Cazo 2007: La caída de la Casa Coviella

El pasado fin de semana, buena parte de los avalonios acudieron a su anual retiro monástico en el pueblo de Cazo, en las montañas asturianas. Allí, como ya es tradición, procedieron a la lectura y posterior selección de los relatos presentados al Premio Avalón de Relato Fantástico… además de disfrutar del entorno, echarse unas manos de tute, jugar al Cash & Guns, bajar a comer fabada (y otras cosas, jabalí entre ellas) a un pueblo cercano… y organizar, la noche del sábado cinco, un pequeño rol en vivo bajo el título de La caída de la Casa Coviella

Participaron en él Javier Cuevas (Leónidas Agripa), Manuel Uría-Instanton (Arístides García) Iván Olmedo (Francisco Merrín), Antonio Rivas-Gorinkai (Esteban de Benito), Álvaro Muñoz (Chandra), Chus Mañoso (Santos), Marisa Cuesta (Luna) y Germán Herrán (Pelayín). La partida fue desarrollada y mastereada por Felicidad Martínez y Rodolfo Martínez, que también llevaban los personajes de Julia y Emilio.

Fueron tres horas en las que los asistentes disfrutaron fingiendo ser quienes no eran y dejándose envolver en una trama ocultista que tuvo sus momentos de sobresalto, sus asesinatos, sus enigmas por resolver y, por supuesto, una intensa lucha por la salvación de sus almas.

Cierro el post con un breve reportaje fotográfico de esos días y algún que otro comentario a las fotografías.

EDITANDO: Añado un link al blog de Felicidad Martínez, donde comenta algunos aspectos de organizar un mini rol en vivo.

Llegamos a Cazo por la tarde, a eso de las siete y pico. Y lógicamente, la primera noche fue relajada: cenar, hablar, darse palique… y aprovechar para escuchar la selección de canciones que Chus Mañoso había ido preparando para la espicha de la AsturCon de este año. Y ver cuán rápido podíamos reconocer cada canción.
La degustación de las viandas, al día siguiente: fabada, paella, patatas con jabalí, jabalí con patatas (que no, no es lo mismo) y hasta un poco de pescado. Sin olvidar los postres (tarta de queso, de chocolate, de avellana, de fresas con nata) y, por supuesto, los cafés.
Otro momento de la comida. Nada importante: yo degustando mi lenguado. En realidad, sólo pongo la foto para que podáis admirar mi camiseta con Jay Garrick, el Flash original de los años cuarenta, plasmado por Alex Ross, por supuesto.
Leyendo los relatos enviados al Premio Avalón: El Peras, Chus Mañoso e Instanton.
Y ahora son Marisa Cuesta y El Peras quienes le dan a la lectura. Nótese la expresión de Marisa mientras lee, como si no acabara de creérselo del todo.
Tras la lectura, unos momentos de relax. Marisa (oculta por la columna), el que esto escribe, Instanton e Iván Olmedo echando unas manos al tute. La partida tuvo un par de momentos intensamente surrealistas merced a Instanton. Al otro lado de la habitación, El Peras, Felicidad, Germán, Gorinkai y Chus jugaban al Cash & Guns, y parece que se lo pasaban de miedo.
Comienza el rol en vivo. Aquí vemos a Chus en su papel de Santos, un hombre feliz y despreocupado.
Marisa como Luna, cordial y feliz, y siempre en armonía con el universo.
Y El Peras era Chandra, quien sabía todo lo que había que saber sobre trascendencias místicas y “humos mágicos”.
Los tres… fumetas, felices y contentos.
Javi era Leónidas Agripa (si bien se dice que su verdadero nombre era un poco más abochornante), un hombre que ha hecho del ocultismo una nueva y lucrativa rama del show business.
Instanton interpretaba a Arístides García, el temible revienta-mitos y racionalista extremo.
Gorinkai e Iván, el primero como Esteban de Benito y el segundo como el padre Francisco Merrin. Esteban es un joven problemático con extrañas habilidades y el padre Merrin hace tiempo que ha perdido la fe. ¿Logrará Esteban llevarlo de vuelta hacia la luz?
Felicidad y yo, además de coordinar el juego, interpretábamos a los dueños del hotelito rural donde transcurría: Julia y Emilio, aparentemente dos bonachones ancianos. Pero las apariencias… ya se sabe.
El padre Francisco Merrín, ahora en solitario.
Los dos dueños de la casa, disfrutando del buen ambiente con sus huéspedes.
Un momento en la sala común del hotel rural, con todos los personajes relacionándose unos con otros en los primeros momentos del juego. Lamentablemente, falta en toda estas fotos Pelayín, el personaje de Germán, un lugareño. Germán estaba sacando las fotos que estáis viendo y a nadie se le ocurrió sacarle una foto a él.

© 2007, Rodolfo Martínez
© 2007, Germán Herrán, por las fotografías

6 comentarios

  1. El año pasado no pudo ser, pero este, si ni el trabajo ni las circunstancias lo impiden, me gustaría estar al menos un día en la Asturcon.
    Un saludo,
    Daniel P. N.

  2. Oh, y por supuesto, como él no tiene fotos de Pelayín, NO HAY fotos de Pelayín. Aunque hubiera gente con dos cámaras colgando del cuello paseando por ahí.
    Lo que dice El Peras. Vaya birria de dramaturgo…

  3. He estado a punto de ir a Mieres a preguntárles a Karo y Bel. Luego me he acordado de “Asterix en Bélgica” y lo he pillado. Que vejez más chunga vas a tener, con ése carácter.

    En fin, que he comprobado las tarjetas y tengo suficientes fotos como para una pequeña versión propia de la Caída de la Casa Coviella.

    Próximamente, en sus pantallas… :D

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