Here lies one whose name was writ in water
-Epitafio en la tumba de John Keats

El alfabeto del carpintero

Marzo 14th, 2007 Pertenece a En carne y hueso, Novelas cortas

Rodolfo Martínez
El alfabeto del carpintero
Espiral ciencia ficción, febrero 1998
DL: BI-302-1998

¿Cuándo hay que parar de corregir? En mi caso la respuesta no es única: a veces en la primera redacción, como hice con La sabiduría de los muertos, y a veces sólo cuando la novela vaya a ser publicada, que fue lo que sucedió con El alfabeto del carpintero.

La escribí por primera vez en 1989 y se la envié a Miquel Barceló, no tanto para que este la publicara (por aquel entonces en Nova aún no había españoles) como para que me aconsejara qué hacer con ella. También se la envié a Alejo Cuervo, aunque si aparecer en Nova lo consideraba difícil, más aún me lo parecía ser publicado en SuperFicción: Alejo tenía fama de paladar digamos “caprichoso”.

La novela no debió gustarle mucho: trató de ser diplomático y no herir mis sentimientos, pero noté con bastante claridad que no le parecía buena. La respuesta de Miquel fue algo más alentadora: me dijo que la novela tenía posibilidades y que, si le pegaba un buen pulido, quizá no fuera mala cosa presentarla al premio que por aquella época convocaba la editorial Ultramar.

Así lo hice y descubrí que era uno de los finalistas (también descubrí que sin duda habría acabo perdiendo ante El escondite, la primera versión de lo que luego sería El refugio de Aguilera y Redal). En cualquier caso, el premio no se falló jamás: una editorial francesa absorvió al grupo Salvat, del que Ultramar formaba parte, y cerró la colección de ciencia ficción, además de dejar el premio sin fallar.

La novela rondó por ahí unos años, con algunos ocasionales retoques. Luego, en el 96, me encontré con que no tenía nada que presentar al UPC de aquel año y se me ocurrió aligerar El alfabeto del carpintero de sus partes menos ágiles (fundamentalmente varias horripilantes secuencias de díalogo pretendidamente profundo y metafísico) y probar suerte con la nueva versión reducida.

No me fue mal del todo. Volví a quedar finalista y, además, por aquel entonces Juan José Aroz estaba sacando adelante una interesante colección de novela corta donde El alfabeto del carpintero podía encajar bastante bien. Se la envié, la aceptó y fue publicada en 1998.

En cierta manera, El alfabeto del carpintero marca un punto de inflexión en mi obra: es el primer relato largo en el que intenté construir unos personajes coherentes que le dieran sentido a la historia, en lugar de partir de una historia y buscar los personajes adecuados para ella. Por lo demás, es un buen muestrario de algunas de mis obsesiones personales. Temática y narrativamente está entroncada con mi relato “La carretera” y guarda también cierta relación con “Un agujero por donde se cuela la lluvia”, quizá mi obra más enloquecida, muy influida por Dick en lo temática y por un empacho de lectura “novela experimental” en lo estilístico.

Hace tiempo que juego con la idea de unir las tres narraciones en un solo volumen, que llevaría el título de El carpintero y la lluvia. Espero encontrar editor para él, tarde o temprano.

© 2007, Rodolfo Martínez

© 2007, Rodolfo Martínez
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