El sueño del rey rojo

Rodolfo Martínez
El sueño del rey rojo
Ediciones Gigamesh, junio 2004.
ISBN: 84-96208-05-2

El sueño del rey rojo nació como una novela corta, con destino al certamen organizado por la UPC, no recuerdo ahora si en el año 1998 ó 1999. No llegó a ganar pero algunas de las personas que la leyeron creyeron ver en el texto el germen de una buena novela. De hecho, Julián Díez me recomendó que se la dejara ver a Alejo Cuervo, propietario de la editorial Gigamesh, pues tal vez podría llegar a interesarle.

En efecto, Alejo encontró que de ahí podía salir una buena novela y, con su ayuda y durante los tres años siguientes, trabajamos en expandir la historia e incorporar a ella todo lo que la longitud de novela corta había dejado fuera.

Fue un proceso fascinante. Normalmente las correcciones que recibo por parte de un editor suelen ser mínimas: más cuestiones puntuales que otra cosa. Alejo, sin embargo, se involucró enormemente en el proceso de revisión y ampliación y sus sugerencias (argumentales, estilísticas, de desarrollo) fueron imprescindibles para que El sueño del rey rojo acabara siendo la novela que es.

Posiblemente estamos ante uno de los textos más personales que he escrito: en estas páginas he destilado mis obsesiones como nunca antes y me he codificado a mí mismo más de lo que hice antes en ninguna otra narración. El resultado es que es uno de mis hijos literarios más queridos.

¿Es también la mejor novela que he escrito? Bueno, ésa es una cuestión espinosa. Ahora, vista con la perspectiva de unos años, opino que le sobran páginas. No muchas; quizá no más de veinte o treinta. Y, seguramente, expurgada de ese exceso (que no aporta nada narrativamente y en realidad son partes más reiterativas que otra cosa) se convertiría en una novela mucho más redonda. Pese a eso, confieso que estoy bastante satisfecho, incluso orgulloso, de El sueño del rey rojo. El estilo, la forma de narrar elegida se le ajustaba a la historia como un guante, y creo que es mi novela más equilibrada en esa siempre difícil relación forma-fondo. Y, sin duda, de mis novelas estrictamente de ciencia ficción, me parece la mejor.

No gozó demasiado del favor del público, sin embargo. Hay otras novelas mías que considero menos logradas y que, sin embargo, funcionaron bastante mejor comercialmente. Pero, bueno, la vida tiene estas cosas.

21 comentarios

  1. Durante tres años el editor corrige, reforma y modifica tu obra. Resultado: es la más personal :-) ¡cacho personalidad de escritor! ¡Juas! X-)

  2. Te voy a contar un secreto, algo muy importante que un escritor como tu debería saber: Puedes elegir lo que escribes, pero no puedes elegir que la gente sea incapaz de entenderlo correctamente, eliminando todos los embellecimientos narcicistas y todo el autobombo que le pones para quedar bien. La gente es capaz de entender lo que lee por sí sola.

  3. La verdad es que no veo qué conflicto hay entre que el editor participe en la discusión de una novela y que al autor le parezca que “en estas páginas he destilado mis obsesiones como nunca antes y me he codificado a mí mismo más de lo que hice antes en ninguna otra narración”. Así que el primer comentario me parece del género bobo.

  4. ¡Ah, cómo echaba de menos a tus trolls…!

    Porque los trolls ajenos son como los sobrinos: uno disfruta de ellos sin tener que aguantarlos verdaderamente. Y los tuyos ya se hacían de rogar, los malandrines.
    Son trolls con ínfulas, flípalo.

    Trollecitos, cuchi cuchi cú… :D

  5. Quita, quita, que los trolls no aportan nada. Yo prefiero las personas que aportan argumentos interesantes al debate, ricos e intensos, a partir de los cuales podemos entender mejor la situación:

    “El problema de Martínez es que lleva muchos años escribiendo y publicando y ¿cual es su novela memorable, la que quedará en la memoria de la gente, la que nos ha provocado un sentimiento de maravilla? Ninguna. ¿Cual es el personaje -salido de su propia pluma, eh- que nos ha hecho identificarnos y vibrar con él? Ninguno.
    Rodolfo empezó como una joven promesa, que parecía capaz de ofrecernos muchas cosas en el futuro. Pues bien, ese futuro ya ha llegado, ahora ya no es tan joven y las promesas no se han cumplido. No Existen sus grandes novelas, no existen personajes creados por él que queden en la memoria colectiva. Lo único que ha quedado es un Sr. Martínez que rebusca entre las obras cuyos derechos de autor ya no están vigentes para apropiarse de personajes ajenos -y populares- con los cuales cubrir las carestías de sus obras.
    Es algo que da mucha pena, pero los demás no podemos ponerle remedio.”

    by Nordiel.

    https://www.blogger.com/comment.g?blogID=15684121&postID=1678602348650279606

  6. Ay, Martínez, y a estas alturas se queja usted de que los filisteos lo malinterpreten.

    Rápido, Watson, la jeringuilla, que tanta ingenuidad me resulta insoportable.

  7. Yo no he visto ningún argumento en el texto de Nordiel. Hay una serie de impresiones personales muy respetables y que se pueden compartir o no, pero no argumentos. Y que fulanito o menganito las compartan no las convierte en absolutas en certezas de repente, que es la asignatura pendiente que me parece que más de uno (o una) tiene por ahí.

    Ahora bien, hablando en serio, lo que no entiendo de todo esto es, ¿a qué toda esta fijación? Si no les gustan las novelas de Rudy, que no las lean. Si no les gusta lo que dice, que no entren en su blog. Si no les gusta como es, que no le hablen. Y sin embargo siguen y siguen, como si necesitaran de él para darle contenido a sus vidas. Observo pasmado en los comentarios del blog de Iván Fernández una inquina y un rencor flipantes, por no hablar del enfermo que en este mismo blog, en un comentario, llamaba a algunos de los intervinientes “caterva de lameculos”. Hay que estar literalmente comido por la envidia y los propios complejos para ponerse así. Tanto veneno por media docena de novelas que nadie obliga a leer me desconcierta, de verdad…

    No lo entiendo. O sí, mejor dicho, pero me resulta increíble que alguien disfrute de algún modo con una vida tan triste.

  8. “una inquina y un rencor flipantes”
    Y si tal es cierto, entonces la pregunta es ¿Que ha hecho rudi para que la gente tenga tales sentimientos contra él? Porque no veo lo mismo hacia ninguna otra persona del fandon.
    (Y tampoco vale descalificar todo argumento diciendo que no es argumento. ¿Que esperas, una demostración matemática? Hay una doble vara de medir: cualquier cosa negativa que se diga de rudi es falsa si no lo avala un nobel en física, con sesudas ecuaciones, pero los mismos que exigís eso no teneís ningún rigor en criticar, incluso insultar, a los demás).

  9. Insisto, aparte de escribir media docena de novelas, mejores o peores, y QUE NO SON DE OBLIGADA LECTURA ¿qué ha hecho Rudy para merecer esta inquiena? ¿Qué crímenes ha cometido, cuantas vidas ha destrozado, qué intereses ha lesionado, a quien ha perjudicado gravemente?
    O bueno, ¿a quien ha molestado? No nos lo preguntes a los demás, tú que estás de acuerdo, cuéntanoslo. Mi parte cotilla arde de impaciencia.

    Decir que una opinión no es un argumento no es descalificarla, es definirla. Y no, no espero una demostración matemática. Espero algún tipo de conflicto analítico, como uno de aquellos Comentarios de Texto que nuestra generación tenía que hacer para aprobar la Selectividad. Algo un poco más profundo, por parte de quien se atribuye a sí mismo una cierta representatividad en el hecho literario que “el autor se ha endiosado” o “ya no tienes cinco años”, o “eres un llorica” o “esta novela es mala porque a mí no me gusta, y además el autor tiene un coche mejor que el mío”. Es decir, algo pelín más aseptico y estructurado que atribuirse en un comentario de un blog la representación de todos los lectores del fantástico que en el mundo han sido y aseverar en nombre de todo un colectivo como si se fuera la Reina de Inglaterra.

    Y el resto de tu mensaje son, directamente, monsergas. Que si insultos, que si “nosotros”, que si “varas de medir”. Bazofia. Aquí las únicas varas de medir que hay son que se sabe perfectamente quien somos algunos, y al menos en mi caso mis opiniones y mi postura tienen una cara, y yo en cambio no sé quien coño es ninguno de los que me ha insultado y la verdad, para lo que han dicho, tampoco les hacía falta esconderse tanto. Salid de ahí debajo, nenitas, que no os voy a hacer nada. Ya dije que los trolls me dan cierta ternurilla.

    Pero el nick me ha gustado. Lo de “Titas, titas, titaaas…” suena a autocrítica. Es un comienzo.

  10. Los argumentos de tus contertulios son “bazofia”, quienes no están de acuerdo contigo o sostienen opiniones contrarias son “nenitas”. Y por supuesto cuando tildas de “monsergas” lo que dicen tus oponentes, estas argumentando mediante un “conflicto analítico” que no podemos menos que calificar de “profundo”.

    Menos mal que tienes la sinceridad de usar un nick como “Skalagrim” :-) que es una confesión de cortedad intelectual que, a modo de aviso, ya nos advierte de la profundidad de tus pensamientos.

    (El segundo párrafo es de broma, lo especifico por si no lo habías pillado, no vayas a decir ahora que te insulto cual “nenita” poco “profunda” ;-)

  11. No soy un troll, suelo ser un navegante casual que ve esta página de vez en cuando.Creo que casi todos los días hay defensores y detractores, acuerdos y desacuerdos.Qué le vamos a hacer, en el fondo no me divierte veros despellejaros a los unos y a los otros, creyendo que hacéis cosas importantes. Dentro de muchos años, cuando sepáis lo que es importante, os daréis cuenta del tiempo perdido en sandeces.Que tengais salud para llegar y verlo. Adiós. Distinto día, misma mierda.

  12. “Dentro de muchos años, cuando sepáis lo que es importante, os daréis cuenta del tiempo perdido en sandeces.”

    Coño… ¿quien ha dejado entrar en el blog a mi padre? :D

  13. Verás, en mi situación vital los gestos de paternalismo más bien los ejerzo yo y no al revés. Entre otras cosas porque, con mi edad, si a estas alturas alguien me habla desde una perspectiva de “muchos años”, probablemente estará más bien senil… ;)

  14. No, tampoco estoy senil, veo que a veces los años de experiencia caen en saco roto.En realidad el tiempo ya está perdido por lo que veo… Adiós y gracias por la conversación, pero tengo cosas más importantes que hacer, es malo estar tantas horas delante un ordenador, es como carecer de vida.

  15. “…los años de experiencia caen en saco roto…”
    “…el tiempo ya está perdido por lo que veo…”
    “…tengo cosas más importantes que hacer…”
    “…estar tantas horas delante un ordenador, es como carecer de vida…”

    Todo ese paternalismo, toda esa dignidad ofendida y esa sabiduría desperdiciada me suenan de algo… ¿Nos conocemos, quizá? :D

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