¿El tiro por la culata?

Vaya por delante que no soy ningún experto en publicidad: mis conocimientos sobre ella se limitan a ser uno de sus sufridos receptores. Así que es muy posible que buena parte de lo que comente esté equivocado o no tenga ningún sentido. En todo caso, doctores tiene la Iglesia, como se suele decir, que podrán señalar mis errores, que seguro que son numerosos.

La publicidad, normalmente, la sufro. En general suele resultarme directamente molesta y casi nunca me paro a leerla o verla entera a menos que no tenga otro remedio. Para mí, no es más que un mal inevitable que está presente en muchas facetas de la vida y del que procuro huir en cuanto puedo. No la suelo disfrutar, más allá de ocasionales excepciones. Así que a lo mejor ni siquiera encajo en el perfil estándar del destinatario de la publicidad.

Una vez avisados, vamos allá.

Últimamente Apple ha iniciado una campaña que, a priori, parece bastante exitosa. De hecho, los anuncios son ingeniosos y tienen gracia y entran dentro de esas pocas excepciones que mencionaba antes de publicidad que no me resulta molestia. El concepto de la campaña es muy simple, al menos en los resultados que se ofrecen al público, aunque seguramente no lo fue tanto a la hora de diseñarla: aparecen dos individuos y cada uno de ellos representa un ordenador distinto; uno es un PC y el otro es un Mac. Invariablemente, el PC termina siempre humillado ante las superiores prestaciones del Mac, por no mencionar la sencillez de manejo del último y lo amigable de su entorno.

El Mac es un tipo joven, de aspecto informal y aire desenvuelto. El PC es algo mayor, bien trajeado y con aire de chupatintas. Como decía, al final de cada anuncio (y a veces, directamente, desde el principio) el PC acaba humillado o abochornado.

Y no, no es que el Mac le restriegue por las narices su superioridad: se limita a explicar lo que hace un modo natural y desenvuelto, sin prepotencia. Así que en ese aspecto supongo que la publicidad está bien diseñada, porque a priori no debería hacérsele odioso al espectador.

Sin embargo…

Sin embargo, el PC es un tipo que acaba dando pena… y creando simpatías. Porque tampoco es el ejecutivo prepotente que va de sobrado y avasallando a diestro su siniestro para terminar humillado y comiéndose sus propias palabras. No, es un tipo como apocado, casi diría que acomplejado y que se pasa la mitad del anuncio pidiendo disculpas por no poder dar más de lo que da. Todo en su actitud (desde lo que dice hasta la expresión de su rostro, pasando por su lenguaje corporal) indica resignada aceptación ante su humillante naturaleza de PC.

Y eso, me parece, es un error. Porque, como dije, despierta las simpatías del espectador y, de rebote, puede hacer que ese jovenzuelo informal y desenvuelto que encarna al Mac acabe resultando antipático.

Repito que ni soy publicitario ni experto en publicidad ni, seguramente, el receptor ideal de un anuncio. Así que lo más probable es que mi opinión en todo esto no valga un pimiento.

Pero…

Bueno, la sensación sigue ahí. Cuantos más anuncios veo de ese estilo (podéis encontrar alguno en Materia oscura, el blog de Sergio Iglesias, y seguro que en YouTube los hay a patadas) más pena me da el tipo que hace de PC y más me toca las narices que ese muchachete progre que es el Mac siga dándole caña y metiéndose con él. Al final, me temo que el PC acaba cayéndome simpático y termino solidarizándome con él (ya es bastante malo pasarte la vida lleno de problemas sin que venga un tocanarices a meterte el dedo en el ojo una y otra vez) y el Mac me da la impresión de ser un advenedizo lleno de mala baba —y que encima va de enrollado— que se pasa la vida humillando a los demás.

Y no creo que eso fuera lo que Apple pretendía con esta campaña, ciertamente.

POSTDATA 1: No, no voy a echar a correr a la tienda y devolver mi iMac. Mola demasiado.

POSTDATA 2: Comparto en buena medida lo que sugiere la campaña publicitaria. Sin embargo… quizá habría que matizar que si el PC es una máquina más insegura y complicada de manejar que el Mac no es culpa suya, sino del software que se ha convertido en dominante en el mundo del PC. Tal vez la campaña no debería haber sido “PC contra Mac” sino “Windows contra Mac OS”. Pero… igual eso sería meterse en una guerra que no le interesa a nadie. A lo mejor.

POSTDATA 3:Esta entrada está dedicada a César Mallorquí (cuyo post acerca de la publicidad negativa me fue muy útil) y a Sergio Iglesias, que me descurió los anuncios de “PC vs Mac”.

© 2007, Rodolfo Martínez

7 comentarios

  1. Pues a mí me encantan esos anuncios. No te veo con ánimo de ver las versiones en inglés (superiores a mi juicio, con mejores actores) y en Japo (más que nada porque es puro frikismo), pero espero con interés las versiones en español, si se atreven a perpetrarlas, con (qué sé yo) un Corbacho como PC y un Pedro León como Mac. U peor…

    El Mac no da sensación de restregar nada al Pc en los anuncios, quien, sí, da bastante pena. Pero si algo consiguen los anuncios, aparte de despertar la comicidad y complicidad del espectador por las situaciones tan reconocibles, es que te quede la sensación (si eres pecero) de que, oye, hay vida después de Gates.

  2. Alguien que se supone sabía del tema me explicó hace mucho que el objetivo de cualquier anuncio publicitario es llamar la atención. Para bien o para mal, eso no importa.

    Cuantos anuncios se hecho famosos por la “rabia” que da alguno de sus ingredientes… Pues eso es un exitazo publicitario. No he visto el del Mac, pero por lo que dices va a ser eso, así que yo diría que se trata de ese viejo truco y está funcionando de maravilla. :-)

  3. En cuanto a lo de que el anuncio debería enfocarse más en Microsoft que en el PC, sinceramente, yo encuentro un “inquietante” parecido físico entre el ejecutivo y Bill Gates.

  4. Este tipo de anuncios (Mac vs PC, Coca-Cola vs Pepsi) bastante comunes en América, no creo que fueran posibles en nuestro país. De hecho no tengo muy claro si incluso está estipulado así. Lo único que vi de similares características fueron (y son) las primeras campañas publicitarias de Jazztel comparándose con Telefónica. Aunque bueno, teniendo en cuenta que Jazztel usa las líneas y el cableado de su supuesto rival, quién sabe si en realidad hubo algún tipo de pacto por ahí.

    Por otro lado, en nuestro país se censura más publicidad de la que se piensa en cuanto una asociación pone el grito en el cielo. Anuncios como los de Bocatta, creo que el de Burguer King y otros tantos, dejaron de emitirse o simplemente fueron recortados para no herir “sensibilidades”.

    Y sí, bueno, el primer paso en el reclamo publicitario es llamar la atención, pero más importante aún es vender el producto, vamos, digo yo. ¿Cuantos anuncios nos han llamado la atención, pero si nos preguntan no tenemos ni idea de lo que publicita o la marca a la que se refiere?

    En cuanto a este anuncio… no sé. A quien use mac le gustará, quien sea “pecero” de toda la vida, puede que el anuncio también le haga gracia, pero no estoy tan segura de que de repente decida que ha malgastado su vida y tiene que pasarse a mac.

  5. Curioso. Sólo he necesitado ver un anuncio para que el niñato del mac me parezca directamente ahostiable…

  6. A mi, lo que me fastidia, es la facilidad con la que la gente hace equivalente PC y Windows… sobre todo ahora que Mac lleva procesadores Intel. PC no es Windows. :D

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.