer que lo hayan inventado y similares. El otro día y gracias a Sergio Iglesias descubrí Nerd Aproved y algunas de las cosas que he visto allí son tan delirantes que no he podido evitar compartirlas.

Empezamos con un spray para el buen aliento que te hace creer en Dios de forma instantánea. Sí, como lo oís. De hecho, lo que se dice en la página del fabricante viene a ser algo como: “¿Necesitas un empujón en tu fe? Cuando estés preparado para volverte hacia Dios, allí estamos nosotros para enseñarte el camino. Con sabor peppermint”. Todo ello por unos miserables 4,99 $. La cura instantanea contra el ateísmo y, encima, te da buen aliento. ¿Se puede pedir más?

Sí, claro que sí. Tenemos el ambientador de coche antimasturbatorio. El aviso en la parte inferior no tiene desperdicio: “Masturbarse mientras conduce es peligroso. Por favor, mantenga las manos en el volante”. Y, para rematar, el aroma del ambientador es, ni más ni menos que girasol. ¿Girasol? ¿A qué demonios huelen los girasoles? Como no soy conductor (ni tengo coche ni carnet de conducir) desconocía esa costumbre de masturbarse mientras conduces. Pero debe estar muy extendida cuando esiste un producto como ése. Y sólo por 3,50 $.

Por si eso no bastara tenemos la goma de mascar antimasturbatoria. Con recordatorios tan útiles como el de “cada vez que te masturbas, Dios mata un gatito” (¿y aún no se ha extinguido la especie?, increíble). De hecho, la pregunta que ahora mismo me atormenta es, si el producto funciona y se empieza a usar masivamente, ¿acabará la superpoblación de gatos con la civilización occidental? Pruébalo por 1,87 $.Las lecciones morales del producto, por otro lado, no tienen desperdicio. Cada vez que alguien se masturba, Dios mata un gato. Es decir, si haces algo “malo”, sales impune y castigan a otro en tu lugar. Menudo chollo de religión, ¿dónde hay que apuntarse?

Y termino con la cinta métrica del optimista. Sólo veintiséis pulgadas (unos 66 centímetros), sí, pero puede medir cualquier cosa. Especialmente recomendable para aquellas personas que hayan iniciado una dieta. Enseguida verán cómo la cinta métrica les recompensa con unas medidas perfectas. Y no importa que engorden. La cinta métrica seguirá demostrando que sólo tienen veintiséis pulgadas de cintura. 6$, algo más caro que lo que he estado mostrando hasta ahora. Pero vale la pena por tener una cinta métrica que siempre llega y nunca medirá más de veintiséis pulgadas. Vista la tendencia expansiva de mi cintura estoy pensando muy seriamente en comprármela. Por un precio tan ridículo, se habrán acabado mis problemas de sobrepeso y tendré una cintura de avispa.
© 2007, Rodolfo Martínez
UC Crow: Algunos momentos de la partida
Lunes, Agosto 27th, 2007 Pertenece a A mi alrededor, El mundo real | Sin comentar »La calidad del vídeo es tirando a penosa, ciertamente. Al fin y al cabo, está grabado desde un móvil. A lo largo de la partida, se tiraron, no obstante, abundantes fotos y se grabaron más de dos horas de vídeo digital. Todo eso, seguro, será recogido posteriormente en UC Crow, Apocalipsis, el dividí.
Empezamos con un par de panorámicas, una de la parte delantera y otra de la parte trasera del albergue donde se jugó la partida.
La parte delantera del albergue estaba dominada por una pequeña loma que casi parecía un túmulo y en lo alto de la cual había un banco circular de piedra (por no mencionar curiosos afloramientos de roca) que nos venía de perlas para simular una puerta estelar.
Flecha y Felicidad, en lo alto de la loma, comentan algunas cosas y el primero acaba tomando posesión del lugar:
Había que ponerse a montar el decorado. El albergue funcionaría como la base de los piratas de Canard en el planeta Hamarak. La sala común del albergue sería exactamente eso, pero había que habilitar algunos sitios como el laboratorio médico, la sala de comunicaciones (con el ordenador central) y el almacén de materiales:
Los jugadores fueron llegando, en su mayoría, a lo largo de la tarde del día 23. Fue el 24 cuando se empezó a jugar. En los vídeos siguientes podéis ver un par de momentos con algunos de los jugadores, ya caracterizados y preparándose para dar inicio al asunto:
El 24 por la tarde llegaron los úlitmos jugadores y, con ellos, dio inicio la subtrama que llamamos, oficiosamente, “del SG-1″. A través de uno de los portales del planeta llega un comando de exploración procedente de la Tierra. La bienvenida que obtienen de la gente del planeta no es, al principio, la más cordial, pero una vez aclarado el malentendido, fueron llevados a la base y colaboraron en la defensa del planeta.
Y finalizamos con un momento de descanso en el juego, posiblemente tras una de las comidas. Algunos jugadores aprovechan el momento para contar sus batallitas.
Y eso ha sido todo… al menos hasta que pasemos el vídeo al ordenador y empecemos a editarlo. Entonces, espero poder ofreceros alguna escena jugosa. Que las hubo, y mucho.
Y si algunos de los jugadores están leyendo esto, espero que se lo hayan pasado muy bien y, de paso, aprovecho para pedir disculpas si mi falta de experiencia como máster en estas lides les causó algún problema para interpretar a su personaje.
© 2007, Rodolfo Martínez
Citas citables: There are more things
Sábado, Agosto 25th, 2007 Pertenece a Citas citables, Visto y oído | 4 comentarios »- El mismo día, hace un año: Jeff Noon (2): Polen
Corre por ahí la leyenda urbana de H. P. Lovecraft era uno de los escritores a los que Jorge Luis Borges admiraba. Y nada más lejos de la verdad.
Supongo que la idea parte de dos cosas. Por un lado, el comentario de Rafael Llopis en su monumental antología de Los mitos de Cthulhu donde dice que la influencia de Lovecraft es ya perceptible incluso “en algunos relatos crípticos de Borges”. Y, por el otro, el cuento del escritor “There are more things”, que está explícitamente dedicado a Lovecraft.
Sin embargo, si uno lee el prólogo de El libro de arena (la antología que recoge ese relato) se da cuenta de que Borges no sólo no admiraba a Lovecraft, sino que lo consideraba un autor bastante menor. Lo califica de “parodista involuntario de Poe” y las pocas frases que le dedica no son para nada elogiosas. Y sin embargo escribe lo que parece un cuento lovecraftiano y se lo dedica al propio Lovecraft.
¿Dónde está la contradicción?
En ningún sitio. “There are more things” sin duda está influido por la obra de HPL. Pero hay muchas formas de influir, y hacerlo negativamente es una de ellas. Así, Borges se enfrenta a un relato que muy bien podría ser una clásica historia lovecraftiana, pero lo hace precisamente para poner en evidencia los defectos más llamativos del escritor de Providence.
La frases finales del cuento son, a ese respecto, muy clarificadoras:
La curiosidad pudo más que el miedo y no cerré los ojos.
Jorge Luis Borgers: “There are more things”
De ese modo genial, con sólo una frase, Borges nos lanza a un abismo de horror y, de paso, saca a la luz el mayor defecto de Lovecraft: su manía de contar demasiado y de dar descripciones pormenorizadas de lo que, por definición, era indescriptible. Borges se limita a decir que su curiosidad fue más fuerte que el miedo y que siguió mirando. Fin. No hace falta añadir na más.
PD: Sin embargo, ¿era del todo cierto ese desprecio que Borges parecía sentir por Lovecraft? Tengo mis dudas, sinceramente. Uno no dedica tiempo y esfuerzo a escribir un relato sólo para mostrar los defectos de un escritor al que desprecia.
© 2007, Rodolfo Martínez
Metáforas
Viernes, Agosto 24th, 2007 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | Sin comentar »Supongo que la mayoría habréis visto, o tendréis noticia, del video que ha estado haciendo furor en YouTube últimamente: ese en que un grupo de leones (supongo que de leonas, en realidad) atacan una manada de búfalos, se hacen con una cría y empiezan a dar cuenta de ella al borde del agua; se les une un cocodrilo a la fiesta, que quiere su parte de la merienda; y, de pronto, cuando menos te lo esperas, la manada vuelve y no sólo hace frente a los leones, sino que les da una buena paliza.
Para los que no lo hayáis visto (pocos seréis), aquí tenéis el enlace.
El vídeo ha despertado algunas reflexiones. La primera, y más evidente, es la ironía palpable de que un turista armado con una cámara doméstica haya conseguido grabar algo por lo que seguro que documentalistas profesionales pagarían un pastón.
La siguiente, quizá tan evidente como la primera, es la clarísima metáfora de nuestro propio mundo humano que nos muestra el vídeo.
La idea es sencilla, de una simplicidad apabullante: las presas son más fuertes que los predadores. Sólo que normalmente no lo saben. A veces lo descubren, y entonces los predadores tienen un verdadero problema.
Es normal que, en el mundo animal, esas cosas se terminen olvidando.
Pero nosotros se supone que tenemos memoria, que somos capaces de transmitir información nueva las siguientes generaciones, que aprendemos, que nos desarrollamos y todas esas cosas.
Pues eso, he aquí una lección que no deberíamos olvidar nunca, pero que en realidad jamás recordamos… y así nos va. Las presas somos más fuertes que los predadores. Parafraseando a Jefferson (creo que fue él, aunque no estoy seguro del todo): la presa no debería tener miedo del predador, es el predador quien tendría que tener miedo de las presas.
© 2007, Rodolfo Martínez
UC-Crow: Roleando con ZP
Miércoles, Agosto 22nd, 2007 Pertenece a A mi alrededor, El mundo real | 1 comentario »
Mañana, día 23 de agosto, da inicio una nueva partida de la IV Campaña del rol en vivo UC-Crow, creado, desarrollado y coordinado por Felicidad Martínez (con ayuda de algunos co-masters, en esta ocasión, como es el caso de Luis Rebollar, José Fabregat o yo mismo). Un rol de space opera que nos tendrá ocupados de jueves a domingo en la comarca asturiana de Los Oscos donde, por uno de esos azares de la vida, está veraneando ahora el Presidente del Gobierno.
Hay muchas cosas que podría decir sobre Los Oscos, verdaderamente una de las zonas más hermosas del occidente asturiano. Y hay muchas cosas que podría decir sobre el rol en vivo que empieza mañana, como que será trepidante, emocionante y divertido.
Pero limitémonos a decir que durante unos días, y alejados del mundanal ruido, unos cuantos frikis vamos a intentar pasárnoslo de miedo. A la vuelta, quizá, un pequeño reportaje fotográfico.
© 2007, Rodolfo Martínez
Sherlock Holmes y la boca del infierno
Lunes, Agosto 20th, 2007 Pertenece a En carne y hueso, Novelas | 11 comentarios »
Rodolfo Martínez
Sherlock Holmes y la boca del infierno
Bibliópolis Fantástica, Madrid, junio 2007
ISBN: 978-84-96173-79-8
Ya he hablado unas cuantas veces de mi relación con las creaciones de Arthur Conan Doyle. En este mismo blog, de hecho, podéis encontrar unas cuantas entradas sobre el tema. Así que procuraré no repetirme demasiado.
Mientras escribía Sherlock Holmes y las huellas del poeta no tenía en mente continuación alguna; no había ningún plan para seguir escribiendo sobre el detective de Baker Street. Me lo había pasado muy bien, más de diez años atrás, escribiendo “La sabiduría de los muertos” y con esta nueva novela me lo estaba pasando mejor y, además, me permitía explorar un Holmes distinto al habitual, ya anciano, quizá un poco cínico con respecto a sí mismo y a sus extraordinarias habilidades. También me permitía intentar unas cuantas cosas que no había hecho antes, sin saber si conseguiría que llegaran o no a buen puerto, y la verdad es que resultaba emocionante hacerlo así; saltar sin red, en cierta forma.
Fue después de que la novela estuviera terminada y ya a punto de publicarse cuando pensé que había tratado a Holmes en su madurez y en su vejez y que, por tanto, tendría cierta lógica que ahora lo presentara en su juventud.
Empecé a darle vueltas a varias ideas y no tardó en germinar en mi mente una nueva historia. Hasta tenía título y todo: Sherlock Holmes y el heredero de nadie. Empecé a escribirla y, demonios, aquello funcionaba: la historia fluía bien, el modo de contarla me gustaba y las cosas iban encajando como debían.
Pero no es de esa novela de la estoy hablando.
Porque a finales del año 2006 me invitaron, aprovechando la edición portuguesa de Sherlock Holmes y la sabiduría de los muertos, al Fórum Fantástico de Portugal. Ya he hablado de esos días pasados en Lisboa y sus cercanías en otra parte. Y también he contado mi visita a Boca do Inferno. Lo cierto es que el lugar imponía. Y la placa donde hablaba del falso intento de suicidio de Aleister Crowley en aquel sitio empezó a hacer girar las palancas y encender lucecitas de alarma dentro de mi cabeza.
Volví a España con el embrión de una nueva historia holmesiana. Me resistí un poco a escribirla, es cierto. Tenía que centrarme, me decía; mi prioridad era Sherlock Holmes y el heredero de nadie y aquella excrecencia mental que acababa de surgir (y que, me decía, daría como mucho para un cuento) no debía interponerse en su camino.
Pero lo hizo. No podía dejar de pensar en ella, de darle vueltas, de jugar con la idea una y otra vez. Poco a poco, fui desenhebrando la madeja de la historia y me di cuenta de que era una novela lo que tenía entre manos, no un cuento, que no sólo encajaba con mis otras novelas holmesianas sino que era el puente perfecto para la siguiente, además de permitirme explicar algunas de las incongruencias argumentales que habían surgido entre la primera y la segunda y explorar con mayor detenimiento varios personajes secundarios que había creado para ellas.
Así nació Sherlock Holmes y la boca del infierno. Una novela que tiene mucho de “mirada entre bastidores” a lo que ocurrió en Sherlock Holmes y la huellas del poeta. En ella narro buena parte de lo que sucedió en el mundo mientras el detective estaba empeñado en su caza particular en la Guerra Civil española y, de paso, prolongo la historia algunos años más allá, hasta la culminación de la trama que se había iniciado en 1895 con el robo del Necronomicon, al mismo tiempo que anticipo algunos de los elementos que aparecerán con más detalle en Sherlock Holmes y el heredero de nadie.
¿Significa eso que la novela carece de sentido por sí misma, que no es más que un simple puente entre las anteriores y las siguientes? Quiero pensar que no, que la historia es disfrutable y comprensible sin un conocimiento previo de mis otras novelas holmesianas. Sin duda haberlas leído hará que el panorama de esta historia sea más amplio y esté más completo, pero he intentado que Sherlock Holmes y la boca del infierno tuviera entidad por sí misma.
Eso, claro, es cosa de los lectores juzgarlo, no mía. Aunque por las reacciones de algunas personas que leyeron esta novela sin haber leído la anterior (y en algunos casos sin haber leído ninguna de las anteriores) creo que he tenido éxito en mi intento.
© 2007, Rodolfo Martínez
Citas citables: La guerra de las galaxias
Sábado, Agosto 18th, 2007 Pertenece a Citas citables, Visto y oído | 2 comentarios »- El mismo día, hace un año: El deber de todo lector...
Porque, para mí, siempre tendrá ese nombre. Así la conocí en aquel lejano 1977, cuando tenía doce años y, de la que iba a clase por la mañana, pasaba junto al cine donde tenían expuesto el cartel y algunos fotogramas de lo que iba a ser el próximo estreno: una película de ciencia ficción llena de naves espaciales y pistolas de rayos.
Fue ver esa película el detonante que hizo que empezara a escribir, como ya he contado en otro lugar. Llevaba unos tres años, quizá cuatro, leyendo ciencia ficción (Asimov, Clarke y Dick fueron los primeros autores que mi padre puso en mis manos) pero nunca había considerado la idea de empezar a escribirla yo mismo hasta que vi la película de George Lucas.
Durante meses rememoré el film una y otra vez en mi memoria (era una época anterior a internet, al DVD, al VHS, a casi todo) y, cuando salió la adaptación al cómic, no tardé en hacerme con ella, al igual que con el álbum de cromos (uno de los pocos álbumes que completé), un libro con anécdotas sobre la película ilustrado por los hermanos Hildebrandt, la banda sonora en dos gloriosos vinilos que aún conservo, la novelización, los posters que sacó Coca-cola, las novelas que salieron después (cuántas veces releí El ojo de la mente y me pregunté si la siguiente película sería una adaptación de aquella historia)… Yo no lo sabía, pero estaba empezando mi carrera como comprador habitual y ocasionalmente compulsivo de merchandising.
Y, como digo, era La guerra de las galaxias. Sí, vale, fuera de aquí se llamaba Star Wars (y a través de las maquetas que se compró mi amigo Javier Cuevas descubrí que para los franceses era algo así como La guerre des etoiles), pero nunca usábamos el título original. De hecho, creo que en España no se empezó a usar de forma masiva hasta la segunda trilogía de películas.
Ésta que ahora es conocida como Star Wars. Episodio IV: Una nueva esperanza estaba llena de grandes momentos y estupendas líneas de diálogo. Algunas de ellas, incluso, ausentes de la versión original. No olvidemos ese “remote” al que algún traductor despistado no le pilló el sentido (se refería al pequeño droide “remoto” con el que Luke entrenaba sus habilidades con la espada de luz) y acabó traduciéndose como “lejanos”. De hecho, la frase del campesino de Tatooine referida a que casi había podido visualizar el remoto, acabó convertida aquí en un “casi he podido ver a los lejanos” que, rematada por el “que valga para los lejanos es una cosa, que valga para los vivos, otra muy distinta” de Han Solo, acabó creando una mística en la versión española de la película que nunca existió en su versión original.
Uno de los momentos que más me gustan es el intercambio de frases entre Luke y Han cuando, en la Estrella de la Muerte, el primero intenta convencer al segundo para que rescaten a la princesa:
-Si la rescatas tu recompensa puede ser…
-¿Cuál?
-Mas riquezas de las que puedas imaginar.
-No sé. Yo soy capaz de imaginar mucho.George Lucas: Star Wars
© 2007, Rodolfo Martínez
Heavies en la playa y pianistas desenfrenados en la carretera
Viernes, Agosto 17th, 2007 Pertenece a A mi alrededor, Paseando por la calle | 4 comentarios »_
Como dije una vez, no soy un muestreo fiable de cómo funciona la publicidad en el consumidor. Supongo que me influye más de lo que creo, y seguro que la mayoría de las veces sin que me de ni cuenta. Aunque, dado que a menudo ni siquiera me quedo con la marca anunciada, no tengo muy claro la eficacia de la publicidad en mi caso.
Eso sí, de vez en cuando, un anuncio atrapa mi atención, para bien o para mal. Y en las últimas semanas, ha habido algunos.
Hace algún tiempo, seguro que lo recordáis, me quejaba de la publicidad de la ONCE, con su “caza de duendes que nadan a mariposa” y su ” estoy agilipollado, ¿será la ilusión?” y todas aquellas cosas que me hacían rechinar los dientes.
Tengo que reconocer que, si bien es cierto que las últimas campañas publicitarias de la ONCE me parecían malas, vomitivas, insufribles y tirando a cursis, la del cuponazo que se está emitiendo ahora es otra cosa. Con su lema de “lo más jevi” (¿o es “heavy” para los puristas?, ni idea) y la forma ocurrente y graciosa en que lleva ciertos estereotipos al límite, hasta casi darles la vuelta, tengo que decir que sí, que me ha pillado, que me gusta y me arranca una sonrisa. No van a conseguir que compre el cupón (el porqué es una larga historia, que contaré otro día) pero ya es algo. Eso sí, lo de poner “El último condón” de Europe como himno heavy tiene su delito, ciertamente.
No es el único anuncio que me ha enganchado. Está también el de coches que usa la música de La historia interminable con una letra tan surrealista como las imágenes que muestra:
Un superhéroe herido,
rocas en reproducción.
Ciclistas que distraen.
Richard Clayderman al piano sin contro-o-o-ol.
La primera vez que vi el anuncio no sabía qué pensar. Y sigo sin saberlo, pero no puedo dejar de mirarlo. Así que supongo que han tenido éxito conmigo… ¿O no? Porque confieso que hasta esta misma mañana desconocía el coche que se anunciaba (un Renault Megane, me acaban de decir) y que ahora que lo sé, me importa tres pepinos.
La contrapartida está en la nueva campaña de la DGT. No he visto los anuncios que emiten por televisión (si es que lo hacen, que imagino que sí) pero los que he oído en la radio… Supongo que los habréis oído: consisten básicamente en tipo airado, diciéndote a voz en grito esto o lo otro o lo de más allá, en un tono que no sé si me está echando una bronca, yendo de colega, poniéndose paternalista o todo ello al mismo tiempo. Supongo que soy afortunado por no tener ni carnet de conducir ni coche (ni ganas ni -afortunadamente- necesidad de ninguno de los dos) porque el anuncio me parece contraproducente y, en cuanto termino de oírlo, de lo que tengo ganas es de mandar al tipo a paseo, decirle que vaya a predicar a su casa y hacer todo lo contrario de lo que me dice que haga. Y si su target (¿lo he escrito bien?) es, como parece, el sector más joven de los conductores, tengo la impresión de que va a obtener cualquier efecto menos el deseado.
© 2007, Rodolfo Martínez


